A medida que el concepto de sostenibilidad va arraigando en los hogares españoles, la concienciación de la población para reducir el impacto medioambiental (la famosa huella humana) se ha colado en nuestro día a día con pequeños gestos como la separación de los residuos para su posterior reciclaje, el empleo de bombillas de bajo consumo o LED o el mayor uso del transporte público.
La capacidad para detectar y medir nuestro impacto en el entorno en las últimas décadas nos ha hecho conscientes de la necesidad de cuidar y mantener nuestro ecosistema reduciendo al máximo el impacto negativo que la vida moderna conlleva en él sin renunciar al progreso. El desarrollo sostenible se propone, por tanto, satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer a las generaciones futuras.
Además de la gestión de los residuos, el progresivo protagonismo de las energías renovables, un mejor uso de los recursos hídricos y la adecuación de los entornos urbanos al ecosistema reduciendo su impacto y convirtiéndolos en espacios más «verdes»; nuestros hábitos alimenticios pueden jugar a favor (o muy en contra) del medio ambiente.
¿Sabías que la actividad agrícola supone en la actualidad un 15% del total de gases de efecto invernadero emitidos por el ser humano?
Comprando productos de temporada ayudarás además a respetar los ciclos naturales
Para reducir la huella medioambiental en el sector de la alimentación, las autoridades recomiendan incrementar en la cesta de la compra productos locales, conocidos popularmente como de «kilómetro 0», así como consumir productos de origen ecológico que hacen un uso más responsable de fertilizantes y pesticidas. Comprando productos de temporada ayudarás además a respetar los ciclos naturales de determinadas especies del mar y potenciarás los cultivos estacionales, evitando en lo posible el cultivo intensivo.
Entre las muchas acciones que como consumidores podemos llevar a cabo para reducir la huella alimentaria se encuentran también la compra preferente de productos con envases reciclables o reutilizables, la planificación en la compra para no tener que desechar alimentos o reducir el consumo de productos de origen animal dando preferencia a los productos de origen vegetal, menos dañinos para el medio ambiente.
Reducir el impacto ambiental de los productos en su fabricación, manteniendo los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria, es también responsabilidad de todos: consumidores y productores. Arroz SOS es la primera marca del mundo que ha calculado el impacto ambiental de su arroz.

A lo largo de su vida, 1 kilo de arroz pasa por tres fases:
- 1.-Campo: En esta fase entran en juego los factores relacionados con los primeros pasos de la materia prima; su siembra, regado, abonado, recolección y, finalmente, transporte hasta las instalaciones SOS. Esta primera fase corresponde al cultivo de la materia prima por parte de los agricultores. Incluye las labores preparativas del campo, el abonado, los tratamientos de protección, la cosecha y el transporte del arroz hasta las plantas de producción.
- 2.-Fábrica: La segunda se desarrolla en las plantas de producción de SOS, en las que se prepara la materia prima para su consumo. Se seca, se limpia y se descascarilla para después envasarlo y distribuirlo a los distintos puntos de venta.
- 3.-Hogar: Y por último, pero no menos importante, la tercera fase. En ella entra en juego el papel del consumidor que puede marcar la diferencia en el impacto que ese kilo de arroz produce en el medioambiente. ¿Cómo? Con cuatro acciones sencillas y cotidianas que marcan la diferencia:
- RECICLA. Una vez consumido el arroz SOS, recicla el envase, se trata del único envase de arroz del mercado 100% papel, totalmente biodegradable y reciclable. Sólo tienes que acercarte al contenedor azul. En España queda mucho por hacer y es que el 40 % del cartón y el papel acaba en el sitio equivocado, sin posibilidad de reciclarse. Una cifra muy superior a la registrada en otros países europeos. Además, el reciclado de diferentes materiales permite que los vertederos no sigan creciendo.
- AHORRA AGUA. ¿Sabías que 3 de cada 10 personas no tiene acceso a agua potable? Sí, estás leyendo bien, más de 2100 millones en el mundo aún no pueden disponer de un bien básico como es el agua. De ahí, nuestra responsabilidad y concienciación con su consumo. No la despilfarres, utiliza la cantidad justa para elaborar tus recetas. De este modo ahorrarás y además te quedará todo en su punto. En el paquete encontrarás las medidas que debes utilizar para que te quede perfecto.
- NO DESPERDICIES ENERGÍA. Al igual que sucede con el agua, lo mejor para ahorrar energía es seguir las recomendaciones indicadas en el envase. De esta forma obtendrás un arroz al punto sin necesidad de tener encendido tu fuego o vitro tiempo de más. También procura que el diámetro no sobrepase el del recipiente y apaga la vitro unos minutos antes para aprovechar el calor residual. Siempre que la receta lo permita, tapa la cazuela para conseguir una cocción más rápida y de consumo menor.
- NO DESPERDICIES COMIDA. Pese a tener la suerte de poder disfrutar de comida variada diariamente, no es excusa para despilfarrarla o desperdiciarla. Bien lo sabe tu madre, una auténtica maestra del aprovechamiento con sus croquetas, sus torrijas… y un sinfín de platos que se unen para dar lugar a uno aún mejor; como la tradicional receta de arroz a banda, típico arroz mediterráneo donde, de un plato, se sacan dos. ¡Perfecto para no dejar ni las migas! Y es que con el arroz pueden hacerse múltiples recetas deliciosas.
CÓMO PREPARAR ARROZ A BANDA

TIEMPO DE ELABORACIÓN: 40 min
DIFICULTAD: Media
RACIONES: 4
INGREDIENTES:
240 g de arroz SOS Redondo
720 ml de caldo de pescado (pescado de roca, patata, cebolla, tomate, laurel)
1 cebolla
12 gambas
300 g de sepia limpia
1 tomate maduro grande
1 diente de ajo
Unas briznas de azafrán
½ cucharadita de pimentón
Aceite de oliva
Sal
Alioli (opcional)
PREPARACIÓN:
1.- En una paella, dora a fuego medio la cebolla picada muy menuda junto con el diente de ajo. Una vez pochada, añadir la sepia picada en cubos menudos. Sube el fuego y remueve constantemente evitando que se queme la cebolla.
2.- Cuando se evaporen los líquidos, añade el tomate rallado y deja evaporar nuevamente, esta vez a fuego medio. Añade el pimentón y el azafrán. Remueve.
3.- Añade el arroz, rehoga con el sofrito. Agrega el caldo y sube el fuego para que cueza a fuego vivo. Pon a punto de sal.
4.- Cuece y, pasados 5 minutos, añade las gambas peladas. Baja el fuego a medio-bajo y cocina otros 10-12 minutos más hasta evaporar el caldo. Deja reposar tapado con un trapo un par de minutos.
5.- Si lo deseas, puedes servirlo con alioli.