En pleno centro de Sevilla, en la calle San Isidoro, se encuentra la floristería La Galería. Su nombre ya nos ofrece pistas de que aquí no solo nos vamos a encontrar con flores, sino que, como de una galería de arte se tratase, las creaciones y las decoraciones son su signo de identidad y referentes en el diseño floral. No en vano, La Galería tiene una trayectoria de más de 30 años y han ido evolucionando con el sector, convirtiéndose en especialistas en decoración de hoteles y todo tipo de eventos. Al frente, Jesús Fuertes, un enamorado de su profesión, como él mismo se define.
«La Galería nace en 1990 y la Expo del 92 supuso un fuerte impulso», cuenta Fuertes y añade, «trabajamos en la decoración de muchos pabellones como el de España, eso nos dio a conocer y a partir de ahí, comenzamos a decorar los hoteles». Desde ese momento, no han parado de evolucionar, implicándose en cada evento como si fuese propio y cuidando el detalle al máximo. «Cada composición la convertimos en algo único y totalmente personalizada al gusto del cliente», detalla Fuertes.
Una boda con La Galería

Antes una boda con cualquier centro de mesa se solucionaba y, sin embargo, ahora la flor está presente en muchos puntos de la decoración y con una iluminación especial que hace que luzcan. La flor en una boda es una protagonista más. «Muy posiblemente dentro de un año nadie se acuerde de lo que ha comido, pero si hay una bonita decoración floral, te vas a acordar de esa boda y nosotros conseguimos que permanezca en el recuerdo», aclara Jesús Fuertes.
Para La Galería la clave para acertar es estar atento a todos los detalles y personalizar cada evento. En una boda hablan mucho con los novios y ven cuál es su estilo. Además, cuentan con sitios emblemáticos en la capital hispalense como la Casa Pilatos, Casa Guardiola, el Hotel Alfonso XIII, Hotel Renacimiento o el Club Pineda.
Las bodas extranjeras son también muy diferentes en relación a la cantidad y forma de poner las flores de las españolas. Mientras las primeras son más compactas, utilizan muchas flores, las nacionales tienen más movimiento haciendo uso del verde y generando puntos de color con las flores.
Como curiosidad, Fuertes comenta que tanto cuidan los pormenores que en el 2019 los invitados iban de Casa Guardiola hasta Casa Pilatos en coche de caballos e hicieron unas coronas para los animales. «Me siento muy reconfortado con mi trabajo cuando me llaman un domingo para felicitarme, decirme que ha sido uno de los días más importantes de su vida y me traten como a uno más de su familia. Esto me encanta porque mi implicación es total cuando hago un evento y lo hago pensando en que tiene que ser perfecto, como si fuese para mi hija», confiesa el dueño de La Galería.
Un ramo para cada novia
Según la experiencia de La Galería, siempre prevalece en los ramos de novia la flor natural frente a la preservada, que en los últimos tiempos se había convertido en tendencia. A veces lo que se hace es mezclar. Al igual que el propio evento, el ramo de novia también es muy personal. El ramo dice mucho del carácter de la novia, su peinado, su tipo de vestido o el entorno donde se casa.
Otro aspecto que cambia cada año son los colores. «Ahora gustan mucho los colores tropicales, pero antes eran los tonos salmón, los empolvados o envejecidos. En primavera, destacan los tonos cálidos, los naranjas», explica Fuertes.
Flores en tiempos de pandemia

El golpe del coronavirus está siendo durísimo para el sector. Los eventos se han reducido al mínimo y la actividad de los hoteles es prácticamente nula. «Ahora mismo está empezando a resurgir el tema de los eventos, pero muy poco a poco. Antes también teníamos bodas extranjeras que, evidentemente, sin turismo se han anulado por completo. Parece que en junio podemos volver a tener algo, pero todo está en el aire», apunta el propietario de La Galería.
Por ello, ha tocado adaptarse. Durante el confinamiento se dieron cuenta que la gente empezó a decorar más sus hogares y la flor natural ha sido una de las protagonistas en las casas. Además, las flores artificiales han resurgido, así como las preservadas. «Al estar más tiempo en casa, nos gusta ver color y acompañarnos de flores. Nuestros bustos están siendo todo un éxito».
Su tienda online es ahora uno de sus puntos fuertes y también han activado los días especiales como el de la Madre o San Valentín. Para estar atento a las tendencias, Fuertes acude cada año a la Feria de Milán o de París para traer ideas nuevas y cuidar no solo la flor sino todo lo que acompaña al diseño y la decoración, como los candelabros o jarrones.
De cara al futuro
Para La Galería, la flor acompaña a un sentimiento, significa mucho en días especiales y es uno de los complementos más importantes en un evento y por ello, confían en que vuelvan a arrancar los congresos, las bodas, la decoración de los hoteles para seguir aportando en un sector del que son especialistas.
«Estamos empezando a movernos y parece que van a organizarse bodas con más invitados, aunque a la expectativa de cuáles van a ser las restricciones». Han cambiado fechas de bodas hasta cuatro veces. «Lo que sí es cierto es que va a pasar tiempo hasta que veamos bodas de muchos invitados, pero cuando lleguen ahí estaremos. Lo que hace falta es empujar entre todos, siguiendo las normas y con las vacunas esperemos que se vaya arreglando», opina Fuertes.