Estadios llenos, patrocinadores, contratos millonarios… El fútbol masculino maneja cifras muy alejadas de su versión en femenino. Por ello, cada vez se suman más y más acciones para conseguir una mayor visualización del fútbol femenino y que estas cifras tan distantes empiecen a parecerse, aunque queda un largo camino por recorrer.
Patrocinadores: primeros avances
Una de las mayores dificultades que tienen los equipos de fútbol femenino es encontrar sponsors, ¿por qué? El principal motivo es que los partidos de ellas no son tan mediáticos como el de los equipos masculinos por lo que muchas marcas no ven interesante patrocinarlas. Sin esos patrocinios es complicado para los clubes ofrecer las cifras astronómicas en las que se mueven los hombres. Es más, muchos equipos no pueden permitirse pagar un sueldo con el que las jugadoras puedan vivir. Muchas de ellas tienen que compaginar su pasión por el deporte con otro trabajo para poder llegar a fin de mes.

Afortunadamente, esta situación está empezando a cambiar y muchas marcas han comenzado a acercase a estos equipos. Recientemente, el Madrid Club de Fútbol Femenino ha sumado diferentes nuevos patrocinadores para esta temporada entre los que se encuentran Adidas, Coca Cola o Casino Gran Madrid Online, éste último, ha apostado fuerte por ellas convirtiéndose en su patrocinador principal. De esta manera, Casino Gran Madrid Online continúa con su estela de acciones pioneras en el sector del juego online ya que el pasado mes de julio también fue patrocinador de una de las carrozas participantes en el desfile a favor de los derechos LGTBI de Madrid.
El convenio, ¿la solución a la desigualdad?
Gracias a las acciones de estas empresas la lucha de las futbolistas es cada vez más potente. De hecho, el pasado mes de noviembre las jugadoras de Primera División iniciaron la primera huelga del fútbol femenino español de la historia para reivindicar un convenio colectivo que lleva más de 13 meses en negociación sin llegar a ningún acuerdo.
Algunas de sus reivindicaciones a incluir en este convenio son: establecer un salario mínimo, una jornada laboral digna, pago del salario al 100% cuando se esté de baja, vacaciones reguladas o medidas para la conciliación familiar, entre otras muchas. En resumidas cuentas, establecer unas condiciones laborales mínimas para todas las futbolistas españolas.
Tras esta huelga y varias negociaciones entre la AFE y la Dirección General del Trabajo fallidas, el balón de la igualdad sigue suelto en el campo y parece que las partes aún no encuentran un punto en el que pactar. No fue hasta el lunes 18 de noviembre cuando se acordó un sueldo mínimo de 16.000 € y una parcialidad del 75% para las jugadoras. Esperemos que esto sea el gol que el fútbol femenino necesita para estar cada día más cerca de su homólogo masculino.