Contenido Promocionado

Compartir

El cambio climático se ha convertido ya en el mayor desafío medioambiental y socioeconómico al que se enfrenta la humanidad del siglo XXI a escala global, y si analizamos el asunto desde una perspectiva local, ya se puede detectar sus consecuencias en el día a día de pueblos y ciudades. En este sentido, Sevilla se ha situado en la vanguardia ante este nuevo desafío, mediante la Declaración del Estado de Emergencia Climática.

 

FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO
Emasesa ha puesto en marcha una estrategia de #50medidas para contribuir a mitigar los efectos del calentamiento global.

 

 

Esta declaración ha inspirado un documento inicial elaborado por Emasesa, en donde se recogen 50 medidas que nacen con la vocación de ofrecer un suministro de agua de calidad a una sociedad que ha ido cambiando con el paso de los años, preocupada por el futuro, concienciada con la sostenibilidad y que demanda que los servicios públicos estén en sintonía con esas nuevas circunstancias. Con ello, Emasesa quiere dar un paso al frente. ya no sólo es una empresa que proporciona una de las aguas de mejor calidad de España, sino que se convierte en uno de los actores más activos en la lucha contra la emergencia climática en nuestro entorno más cercano.

 

 

La adaptación al nuevo escenario y la mitigación de los efectos que provoca el uso de los recursos son el horizonte a los que se encamina la empresa, con la capacidad de anticipación como premisa.

 

Actuar ahora es más coherente y económico que pagar más tarde el elevado coste de la inacción. La naturaleza y la escala del calentamiento global afectan directamente a la estrategia de Emasesa, denominada Gestión Pública Sostenible (GPS). Identificar, conocer y comprender los riesgos climáticos será imprescindible a la hora de tomar decisiones precisas para afrontarlo.

 

Emasesa trabaja en la reducción de su vulnerabilidad y en la mejora de su capacidad de resiliencia a través de acciones de adaptación fundamentadas en la reducción de la captación de agua, la búsqueda de nuevos recursos, la garantía de la calidad del agua y actuaciones preventivas ante eventos extremos.

 

Paralelamente, es indispensable la disminución de gases de efecto invernadero a través de acciones de mitigación como la autosuficiencia energética, el uso de energías renovables y su eficiencia, para lograr que nuestra actividad tenga el menor impacto posible sobre el planeta.

 

ECONOMÍA CIRCULAR
Supone la transformación de residuos en recurso, favoreciendo su reutilización. Nuestro reto es valorizar la totalidad de nuestros lodos y reutilizarlos evitando cualquier impacto ambiental

El ciclo urbano del agua ha experimentado una fuerte transformación durante los últimos 30 años, consiguiendo altos niveles de calidad y la garantía de distribución con precios asequibles para los ciudadanos.

 

Los esfuerzos deben dirigirse ahora a garantizar la viabilidad de un sistema comprometido a medio plazo. Para ello, una de las líneas de trabajo debe centrarse en la reposición y mejora de las redes de abastecimiento y saneamiento. El proceso de planificación ya iniciado persigue la sostenibilidad, entendida como la garantía de calidad del servicio para las próximas generaciones.

 

Esa prestación sostenible del servicio para la población y la industria está estrechamente ligada al desarrollo de los núcleos urbanos y sus áreas de influencia, lo que justifica que las actuaciones cuenten con planificación, consenso social y dotación de recursos económicos.

 

Garantía de la continuidad del suministro

Acciones encaminadas a reducir la captación de agua, basadas en la mejora continua de las redes de abastecimiento, el control de consumos no autorizados, la individualización de contadores y las campañas de concienciación y participación.

Buscar nuevos recursos, como las aguas subterráneas o el uso de aguas regeneradas también será clave en una estrategia que debe aunar los esfuerzos de administraciones y ciudadanos.

 

MEJORAR LA GESTIÓN DEL BINOMIO AGUA ENERGÍA

En 2018 Emasesa ya tenía más de un 80% de autosuficiencia. El objetivo es alcanzar el 100% en 2023. Hacia una mayor eficiencia energética

 

Renaturalización de las ciudades y acciones ante eventos extremos
Se propiciarán mejoras de los sistemas de evacuación de aguas pluviales y se habilitarán nuevos depósitos de retención de aguas pluviales.
La implantación de sistemas urbanos de drenaje sostenible, el reverdecimiento de los elementos urbanos y la conservación de los árboles serán tareas igualmente esenciales en ese proceso hacia la renaturalización de nuestro entorno.

 

GARANTÍA DE LA CALIDAD DEL AGUA

Devolver a nuestro entorno el agua que hemos utilizado en buen estado también será una prioridad, por lo que se renovarán las redes de saneamiento y se implantarán tratamientos avanzados de depuración.

 

 

Descarbonización del Ciclo Integral del Agua
La eliminación de gases de efecto invernadero derivados de los procesos del Ciclo Integral del Agua también es uno de los principales objetivos a lograr. Es imprescindible aportar un enfoque global y coordinado que incluya acciones basadas en la eficiencia energética, el aumento de la autosuficiencia, el uso de energías renovables y la electrificación de la flota.

 

CARBONO CERO
Emasesa actualmente genera en el proceso de depuración de las aguas y en su flota de vehículos en torno a 20.000 toneladas de C02. Emasesa tiene como objetivo el carbono neutral en 2050

 

Economía Circular
Se desarrollará un nuevo sistema de gestión de lodos de depuración basado en un modelo de economía circular que potenciará la incorporación de residuos orgánicos y biomasa vegetal para el compostaje de lodos.

 

Ganar el futuro del planeta

Se trata, en suma, de ganar el futuro del planeta, actuando desde el presente del área metropolitana de Sevilla. Descubre qué está haciendo Emasesa ante el cambio climático en emasesa.com.

Compartir

Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio