Ha comenzado el verano y con él han llegado las altas temperaturas. Es tiempo de barbacoas y de terrazas. Una alternativa refrescante para estos días estivales son los vinos frizzantes, los más recomendables son bajos en alcohol y con carbónico natural procedente de interrumpir la fermentación al llegar en torno a 6 grados. Barbadillo Vi es un vino ideal para estas ocasiones, se ofrece en dos versiones mono-varietales de uva: Barbadillo Vi Cool Moscato Frizzante y el recién lanzado Vi Fresh Verdejo Frizzante. Estos vinos son cada vez más frecuentes en las barbacoas veraniegas. Una alternativa a las barbacoas privadas la ofrece el renovado restaurante BBQ en los jardines del Hotel Barceló Sevilla Renacimiento, donde se puede degustar Barbadillo Vi Fresh acompañado de una parrillada de carne o un exquisito atún de Almadraba.

Barbadillo VI nace en los viñedos de Gibalbín, sobre un suelo de albariza, y se produce bajo un microclima específico para la mejor maduración de la uva. Es un vino joven y ligero, con bajo contenido en alcohol, ya que su sistema de fermentación es interrumpido cuando alcanza la graduación deseada. Además, este sistema natural mantiene intacto su color y su olor, convirtiéndolo en una opción muy atractiva a la hora de elegir al acompañante perfecto para las comidas y cenas estivales. Barbadillo Vi Cool está elaborado con Moscato y Vi Fresh con Verdejo, en ambos casos siguiendo el mismo proceso natural descrito.
La versatilidad de este vino le permite maridar tanto con platos salados como dulces, como nos demuestran Carlos y Álex del restaurante sevillano Tradevo, que nos proponen para Barbadillo Vi Fresh Verdejo Frizzante un postre muy veraniego, que sin duda nos dejará unas sensaciones muy agradables. Se trata de unos dados de piña asados al horno, aromatizados con cardamomo, canela y azúcar moreno, sobre una espuma de crema catalana caramelizada, que combina perfectamente con las notas frutales de este vino.
En la video cata podemos ver cómo es Barbadillo VI Fresh en copa, de la mano de Monste Molina la enóloga de Barbadillo, quién destaca su color amarillo pálido con reflejos verdosos. En nariz nos deja aromas a manzana verde, cítricos, flores blancas y frutos tropicales, y en la boca, apreciaremos un toque fresco con sabor a fruta verde y exótica. Este tipo de vino, posee burbujas de gas carbónico que se desprenden lentamente al realizar el descorche de la botella, produciendo un agradable cosquilleo en la boca.
Esta nueva variedad de Barbadillo VI, se suma a su exitoso Moscato Frizzante, un vino joven elaborado con uva moscatel del que podemos destacar su color amarillo pálido, su aroma a rosas, cítricos, lichis y talco. En la boca podemos apreciar su frescor con un ligero toque dulce.
Barbadillo VI se sirve muy frio, a unos 5 ºC, lo que lo hace ideal para esta etapa del año en la que las temperaturas son elevadas y necesitamos aliviar el calor. Su bajo contenido en alcohol hace que se adapte a un mayor tipo de público, sobre todo al joven que con mayor frecuencia lo incluye en sus platos en cualquier momento del día. Este tipo de vino con burbujas ya fue todo un éxito en la antigua Roma por su frescura y su facilidad de acompañamiento con distintos maridajes, y desde entonces, se ha ido mejorando e innovando dando lugar a los exquisitos vinos frizzantes actuales.

Hoy día, en Europa, este tipo de vino es especialmente popular, y se han diversificado dando lugar a diversas variantes con diferentes colores para atraer a un mayor público y hacerlo más atractivo. De entre ellos podemos destacar el Lambrusco, popularmente conocido por su color rosado, y que en sus inicios se usaba en brindis y como aliciente para ganar batallas, o el vino verde, que debe su color a los campos de la ribera sur y su juventud.
Es un vino ideal para tomar con carnes a la brasa, quesos o postres, un acompañante perfecto para los aperitivos y el tapeo, perfecto para ir abriendo el apetito. Pensado para aquellos que buscan sabores más suaves, con poco alcohol, para disfrutar en cualquier momento del día o de la noche.
Cabe la posibilidad de confundir los frizzantes como cavas o champagnes, pero nada más lejos de la realidad. Estos, se producen por el método Charmat, por debajo de 4 atmósferas, obteniendo las burbujas de forma natural, y tanto los cavas como los Champagnes se obtienen mediante el método tradicional es decir por encima de 4 atmósferas.