Tan solo siete ciudades europeas forman parte del proyecto piloto. Sevilla, una de ellas. Junto a Høje-Taastrup y Roskilde (Dinamarca), Mikkeli (Finlandia), Apeldoorn (Países Bajos), Bodø (Noruega) y Oporto (Portugal, Sevilla se une a una CityLoops, un proyecto recién inaugurado, financiado por la Unión Europea, que reúne una serie de acciones para la gestión de residuos de construcción y demolición, así como la gestión de residuos orgánicos con el objetivo de alcanzar la circularidad de los materiales, es decir: conseguir una economía circular viable. Para ello, más de 30 nuevas herramientas y procesos serán probados como parte del CityLoops, que involucra a 28 socios y cuyo horizonte se vislumbra para septiembre de 2023.

Pero, ¿cómo funciona la economía circular? Hay que empezar aclarando que los desechos de construcción y demolición, incluido el suelo, y los desechos orgánicos son dos de los flujos de material urbano más importantes con un impacto ambiental más notable en las ciudades europeas. El proyecto CityLoops, financiado con fondos comunitarios, desarrollará una serie de procedimientos innovadores, enfoques y herramientas, de acceso y código abiertos, para incorporar la circularidad en los procesos de planificación y toma de decisiones para este tipo de residuos en las ciudades. El objetivo final es impulsar la transición a una economía circular: implantar un «modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales, residuos y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido. De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende», según define la UE.
LAS CIUDADES PILOTOS, HACIA LA ECONOMÍA CIRCULAR
Las siete ciudades piloto, todas ellas pequeñas y medianas, estructurarán sus proyectos piloto en tres fases: fase de inicio y preparación, que incluye una serie de análisis preparatorios y mapeo de partes interesadas y planificación participativa; fase de demostración, cuando las soluciones serán implementadas y probadas, y fase de replicación, cuando las medidas de CityLoops serán ampliadas a nivel regional y europeo.

Las soluciones y acciones van desde instrumentos para predecir la producción futura de residuos, hasta campañas de sensibilización, herramientas de apoyo para la toma de decisiones sobre circularidad, simulación de impactos, herramientas de visualización 3D y pautas de adquisición de productos de residuos orgánicos. Así, se implementarán un total de diez acciones de demostración, probando más de 30 nuevas herramientas y procesos.
Junto a estos, se llevará a cabo una evaluación de circularidad en todo el sector y una evaluación de circularidad urbana en cada una de las ciudades. El primero, ayudará a optimizar las actividades de demostración, mientras que el segundo permitirá a las ciudades integrar efectivamente la circularidad en la planificación y la toma de decisiones.
Otro aspecto clave de CityLoops es la adquisición circular: las siete ciudades demostradoras explorarán cómo las compras del sector público pueden crear mercados para productos y soluciones innovadoras de economía circular, desde un diseño más circular y un aumento del uso de contenido reciclado en los productos, hasta garantizar la capacidad de reparación, reutilización y reciclaje apropiado de productos y materiales, y promoción de modelos de servicio. La participación de los actores claves en cada etapa del proyecto también será de crucial importancia.

«CityLoops tiene como objetivo proporcionar un modelo probado para promover la circularidad que otros gobiernos locales y regionales de toda Europa pueden seguir», afrima Simon Clement, coordinador de ICLEI, Gobiernos Locales para la Sostenibilidad, una red de ciudades responsable de liderar el proyecto CityLoops.
Representantes políticos de las ciudades demostradoras de CityLoops se reunieron en Dinamarca para firmar una «Declaración Circular de Ciudades». A través de sus firmas, se comprometen a fomentar la circularidad de la economía apoyándose en reglamentos y normativas; para iniciar una serie de innovadoras actividades piloto y de demostración para ayudar a identificar las soluciones más prometedoras; para compartir el conocimiento con sus pares y para construir una coalición más amplia de ciudades circulares con actores clave e iniciativas en toda Europa.
ANTECEDENTES Y CONTEXTO SOBRE RESIDUOS
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Los residuos de construcción y demolición son, en términos de volumen, la fracción de residuos más importante en Europa. Según Eurostat (2015), en 2012 las actividades de construcción y demolición fueron responsables del 32% de todos los residuos generados en el EEE, con un 27% adicional de minería y extracción. El consumo de recursos para edificios e infraestructura en Europa es muy intensivo en materiales y consume entre 1.2 y 1.800 millones de toneladas de materiales por año en Europa (Ecorys, 2014). El sector de la construcción también es económicamente importante, ya que contribuye en promedio del 5 al 13% del valor agregado (bruto) total (Eurostat, 2015).
Con respecto a los residuos orgánicos, según la Comisión Europea, la Unión Europea produce aproximadamente 130 Mt de desechos orgánicos por año, un número que se prevé que haya aumentado en un 10% para 2020. Los desechos orgánicos consisten en fracciones orgánicas de desechos sólidos municipales (RSU) así como desechos orgánicos de fuentes comerciales y espacios públicos. En general, el 68% de los desechos orgánicos producidos anualmente en la UE consisten en desechos de alimentos procedentes de procesos de fabricación y envasado de alimentos (39%), desechos domésticos (42%) y restaurantes/tiendas de comestibles (19%).