A pesar de la predisposición genética o de otros factores que puedan influir en la ganancia de peso, si se sigue una dieta y un estilo de vida apropiado de acuerdo a las características de cada persona, todo el mundo puede adelgazar. Para ello, se trata de introducir en la rutina diaria algunos de los hábitos que han demostrado tener una relación directa con la pérdida de peso.

Algunos de estos pilares son:
— Practicar el «Mindful eating» o lo que es lo mismo: ser mucho más conscientes de lo que comemos y cómo lo hacemos. El «Mindful eating» es dedicarle el tiempo y la atención que merece un acto tan importante para nuestro organismo como es el alimentarnos. El masticar correctamente, el saborear los alimentos, el ser conscientes de lo que estamos comiendo (sin tener la mente en otro lugar) contribuye a una alimentación más equilibrada y saludable. Por ejemplo, cuando masticamos correctamente y comemos despacio damos tiempo a los receptores de la saciedad a enviar las señales al cerebro que indican que no debemos comer más de lo debido.
— Practicar deporte: Un elemento clave para la mejora de la salud en general. No hay tratamiento alguno ni dieta que funcione sin actividad física. No hace falta convertirse en un gran deportista, basta con caminar a diario, pero la práctica deportiva es algo básico que toda persona debe hacer para conseguir un peso y estado físico saludable.
— Alimentación equilibrada: Muchos de los problemas de sobrepeso y salud surgen a causa de lo que se come y de lo que no se come. Saber combinar los alimentos, conocer las proporciones adecuadas de proteínas, hidratos de carbono, etc., y respetar algunos principios básicos como por ejemplo el desayunar bien o el repartir las ingestas diarias en cinco(desayuno-tentempié media mañana- almuerzo- merienda y cena) son puntos fundamentales para evitar los ataques de hambre y el picar entre horas.
Sin embargo, aunque la teoría parece fácil, la práctica no lo es tanto. Para el punto 1 y 3 es necesario que el paciente sepa cómo iniciar tales cambios. Para ello, la figura de un nutricionista es imprescindible para el desarrollo de un programa de educación alimentaria personalizado. Pero hay más: el componente psicológico es muy importante. Las emociones negativas (ansiedad, tristeza, miedo, el aburrimiento, el nerviosismo, etc.) pueden tirar por tierra cualquier esfuerzo previo para conseguir un cambio de hábitos. Asimismo, la motivación es otra pieza clave para conseguir la fuerza de voluntad necesaria para un cambio de hábitos que lleve a la pérdida de peso y a un estilo de vida más saludable.

Por ello, el tratamiento del sobrepeso sólo se entiende desde una perspectiva global en la que diferentes profesionales (nutricionista, psicólogo, entrenador deportivo, coach…) ayuden al paciente a conseguir dicho cambio.
¿Cómo conseguir que alguien cambie sus hábitos alimenticios?
En algunos casos, incluso, habría que preguntarse: ¿Cómo convencer a una persona sedentaria y con sobrepeso que empiece a caminar todos los días? En algunos casos, para conseguir un cambio de hábitos bastará con un programa de dieta y el abordaje de determinados bloqueos desde el punto de vista psicológico, deportivo, etc., pero en otros casos será necesario la ayuda de técnicas diseñadas para tratar el sobrepeso.
Balón Intragástrico, Método Apollo o Bypass Gástrico son solo algunas de las opciones que existen para tratar el sobrepeso. Algunas de estas técnicas son endoscópicas (sin cirugía) y otras no, pero todas ellas tienen un denominador común: su funcionamiento.

Cualquier técnica para tratar el exceso de peso tiene como base el control de la saciedad. Ya sea mediante la ocupación de parte del estómago (balón gástrico) o mediante la reducción del tamaño del mismo, el efecto que se consigue es que el paciente se sienta saciado con menores cantidades de comida. Este hecho unido al proceso por el que debe pasar tras la intervención (dieta líquida, dieta semilíquida hasta llegar a sólida) facilita el aprendizaje de algunos de los puntos descritos al inicio de este artículo (masticación, control de las raciones, etc.).
Además, la pérdida de peso inicial que se consigue con cualquiera de estas técnicas nos lleva a poder trabajar el otro aspecto clave para conseguir adelgazar: la motivación. Empezar a hacer deporte cuando no ha perdido ni un kilo es mucho más complicado que cuando el paciente ha perdido ya algunos kilos y percibe los beneficios de dicha pérdida de peso.

«En Obymed, contamos con todas las opciones y técnicas para ayudarte a adelgazar. Desde la parte médica (con sus respectivos profesionales y técnicas) hasta la parte deportiva que ofrecemos desde Obyfit, centro especializado en la recuperación funcional y entrenamiento que individualiza sus servicios de actividad adaptándolos a cada persona. Si quieres mejorar tus hábitos alimenticios, adelgazar y mejorar tu salud los profesionales de Obymed te asesorarán e indicarán las pautas necesarias para conseguirlo», explican los profesionales de Obymed.

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