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Es probable que en alguna ocasión muchos hayamos sentido presión en los oídos durante un vuelo. Como ya se sabe, este problema es debido a que los cambios en la presión atmosférica durante el mismo provocan la expansión de los gases atrapados en nuestro cuerpo. Generalmente es un efecto limitado, pero si se produce de forma rápida puede originar ruidos, mareos, dolor de oídos, senos paranasales e incluso de los diente.

 

La pregunta clave es: ¿Hay alguna solución? Por supuesto, hay algunas cosas que ayudan a paliar estos síntomas: tragar saliva frecuentemente, mascar chicle o taparse la nariz con los dedos y soplar suavemente sin sacar el aire, son algunas de las recomendaciones que, desde su consulta, aporta los doctores Peñas del Castillo y Peñas de Bustillo, especialistas en el aparato respiratorio. Asimismo hay algún medicamento que, adicionalmente y bajo la recomendación del especialista, y solo de modo preventivo, se pueden usar como descongestionantes.

 

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Sin embargo, hay otros casos en los que las complicaciones son más importantes: la altura provoca que respiremos aire menos oxigenado lo que, en pacientes con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, puede desencadenar arritmias y anginas de pecho. El dolor torácico, la dificultad respiratoria y la pérdida de consciencia son las tres incidencias más habituales durante los vuelos. «En el 62% de éstas ya se conocía un trastorno médico previo por lo que se recomienda una cuidadosa evaluación en estos viajeros antes de comenzar las vacaciones por parte de un especialista en enfermedades del aparato respiratorio», explican desde la consulta de estos especialistas..

 

Estos especialistas recomiendan, a su vez, una evaluación clínica previa a un viaje en avión a pacientes con enfermedades respiratorias (EPOC, asma, neumotórax reciente…) o enfermedad cerebrovascular, cardiopatía isquémica e insuficiencia cardíaca. «Finalmente queremos hacerle hincapié en que estar sentado largos periodos de tiempo puede provocar que se hinchen los pies o los tobillos pudiendo complicarse con el síndrome de la clase turista, consiste en la formación de un trombo en las venas de las piernas y que posteriormente puede fragmentarse y desprenderse alcanzando las arterias pulmonares y dificultar la oxigenación de la sangre en los pulmones», explican.

 

Male passenger having ear pop on the airplane while taking off (or landing)

 

En este caso, los síntomas son dolor e hinchazón en las piernas, dificultad respiratoria y dolor torácico. «Tienen más riesgo de padecerlo mujeres con varices en tratamiento con anticonceptivos orales y  fumadoras. Para prevenir el síndrome de clase turística mueva los dedos de los pies, los tobillos, flexiona y extiende las piernas, póngase de pie, contraiga los brazos y piernas, e incluso ocasionalmente de un pequeño paseo por la cabina», recomiendan.

 

Para más información:

Consulta Dr. Peñas del Castillo y Peñas de Bustillo

Plaza de la Magdalena, 7, Sevilla.

Tlfn.: 954 563 502

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio