Hay molestias con las que convivimos a diario. Dolores de cabeza, pequeños granitos en la piel, malestar abdominal y un largo etcétera. Pequeños padecimientos que, día tras día, aceptamos y dejamos pasar con la excusa de que es algo propio y asimilado. Simplemente, somos así: «Me llamo Fulanito, soy alto, delgado, y a menudo me duele el estómago».
Sin embargo, actualmente, la medicina da respuestas a este tipo de molestias gracias a los test de intolerancias alimentarias. Estos test pueden cambiarnos la vida, ya que las intolerancias son responsables de una amplia gama de síntomas muy comunes entre la población, entre los que se incluyen algunos tan insospechados como el sobrepeso o las migrañas.
Antes de continuar, advertir que, cuando se tenga una molestia recurrente, es muy conveniente acudir al médico. La mayoría de las veces, no será nada grave, pero en ocasiones, ese pequeño malestar puede ser un síntoma de algo que no conviene dejar pasar.

Lourdes Llorente, nutricionista de Servicios Médicos Santa Cruz
Y esto mismo puede convertirse en parte del problema que aquí tratamos: Tenemos una molestia, acudimos al médico y, como no es nada grave dentro del campo de su especialidad, nos olvidamos, abrazamos nuestro síntoma y continuamos con nuestros padecimientos.
Ahí es donde entran los test de intolerancia alimentaria. Un simple análisis de sangre puede dar con la tecla de aquello que llevamos sufriendo toda la vida, y un correcto tratamiento puede hacerlo desaparecer. Ahora bien, esta segunda parte es también fundamental. No es suficiente con conocer qué alimentos nos resultan dañinos, también es imprescindible saber cómo modificar la dieta para que la resolución de un problema no acabe derivando en otros. Para ello, nos dicen desde el centro médico Servicios Médicos Santa Cruz, lo más recomendable es contactar con especialistas en la materia. «Dar con una dieta correcta puede resultar sumamente complejo», nos asegura Lourdes Llorente, nutricionista especializada del centro. «Para tratar con éxito una intolerancia alimentaria, hay que reconciliar tres aspectos: Las circunstancias personales del paciente, teniendo muy en cuenta su estilo de vida, las patologías que padezca (para lo que hay que contar siempre con la supervisión de un médico) y los propios alimentos identificados como no asimilables por el paciente en el test de intolerancia».

Además, Lourdes Llorente nos señala que «la no observación de estos aspectos puede conllevar un déficit nutricional muy nocivo para la salud y, en ocasiones, la persistencia de los síntomas molestos, ya que, a menudo, el paciente no sabe identificar correctamente por su cuenta los alimentos que contienen las sustancias que su cuerpo no asimila».
Afortunadamente, cada vez existen más centros como Servicios Médicos Santa Cruz, que engloban todos los campos necesarios para abordar de manera efectiva el complejo problema de las intolerancias alimentarias.
Para más información:
Teléfono de la Unidad de intolerancia alimentaria : 601 62 63 04
Teléfono general del centro: 954 57 78 22
Correo: servicios@medicossantacruz.com