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Este es el eslogan del sistema constructivo passivhaus (o casa pasiva) que tiende a reducir el consumo energético entre un 90 y un 75%, en función de si se trata de un inmueble nuevo o rehabilitado. Existe ya una Directiva Europea que obliga desde el pasado enero a implantar este método de construcción en los inmuebles públicos. A partir de 2021 todos los edificios nuevos deberán cumplir con estos estándares.

 

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. 

 

La casa de ABC de Sevilla ha acogido un debate con expertos en la materia, que se inscribe en sus «Coloquios Profesionales». Los cinco invitados al acto certificaron que el confort en los edificios no es un lujo, que el cambio climático se frenará si los inmuebles tienden a tener consumos casi nulos de energía (aunque parezca aún una panacea), y que las administraciones deben ponerse las pilas, liderar y tomarse en serio los cambios en los sistemas constructivos, tal y como lo han hecho ya varios países europeos. Unos y otros calificaron como “fundamental” un cambio normativo que obligue a consumos prácticamente cero y a concienciar a la sociedad sobre las bondades de unos nuevos estándares constructivos que intuyen imparables.

 

En la mesa redonda Passivhaus intervinieron Juan Manuel Castaño, arquitecto, director-ceo de Castaño y Asociados; Álvaro Clavería, responsable de proyectos del Grupo Insur; Antonio Gallego, director de contratación y marketing de Detea; Mónica Liñán, responsable de prescripción y asistencia técnica de Saint Gobain Isover y Antonio Mescua, country manager Aquapanel Knauf España y Portugal.

 

 

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. De izq a der: Juan Manuel Castaño. Alvaro Claveria, Monica Liñán, Antonio Gallego y Antonio Mescua

 

Los cinco coincidieron en que, a pesar de que el estándar Passivhaus lleva operativo desde la década de los años 90, es relativamente conocido en España, donde en los últimos años se va implantando con más éxito en las comunidades autónomas del norte.

 

El estándar passivhaus se basa en cinco principios básicos: aislante térmico de gran espesor, evitar los puentes térmicos, instalación de ventanas con triple acristalamiento, hermeticidad del aire y ventilación mecánica con recuperación de calor de alto rendimiento. Unos ejes que dan como resultado una drástica reducción del consumo energético en los edificios y cuyo sobrecoste, si se compara con una obra tradicional, oscila entre el 3 y el 5%, según explicó Juan Manuel Castaño, convencido defensor del método y miembro de la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP) de España.  Y es precisamente este moderado sobrecoste uno de sus puntos fuertes, dado que la rentabilidad está asegurada vía reducción de la factura energética mes tras mes.

 

 

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. 

 

 

Sin embargo, Antonio Gallego recordó que el sector vive hoy con precios “muy ajustados”, con márgenes reducidos, “por lo que un incremento en el precio de la obra es complicado”, de ahí la necesidad de que los nuevos sistemas para rebajar el consumo energético tiendan a ser cero.

 

Álvaro Clavería reconoció también que las promotoras se mueven con “márgenes de beneficios estrechos”, aunque consideró un “buen reclamo de venta” poderle ofrecer al cliente la posibilidad de reducir al máximo su factura energética. El representante de Knauf, Antonio Mescua, estimó que la demanda actual de consumo energético es “inaceptable” y avanzó que “el cliente informado se irá decantando por passivhaus” en una lucha contra el cambio climático que no tiene vuelta atrás.

 

Para Mónica Liñán, el sobrecoste que supone aumentar el espesor del aislamiento “es insignificante para nosotros y desde Saint Gobain Isover tenemos ese compromiso constructivo, llevamos la sostenibilidad en nuestro ADN”. Fue ella también la que aseguró que era necesario extrapolar este estándar constructivo a edificios de tanta importancia social como hospitales, colegios, industria…  “y no quedarnos solo en las viviendas”.

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. Monica Liñán

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. Juan Manuel Castaño

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. Alvaro Claveria

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. Antonio Mescua

SEVILLA. 25.11.19. Coloquios profesionales, mesa Passive House . FOTO: J.M.SERRANO. Antonio Gallego

AYUDAS PÚBLICAS

 

A lo largo de debate se puso sobre la mesa el papel que las administraciones deben jugar a la hora de hacer más sostenibles los edificios. En este punto hubo unanimidad. Todos coincidieron en que las administraciones deben dar ejemplo, acaparar protagonismo y convertirse en tractoras. Aunque también reconocieron que el Código Técnico de Edificación ha venido a mejorar los parámetros de calidad y confort de las viviendas, creen que debe legislarse más para reducir drásticamente el gasto energético.

 

En este punto el representante de Detea señaló la necesidad de que las Administraciones saquen licitaciones pidiendo el estándar passivhaus, “que se obligue a hacerlo, porque si no se nos obliga, mala cosa”.

 

Destacaron asimismo la conveniencia de que desde el sector público se den subvenciones para instalar este método constructivo, tal y como se hace actualmente con el cambio de ventanas o en el pasado con la compra de coches menos contaminantes. “Se trataría de dar subvenciones con un objetivo claro y planificado”, sostuvo Castaño. En esta línea Antonio Mescua señaló que las ayudas económicas “son fundamentales si hablamos de rehabilitación”.

 

Castaño recordó que en ciudades como Vitoria el IBI en este tipo de inmuebles es más reducido, al tiempo que se planteó la posibilidad de ofrecer una serie de exenciones fiscales para potenciar su implantación en España. Ya existen ayudas para su ejecución en capitales como Bruselas. Oslo y Dublín.

 

Al tratarse de unos estándares de construcción novedosos, los presentes hicieron hincapié en la necesidad de la formación. Para que un inmueble sea passivhaus debe pasar unos estrictos controles, que deben empezar a aplicarse desde el inicio de la obra, donde la especialización es fundamental y el proyectista, pieza clave.

 

En este sentido coincidieron en que es necesario la “implicación de todos” los actores que intervienen en la ejecución, se hace “más conciencia de equipo”, trabajar al unísono desde el comienzo para evitar problemas posteriores, cuando solucionarlos es más difícil y costoso.

 

No obstante, todos hicieron una llamada al optimismo, asegurando que el sector está capacitado para desarrollar este modelo y que, aunque España no esté en esta materia tan avanzada como otros países de nuestro entorno, camina ya hacia edificios mucho más sostenibles, impensables hace unas décadas.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio