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Los beneficios de utilizar los métodos más modernos se resumen fácilmente: «Menor número de visitas, mayor confort de éstas y, por supuesto, mejor estética». Así lo afirma Carmen Vargas quien desde su clínica dental de Sevilla presume de ser una de las pioneras en aplicar las técnicas más vanguardistas. «Llevamos diez años y esperamos estar otros cuarenta más, eso sí, siempre estudiando, formándonos e innovando para estar a la última».

 

Pero, ¿por qué la clínica de Carmen Vargas se considera pionera en tecnología de vanguardia? Su equipo puede presumir de tener, entre otros, un escáner intraoral que les permite tomar impresiones sin necesidad de utilizar métodos antiguos, «como esa pasta que da fatiga a los clientes». Ahora todo se hace digitalmente.

 

De hecho, Carmen Vargas dispone de un laboratorio digitalizado donde diseña todas las prótesis por ordenador. «El tiempo en la clínica es menor. Además, fabricamos las prótesis de forma mecanizada y los resultados son inmejorables. Estéticamente mejores y las preparaciones son mucho más conservadoras». Asimismo, el equipo de Carmen Vargas puede realizar cirugías guiadas por ordenador, «es decir, planificamos los implantes y las prótesis antes de realizar la cirugía, que no produce sangrado ni precisa puntos».

 

EXPERIENCIA Y JUVENTUD: LA MEZCLA PERFECTA

 

 

«Desde bien pequeña he visto a mi padre trabajar muchas horas, cada vez que iba a su laboratorio me quedaba fascinada con los olores de las resinas y demás. Mi profesión frustrada era ser maestra de matemáticas, pero mi padre me sugirió que si hacía Odontología podría ayudarme y trabajaríamos juntos». Así que Carmen se lanzó a esta aventura y junto a su padre montó esta clínica dental con tan solo 24 años. Aunque de eso hace ahora más de una década, ella valora la ayuda de su padre en este recorrido. «Es mi mentor y mi guía».

 

Por supuesto, los inicios no fueron fáciles, pero ella los recuerda con mucho cariño. «Una vez tenía que hacer una extracción dental y recuerdo a mi padre y mi madre rezando en la habitación de al lado porque era un paciente de dos metros de alto y mi padre pensaba que igual no iba a ser capaz. Resultó que al final todo se acabó en 5 minutos y el paciente salió feliz y contento», cuenta entre risas.

 

Ante todo, Carmen se siente orgullosa de su equipo porque cuando trata a un paciente lo primero que piensan es en su bienestar y no en el precio de las cosas que necesita. «Queremos saber cuáles son sus expectativas del tratamiento e intentamos ofrecerle varias opciones. Se las explicamos largo y tendido para que las entienda y es él quien decide en última instancia qué y cómo realizar el tratamiento. Por supuesto, siempre bajo nuestras pautas como profesionales de la salud oral.

 

Carmen mezcla desparpajo, inteligencia, curiosidad y, por supuesto, cariño por todos y cada uno de los pacientes. Cualidades que se aúnan a su juventud y su carácter pionero y le convierten en uno de los referentes en salud oral de Sevilla. «Me siento con la misma energía que cuando tenía 20 años, pero con los conocimientos de alguien de 50. La mezcla perfecta», sentencia entre risas.

 

 

Para más información: https://www.clinicadentalsevilla.com.es/

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio