Si te encuentras desanimado constantemente y, además, te afecta hasta tal punto de que estás cansado físicamente y te resulta difícil encontrar fuerzas para superar el día, es bastante probable que padezcas de «fatiga pandémica». «No es nada extraño, no te culpes. La fatiga es una de las consecuencias inesperadas e incómodas que nos ha traído la pandemia», explica Marta Gilabert, psicóloga especialista en este tipo de padecimientos derivados de la pandemia.

«Si te sientes así debes saber que hay forma de hacerle frente con unas prácticas muy sencillas», añade Gilabert. Lo primero, explica, es aceptar lo que sientes. «Es normal que puedas sentirte cansado, estresado e incluso deprimido: recuerda, el estrés es acumulativo». En segundo lugar debemos tener en cuenta una máxima importante: el bienestar emocional debe ser nuestra prioridad. «Al igual que nos cuidamos físicamente cuando nos ponemos mascarillas y cumplimos con las normas de seguridad, tenemos que prestar especial cuidado a nuestro bienestar psicológico», detalla Gilabert.
El «autocuidado» es más importante ahora que nunca

Contrarrestar esta fatiga –encontrar fuerzas renovadas– está en nuestras manos. Esperar a que «la situación» o «factores externos» cambien para que a su vez nosotros cambiemos con ellos puede llevarnos a una situación aún peor, porque no dependen de nosotros. Pero combatir la fatiga sí está en nuestra mano. «Y en esta situaciones, el “autocuidado” es más importante que nunca», afirma esta psicóloga sevillana. En este sentido, además, apunta a dos claves que pueden hacernos «remontar» esta situación anímica adversa:
–Saber desconectar. «Hay que limitar la sobrealimentación de noticias. Además, debemos aprender a saber seleccionarlas. Para poder estar al tanto sin llegar al alarmismo», apunta Gilabert.
–Saber cuál es el límite. «No lo pospongas, debes saber cuándo necesitas ayuda psicológica», señala Marta Gilabert. No se trata de llevarlo al extremo: el límite debes marcarlo dentro de lo que puedes controlar. «Puedes sentirte desbordado en el trabajo, en las tareas de casa, en las actividades con tus hijos. El estrés es acumulativo y si bien te vas adaptando también puedes sentir que estás más cansado, forma parte del proceso».
¿Se puede convertir el estrés en motivación?

Nuestras emociones deben estar siempre en equilibrio si queremos gozar de un bienestar total. Cuando una situación o circunstancia las desequilibra, hay que volver a sintonizarnos con nuestro interior. «El estrés es una respuesta de tu equilibrio emocional. Normalmente una pequeña carga de estrés la conviertes en una fuente de motivación, reto, aprendizaje».
Pero, cuidado: el estrés es acumulativo. «Primero alerta. Si no lo resuelves aquí al principio, te cansa, te fatiga. De hecho, puede suceder entonces que una situación sencilla de resolver termine afectando más de lo que esperabas». Esto es lo que se denomina «fatiga emocional».
¿Qué síntomas tiene entonces la fatiga emocional? «Puedes sentirte irascible, cansado, vulnerable, dificultades para descansar, para mantener la atención y la memoria, puedes sentir que estás bloqueado, tener la sensación de falta de control, pérdida de motivación y ánimo deprimido». Pero es posible «reutilizar» ese estrés para algo beneficioso. «Podemos convertir lo que llamamos estrés negativo (distrés) en estrés positivo (eustrés) una fuente de motivación y reto». Aunque, para esto, se precisa de la ayuda de un profesional como Marta Gilabert que nos aporte las herramientas necesarias para alcanzar este objetivo.
Psicoterapia breve estratégica: ¿cuándo sé que la necesito?

Si tienes algunos de estos síntomas, como para cualquier otra dolencia, se precisa de un diagnóstico. En este caso, según Gilabert, un «diagnóstico operativo»: «Debemos saber cuál es el problema y, aunque parezca contradictorio, eso que nos afecta con nuestra pareja o amigos, ocurre como una forma de defensa, por lo que debemos encontrar la “función” del problema en esa defensa».
A diferencia de otras terapias Marta Gilabert afirma que la psicoterapia breve estratégica te ayuda a «simplificar el proceso de cambio». «No se trata de analizar causas o porqués, que además pueden generar más culpa, sino de enfocar el problema desde una solución que aún no nos hemos planteado». En este sentido, apunta Gilabert, es cuando hay que determinar el pasar a la acción, «hacer eso que hasta ahora no has intentado provocará el cambio que necesitas».
La terapia dura un número reducido y limitado de sesiones que acordaremos de antemano en las primeras entrevistas con la psicóloga. «Si este tipo de terapia está indicada para ti y podemos aliviar el malestar pronto, ¿para qué prolongarlo?».
Para más información:
Teléfono: 677 13 66 45
Web: https://psicologiamartagilabert.com/