Cuatro horas de viaje y unos 50 kilómetros recorridos en todo-terrenos. Durante el trayecto, se divisan paisajes como la desembocadura del Guadalquivir o los 28 kilómetros de costa que dispone el Parque Nacional Doñana, una de las playas de arena virgen más importantes de Europa. Aquí es posible divisar, además, una gran diversidad de aves costeras y múltiples ecosistemas que componen este espacio natural. Todo ello es posible gracias a la única visita autorizada en este lugar, la que se ofrece desde Cooperativa Marismas del Rocío: Doñana Visitas. Una oportunidad de disfrutar la diversidad ecológica de su flora y su fauna, así como sus altos contrastes paisajísticos.

La única visita autorizada para recorrer todos los ecosistemas de Doñana
«Sumergirse en la inmensidad de las dunas, revivir el pasado, contemplar el amanecer más bello del mundo; volar junto a colonias de aves, acariciar la naturaleza, surcar la playa más larga de España…. Estas son algunas de las sensaciones que es posible disfrutar en esta visita», detallan desde Doñana Visitas. Desde 1980, más 1 millón de visitantes han podido contemplar la belleza de este Parque Nacional. La única visita autorizada para recorrer todos los ecosistemas de Doñana.
DOÑANA VISITAS: COMIENZA EL VIAJE
El punto de partida de esta visita única tiene lugar en el centro de interpretación de El Acebuche. Un espacio dotado con servicio de información, audiovisuales, senderos peatonales, tienda de recuerdos, bar-cafetería y pantalla con imágenes en directo del Programa de Cría en Cautividad del Lince Ibérico. Aquí es donde arranca la verdadera aventura.

Acompañados de un guía-conductor comenzamos nuestro viaje de casi 4 horas y unos 50 km, llega hasta la desembocadura del Guadalquivir, a través de todos los ecosistemas que componen este espacio. Posteriormente, visitamos los 28 kilometros de costa de arena virgen de Doñana, donde es posible observar una gran diversidad de aves costeras.
Un verdadero paraíso para los amantes de las aves
Así, cruzamos el ecosistema de dunas móviles, uno de los paisajes más bellos y sorprendentes de Doñana; una barrera de arenas que separa el mar de las marismas. Además, bordeamos la Vera, punto de encuentro entre estas arenas y las arcillas de la marisma, donde se encuentran los mayores pastizales y las mayores concentraciones de herbívoros de todo el parque. Más adelante, nos adentramos en la marisma, el más importante ecosistema de Doñana y uno de los humedales más reconocidos a nivel internacional, santuario para las corrientes migratorias de aves entre Europa y África y un verdadero paraíso para los amantes de las aves.

Finalmente, recorremos las zonas de bosque y matorral mediterráneo hasta llegar al cauce del río Guadalquivir, que bordearemos hasta llegar a su desembocadura, frente a Sanlúcar de Barrameda. Esta es, sin duda, la mejor oportunidad para disfrutar de un viaje único por Doñana, Patrimonio de la Humanidad.