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Emasesa, la empresa pública del agua, opta por nuevas estrategias para resolver los problemas relacionados con el drenaje y la gestión de aguas de lluvia.

 

El imparable crecimiento de las ciudades, unido a la urbanización de terrenos destinados a servicios y a zonas industriales, ha provocado la aparición de, cada vez más, numerosas superficies impermeables incapaces de gestionar el ciclo del agua de forma natural.

 

Lo que hace años era normal, esto es, que de la pluviometría del ciclo se drenara y aprovechara casi un 90% del agua de lluvia, hoy pasa por un aprovechamiento cercano al 10% en zonas urbanas con sistemas de drenaje tradicionales. Además, en estos espacios, el agua arrastra con ella contaminantes superficiales, además de provocar en el suelo una desnaturalización que puede propiciar problemas de desertización, inundaciones y contaminación.

 

 

Los sistemas tradicionales de drenaje no satisfacen la necesidad de conseguir un máximo aprovechamiento de un recurso tan preciado y escaso como es el agua. Los terrenos cada vez más impermeables propician inundaciones y el empobrecimiento de la calidad del agua, al mezclarse estas con las aguas de saneamiento, necesitando en consecuencia su tratamiento en depuradoras. Además, se produce la pérdida de zonas verdes por las urbanizaciones de los terrenos cada vez más alejados de entornos verdes.

 

A la pérdida de la riqueza paisajística, se suma un descenso radical en la carga de los acuíferos, que servirían de reserva de agua para el consumo humano. Esto se suma al efecto isla de calor, con una constante subida de temperaturas en épocas veraniegas en el interior de las ciudades, con la consecuente pérdida de calidad de vida en la zona.

 

Se pueden establecer soluciones temporales a esta problemática, como es el caso de la construcción de grandes tanques de tormenta y el aumento del diámetro en el diseño de las redes. En este sentido, Emasesa en la actualidad cuenta con cuatro tanques de tormenta, uno de ellos, de referencia por su capacidad, dimensiones y tecnología complementaria, ubicado en la Avd. Kansas City de Sevilla.

 

Sin embargo, la filosofía de la empresa pública del agua pasa por ampliar acciones de este tipo con un enfoque más holístico, de forma que estos sistemas se intercalen en todos los espacios posibles del territorio urbano, creando áreas más sostenibles, con una adaptación del entorno y de cara a ofrecer a las comunidades que viven en la zona mejores espacios para la vida diaria.

 

Los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) ofrecen una mejor gestión de la escorrentía urbana, la atiende en su punto de origen, no la traslada aguas abajo, reduciendo así la entrada en carga de las redes de saneamiento y su posterior desbordamiento en episodios de lluvias. Además, los SUDS ofrecen protección frente a inundaciones y sequías; adaptación y mitigación (sumideros CO2) al impacto del cambio climático; reducción del consumo energético en el ciclo urbano del agua (aprovechamiento de pluviales, menor volumen de agua a plantas de tratamiento, menos bombeos, etc.); refuerzo de los valores del Agua y de los Espacios Verdes (transformación de barrios, mejora de la biodiversidad, calidad de vida, habitabilidad de las ciudades, resiliencia, empleo local permanente) entre otras aportaciones de interés.). Estas nuevas estrategias que aportan los SUDS tienen diversas denominaciones en los países donde se implantan como solución a los problemas relacionados con el drenaje de las aguas pluviales o como complemento a los sistemas ya tradicionales. UDS. Sustainable Drainage Systems. BMPs: Best Management Practices. BPAs: Buenas Prácticas Ambientales. TEDUS: Técnicas de Drenaje Urbano Sostenible…etc.

 

Nada nuevo bajo el sol. Hace siglos, las presas romanas y los aljibes árabes cumplían la misma función que los actuales SUDS Estas culturas eran muy conscientes de la importancia del recurso

 

Dentro de los SUDS existen múltiples clasificaciones que se adecuan perfectamente a las necesidades de cualquier zona urbana. Se dividen en relación a su modo de funcionar, del tipo de sistema empleado o del lugar donde debe aplicarse.

 

Casi en paralelo, Emasesa ha activado dos proyectos de alto interés en lo que a sistemas de drenaje sostenibles se refiere, el primero, es la implantación de una prueba piloto de un sistema de drenaje urbano sostenible (SUDS) en la Avd. Las Asociaciones de Vecinos, en el Distrito Norte.

 

 

Para este SUDS se han establecido y definido los pavimentos drenantes, los rellenos y materiales filtrantes, y las plantas adecuadas que con menores exigencias de humedad se pueden adaptar mejor a la climatología de nuestra ciudad.

 

Este SUDS cuenta con un sistema de control y toma de datos adecuados que permitirá determinar el caudal y la calidad de las aguas tanto a la entrada como a la salida de la zona de bioretención, el nivel que el agua de lluvia alcanza en su interior, el tiempo que transcurre desde que la lluvia entra en la zona de bioretención hasta que el sobrante sale en dirección al saneamiento, etc…, lo que nos dará una serie de datos que permitirá estudiar su comportamiento y la capacidad de infiltración en diferentes episodios de lluvias.

 

Los datos recabados en el tiempo de esta prueba piloto de este SUDS servirán para posibles implantaciones en otras zonas de la ciudad. El otro proyecto se ubica en la margen impar de la Avd. Séneca, junto al Parque del Tamarguillo,  en el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca. Su objetivo es solventar mediante un SUDS el problema de embalsamiento de las aguas pluviales que se produce en la margen impar de la Avd. de Séneca, garantizando la evacuación controlada y la calidad de agua a su llegada al parque.

 

Para esto, los técnicos de la empresa pública del agua han desarrollado un sistema de drenaje lineal que evitará el problema de embalsamiento de agua en el margen de la calzada, mejorará el funcionamiento de las redes de saneamiento mediante un laminado gradual de los caudales producidos en episodios de fuertes lluvias y aprovecharán éstas haciéndolas pasar por los diferentes materiales filtrantes, geotextiles, arquetas decantadoras y tuberías de drenaje para llevarlas en dirección hacia la cuenca de recepción, en este caso, el lago interior existente en el Parque del Tamarguillo, previo paso por las praderas de césped que, con un mayor índice de permeabilidad, permitirán la infiltración de las aguas hacia el terreno y actuarán además como filtro natural reteniendo partículas en suspensión y resto de elementos en disolución, favoreciendo su absorción y mejorando la calidad del agua finalmente aportada al medio receptor.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio