Los problemas a la hora de dormir son muchos y variados y nos han acompañado a lo largo de la historia. El insomnio, las parasomnias, en especial la somnolencia diurna, son motivos frecuentes de consulta en la práctica clínica.
Uno de los relatos literarios más antiguos, que describe un sujeto obeso propenso a la somnolencia diurna excesiva, se presenta en The Posthumous Papers of the Pickwick club (Papeles póstumos del club Pickwick), la primera novela de Charles Dickens publicada en 1835. Dickens hace un relato muy vivo de un personaje bien estudiado, un soñoliento sirviente, un gordito sonrojado llamado Joe, el lacayo de mister Wardle. Esta caricatura cómica sobrevive en el saber médico como un caso clásico de síndrome de apneas hipopneas del sueño:
«Un clamor de incesante golpeteo acosó el alojamiento de Mr. Pickwick. Una vez abierta la puerta se dejó ver de pie la figura de un muchacho de extraordinaria gordura con los ojos cerrados como si estuviera dormido por su expresión de calma y reposo. Preguntándole a qué venía, nada dijo, pero cabeceó una vez pareciendo roncar levemente; la repetición de la pregunta tres veces no obtuvo respuesta. Cuando estaba a punto de que le cerrara la puerta, bruscamente abrió sus ojos, parpadeó varias veces y elevó su mano en ademán de tocar de nuevo».

Hoy en día, casi dos siglos después, aún nos es familiar ver a algunas personas adormecidas en situaciones inapropiadas: en el teatro, en una conferencia, durante la comida y aún en situaciones más peligrosas como cuando vamos conduciendo un vehículo. Es probable que estas personas probablemente sufran apnea del sueño.
Se trata de una enfermedad en la que el paciente, generalmente roncador severo, realiza pequeñas pausas en la respiración mientras duerme provocando fragmentación del sueño y consecuentemente sufre una mala oxigenacion intermitente nocturna. Estas dos circunstancias justifican, según indica el doctor Jesús Peñas del Castillo, las alteraciones en la salud sobre las que influye esta enfermedad. «Por un lado, los efectos de la falta de un sueño reparador hace que las personas que padecen apnea del sueño sientan fatiga, pérdida de concentración, somnolencia diurna e irritabilidad, lo que pueden tener como consecuencia disminución del rendimiento intelectual, duplicar el riesgo de absentismo laboral, aumento de bajas laborales superiores a 30 días, un mayor grado de distrés psicológico y de accidentes de tráfico. Sabemos que el riesgo de accidentabilidad puede verse incrementado hasta en 7 veces y el tratamiento con CPAP reduce en 5 veces el riesgo de accidente de tráfico».

«Por otro lado, los efectos físicos derivados de la hipoxia intermitente, es decir, de la bajada de los niveles de oxígeno en sangre y en otros órganos debidos a las paradas respiratorias se relacionan con enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial, la trombosis cerebral, la angina de pecho o el infarto de miocardio, además de con alteraciones metabólicas e incluso con el cáncer y otras enfermedades».
En la década de los 80-90 del siglo pasado se inicia el estudio de este tipo de patologías creándose unidades de sueño dentro de los Servicios de Neumología. «Hace 25 años inauguramos en Sevilla el primer centro privado neumológico de Andalucía para el estudio del síndrome de apneas durante el sueño realizando polisomnografias nocturnas y una vez confirmado el diagnostico instaurábamos tratamientos con equipos de presión positiva por via nasal (CPAP) específica para cada uno de los pacientes, desapareciendo de este modo el ronquido, permitiendo un sueño reparador mejorando la calidad de visa y evitando las consecuencias cardiovasculares hipertensión arterial, anginas e infartos de miocardio, accidentes vasculocerebrales», explican los doctores Peñas del Castillo y Peñas de Bustillo.

«Nuestra experiencia en estos 25 años es muy satisfactoria, la tolerancia a equipos cada vez más modernos, silenciosos y pequeños con mascarillas de diversos tipos y cada vez de mejor calidad hacen que la tolerancia supere con creces el 80% y que muchos paciente refieran que les ha cambiado la vida. En determinados pacientes el tratamiento más adecuado precisa la colaboración con otorrinos, maxilofaciales y odontólogos con técnicas que incluyen la cirugía del velo de paladar y/o las fosas nasales y los dispositivos de avance mandibular».
Ahora en verano, con los desplazamiento por carretera, cobra especial importancia la somnolencia al volante publicaciones de la DGT estiman que más del 30 % de los accidentes de tráfico están relacionados con la somnolencia y existen procedimiento específicos a la hora de renovar el carnet de conducir para detectar a pacientes con apneas durante el sueño y poder prevenir accidentes, no sólo del conductor si no también de sus familiares y de otros conductores. «Es una enfermedad por tanto fácil de sospechar con unos criterios diagnósticos claramente establecidos que realizamos en un plazo inferior a una semana y con un tratamiento 100% eficaz», argumentan los doctores Peñas del castillo y Peñas de Bustillo.
Para más información:
Doctores Peñas del Castillo y Peñas del Bustillo
PLAZA DE A MAGDALENA 7 PLANTA 2
41001 SEVILLA
Teléfono: 954 56 35 02