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«La membrana amniótica se implanta en la córnea para reconstruirla y reparar sus daños. Hasta ahora, este tejido se utilizaba procedente de un banco de ojos, mientras que actualmente ya es posible conseguirlo en su forma liofilizada (fina lámina transparente esterilizada), lo que permite disponer de él de forma inmediata», explica la doctora María Gessa, especialista de la clínica sevillana Miranza Virgen de Luján, la responsable de llevar cabo el primer trasplante en Sevilla de membrana amniótica liofilizada para reconstruir la córnea.

 

«Gracias a un innovador proceso de ingeniería tisular, se conserva su integridad estructural y biológica, sometiendo a la membrana amniótica a un tratamiento especial de congelación y posterior deshidratación», detalla la doctora Gessa. Como resultado, «al adquirir una textura similar a la del papel vegetal, también se convierte en un material mucho más sencillo de manipular en el ojo, implantándose tanto sobre la córnea como dentro de ella y en toda la superficie ocular», añade.

 

 

 

Las ventajas que presenta este procedimiento auguran a que este avance –por el que ha apostado precursoramente Miranza Virgen de Luján– se erija como técnica estándar de trasplante de membrana amniótica. Es un tratamiento complejo y que todavía realizan pocos cirujanos en España, aunque desde su reciente comercialización la oftalmóloga sevillana la ha implantado de forma precursora en Andalucía.

 

«La membrana amniótica obtenida de la placenta comenzó a usarse en oftalmología hace 80 años y sus indicaciones y resultados han evolucionado mucho desde entonces. Tiene propiedades regenerativas y antiinflamatorias y, además, ayuda a cicatrizar heridas, lo que mejora la visión y alivia el dolor de pacientes con lesiones severas en la córnea, por ejemplo, por quemaduras químicas o traumatismos», detalla Gessa.

 

 

Técnicas pioneras

 

 

 

La especialista de la clínica Miranza Virgen de Luján, uno de los centros andaluces de referencia en la reconstrucción de la superficie ocular, añade que «para favorecer la reparación de la córnea en algunos casos, como ojos secos severos o ciertos tipos de úlceras corneales, también podemos ofrecer alternativas no quirúrgicas». Ahí, asegura, es donde entran en juego los colirios ricos en factores de crecimiento que, elaborados a partir de la sangre del propio paciente y administrados en forma de gotas, «estimulan la proliferación celular y optimizan los procesos de cicatrización y regeneración tisular».

 

Por otro lado, para aquellos casos en los que es necesario reemplazar la córnea dañada del paciente –en los que debe ser sustituida por la de un donante porque ha perdido su transparencia y/o regularidad– también hay destacados avances. De hecho, la doctora Gessa ha realizado este año el primer trasplante de córnea en Sevilla con el láser de femtosegundo, un sofisticado equipo que permite ejecutar este tipo de intervenciones con la máxima precisión. «Esto favorece que podamos llevar a cabo técnicas selectivas de trasplante corneal, que no requieren reemplazar la totalidad del tejido (de apenas medio milímetro de espesor), sino sólo sus capas afectadas. De este modo, facilitamos la recuperación del paciente, reducimos el riesgo de rechazo y logramos unos mejores resultados visuales».

 

Un abordaje experto y especialista puede marcar la diferencia a la hora de preservar la salud y el buen estado de la córnea, «la ventana del ojo», como lo denomina la doctora Gessa, pues «deja pasar los rayos de luz hacia el interior del globo ocular y los desvía para que se enfoquen sobre la retina, posibilitando que podamos ver nítido y disfrutar del mundo que nos rodea». Sin duda, con esta nueva técnica vanguardista y revolucionaria, volverá a entrar la luz a raudales por todas esas ventanas que lo necesiten.

 


Para más información: miranza.es


 

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