La aventura comenzó en el año 2003, tras un largo recorrido por tierras francesas. Allí fue donde María Orzáez, experta quesera y alma máter de este proyecto, aprendió el oficio en el Centre Fromager de Carmejane, en la zona de la Provenza.
Desde el principio de este proyecto, el objetivo era la búsqueda de una materia prima viva. Por ello, María se trasladó a Castilblanco de los Arroyos, una pequeña población de la Sierra Norte de Sevilla situada a 300m de altitud. Rodeada de dehesas centenarias, puso en marcha una pequeña quesería que se ha convertido en todo un referente a nivel Internacional.
En Mare Nostrum apuestan decididamente por la calidad desde el origen, con una muy limitada producción y poniendo especial atención en todos los procesos de elaboración y afinado, lo que los convierte en un pequeño pero impecable taller de productos lácteos.

La unión de las técnicas aprendidas con la exquisita leche producida en la dehesa les permite crear productos del más alto nivel. María elabora quesos con leche cruda de cabra de raza florida sevillana, autóctona de la zona y de pastoreo en extensivo. El tipo de coagulación es láctica de pasta blanda y su mayor premisa es utilizar fermentos procedentes de la propia leche, lo que hace preservar el carácter singular del territorio del que procede. Todo el proceso de elaboración es manual, incluido el afinado posterior de cada queso.
La misma forma de elaboración con leche cruda da origen a varios tipos de quesos con distintas cortezas. Innovando en sus técnicas de afinado, Mare Nostrum cree en la simbiosis con otros productos vivos que le otorgan al queso un carácter único. Como por ejemplo son los quesos lavados en vinos naturales procedentes de Andalucía o del Bierzo, también sin fermentos añadidos, o los quesos de corteza tratada con ceniza natural de encina o algas autóctonas de la bahía de Cádiz.
El resultado son siempre productos que hablan de su origen y del proceso natural que sigue su elaboración de principio a fin.

Pasión por una alimentación «consciente»
Tras 14 años de recorrido en el mundo de la gastronomía, Mare Nostrum ha asentado sus bases y su filosofía. Su verdadera pasión son los quesos, lo que les ha llevado a recorrer diferentes queserías artesanales, tanto nacionales como internacionales, que compartan su misma filosofía por la materia prima de calidad biológica.
La diferencia esencial está en el trato y origen de la materia, el uso de razas autóctonas y una elaboración sin fermentos artificiales, sino los procedentes de la propia leche. Estos conocimientos les han permitido crear una cuidada selección de quesos exquisitos y realmente diferentes.
El siguiente paso era encontrar un lugar en el que ofrecerlos al mundo, y es por eso que el pasado Febrero pusieron en marcha Casa Orzáez, la cara visible de Mare Nostrum, un espacio convertido en quesería y tienda de alimentación. Toda la familia comparte el entusiasmo por la gastronomía y es Eugenia, hija de María, quién, junto a su marido Fernando, decidió trasladarse de Barcelona a su ciudad natal para implicarse en dicho proyecto ubicado en el centro de Sevilla.

Casa Orzáez es un lugar que conquista desde su entrada, con una decoración impecable y unos productos cuidadosamente seleccionados. Su filosofía era la de crear un espacio en el que la gente pudiese disfrutar como en casa de un vino natural acompañado de un queso artesano, y además llevarte a casa una cesta de la compra con productos ecológicos y de temporada.
Los productores con los que trabajan comparten su creencia de preservar la biodiversidad y el cultivo natural de los alimentos, sin pesticidas ni técnicas agresivas. También tienen una sección apta para celíacos y ofrecen cada semana unos desayunos preparados con dichos productos naturales y sanos, además de con mucho cariño.
Casa Orzáez se ha convertido en una parada obligatoria para los amantes del buen comer, que buscan alimentarse bajo las premisas del Slow Food, con productos buenos, sanos y limpios.
Casa Orzáez
Avenida de Cádiz 13
Sevilla,