Contenido Promocionado

Compartir

Hace tiempo que viajar a cualquier parte del mundo es posible para cualquier bolsillo. Lo difícil es hacerlo implicándote de verdad con la economía y la cultura local. Es por ello que, un día, Emilio Domínguez tuvo una idea. No era precursor de nada, pronto lo descubriría, pero haría de su pasión, su trabajo, su modo de vida. Intentando, por supuesto, aportar su granito de arena en un nuevo movimiento de cambio dentro del turismo.

 

Emilio tenía un trabajo que le hacía viajar por todo el mundo bastante a menudo: Londres, Bruselas, Lisboa, Miami, La Habana, etc. «Aunque el motivo era laboral, cada ciudad me daba la oportunidad de conocer nuevas personas, nuevas culturas». Con más de 30 años de experiencia en su currículum en distintos negocios, un día Emilio trasladó su residencia a Cuba, más concretamente a La Habana. Tenía en mente proyecto con el que iba a intentar cambiar radicalmente lo realizado hasta el momento dentro del turismo y la hostelería. Poco podía imaginar que esa idea ya era una realidad en otras partes de España y del mundo. El turismo sostenible empezaba a abrirse camino.

 

«Empecé a comprender como esta industria podía mover cifras astronómicas sin repercutir en la economía local prácticamente nada, en favor de visitantes provenientes de otras economías más fuertes, con la connivencia de dirigentes y por supuesto de grupos empresariales sin conciencia social o ecológica, que solo buscan un aumento en sus cifras de negocio a costa de personas o medio ambiente», explica Emilio.

 

«Decidí que este sería un nuevo reto en mi vida, lograr que mi proyecto sirviese de impulso a las economías locales que acogían a los visitantes. Promoviendo servicios de los pequeños negocios de la zona, contribuyendo al intercambio cultural entre visitantes y residentes y, de esta forma, el enriquecimiento sería mutuo. Todo ello a precios asequibles, y que permitiese a cualquier persona plantearse viajar más a menudo ».

 

 

Lo primero, debía elegir destinos: Cuba, Marruecos y México. «Contactamos con personas locales que ofrecían tours, guía, transportes, alojamiento, de acuerdo con nuestra filosofía. He estado durante dos años visitando lugares y viviendo en primera persona lo que luego ofrecemos a nuestros clientes potenciales. Conozco personalmente a las personas que dan soporte a nuestros viajeros en cada país, y he vivido los lugares y gente con los que van a vivir».

 

La única pregunta que plantean a Emilio sus clientes es: «¿Dónde nos vais a llevar el año que viene?» «En la actualidad, contamos con destinos específicos en Cuba, Marruecos, México, Brasil, Tanzania, Kenia y Uganda, y seguimos trabajando día a día para aumentar destinos y pueblos a los que aportar y descubrir a nuestros viajeros». Cada país tiene una idiosincrasia distinta, por lo que «debíamos buscar formas distintas de hacer nuestra labor, dependiendo de la zona y la necesidad de su gente, a la vez de que dichas zonas supusiesen un atractivo interesante para cualquier visitante».

 

Wendy Rafael (Cuba)

 

cubatexto

 

En Cuba, Emilio Domínguez cuenta con Wendy Rafael, «una persona de trato amable, correcto, cercano, servicial y como buen Cubano siempre con una sonrisa en la cara». En Cuba disponen de una red de casas particulares que alquilan habitaciones con todas las comodidades, a la vez que ofrecen servicio de comidas, excursiones o incluso «un buen rato sin reloj durante el que compartir con el viajero vivencias, historias tomando un buen café o ron con los dueños de dichas casas». Al ahorro que supone la utilización de este tipo de hospedaje, hay que sumar  el servicio y la repercusión en la economía local.

 

«La infraestructura de transportes en Cuba deja mucho que desear, por lo que utilizamos a “cuentapropistas” (autónomos), quienes con sus vehículos particulares, muchos de época, hacen que el viajero tenga mayor flexibilidad horaria en sus desplazamientos así como trato personalizado en el mismo. Con esta medida, al igual que con las casas, conseguimos que cada “cuentapropista” pueda tener su sustento prestando su servicio directamente al viajero».

 

Moha Osaadi (Marruecos)

 

marruecostexto

 

En Marruecos disponen de los servicios de Moha Osaadi, natural de Ouzina, el cual ha recibido de su padre -bereber criador de camellos-  toda la sabiduría del desierto. Más de 15 años de experiencia en el trato con viajeros y realizado todo tipo de rutas, «Moha es una persona estupenda y un guía experimentado». En Marruecos son muy proactivos desde Good Aventura, con los alojamientos en Riad, o pequeños hoteles con todo el sabor y la belleza de la cultura marroquí.

 

«En el desierto contamos con un pequeño campamento para nuestros viajeros, donde conocerán a los vecinos de las pequeñas poblaciones más próximas y puedan ver cuál es su medio de vida. Así como descubrir su conocimiento del desierto, sus costumbres, música, gastronomía… Factores que hacen que cada noche sea una experiencia muy especial al compartirla con el viajero». Así, desde Good Aventura ayudan a la supervivencia de dichos comercios y artesanos.

 

Marco Anghinoni  (Brasil)

 

brasiltexto

 

Nacido en Bolonia Italia, Marco ha sido fotógrafo por más de 20 años para revistas de viajes, etc. Un día viajó a Brasil y se quedó fascinado por la Baia da Traiçao, en el estado de Paraiba, al noroeste de Brasil, mientras documentaba la presencia indígena. Fue entonces cuando decidió hacerlo su hogar y proyecto de vida. En Brasil participamos activamente en el proyecto  que hace dos años lanzó el gobierno de Paraiba, que tiene como objetivo desarrollar el turismo sostenible y ecológico en la región, con el objetivo principal de preservar la cultura de los indios Potiguara, la flora y la fauna locales».

 

Allí cuentan con su propia red de «turismo verde», siendo conscientes de que «el turismo sostenible representa una oportunidad real de crecimiento para las economías locales, desde la agricultura hasta la artesanía, la mejora de territorios y paisajes. En las Pistas de los Potiguara, uno de nuestros principales objetivos es crear un centro cultural indígena con un museo, una biblioteca y una sala de vídeo multimedia, aulas con cursos de artesanía, cultivo de plantas medicinales, etc.»

 

Garantía, compromiso y profesionalidad

 

Cada uno de los guías cuida de los viajeros desde su llegada con un servicio personalizado, y se encarga de coordinar con cliente y prestador (si no es él mismo) todos los servicios contratados: transporte, guía local, alojamiento, excursiones, así como cualquier contratiempo que pueda surgir 24 horas al día.

 

«Si el cliente lo necesita, le proveemos de un teléfono móvil para que el contacto con nuestro agente en el país sea real e inmediato ante cualquier imprevisto. La seguridad y bienestar de nuestro cliente durante su viaje en nuestra prioridad». Los clientes pueden decidir contar con el acompañamiento de sus guías durante todo el recorrido en el país elegido, o bien seguir sus consejos sobre cómo actuar o que zonas visitar, pudiendo mantener el contacto telefónico o personal en cualquier momento que sea necesario, y por supuesto en nuestro idioma.

 

Para más información:

https://www.viajesamedidasevilla.com/

Teléfono: 954 394 195

Compartir

Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio