Contenido elaborado para Quirónsalud Infanta Luisa

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El Servicio de Cirugía de la Obesidad del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla ha operado a más de 100 pacientes en el último año con resultados «excelentes», según ha señalado el coordinador del servicio, el doctor Antonio Barranco Moreno, al tiempo que advierte de la importancia del seguimiento de las personas con obesidad tras recibir la vacuna contra el COVID-19 para comprobar su eficacia.

 

En este sentido, el doctor Barranco Moreno apunta a la cirugía bariátrica como una herramienta de protección en personas con obesidad mórbida ante la posibilidad de desarrollar sintomatología de gravedad en una infección por COVID-19, según dos estudios realizados en Italia, ya que, como señala, se está observando que un Índice de Masa Corporal (IMC) óptimo podría beneficiar a las personas en cuanto a una mayor inmunidad frente al COVID-19 tras la vacunación.

 

Y es que se ha demostrado que la obesidad es un importante factor de riesgo con respecto a la aparición de enfermedad respiratoria grave a causa de una infección por SARS-CoV-2, así como de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares –principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares–, la diabetes o los trastornos del aparato locomotor, entre otras.

 

 

 

«Los únicos tratamientos demostrados científicamente eficaces a largo plazo para la bajada de peso son la dieta acompañada de una actividad física periódica y la cirugía de la obesidad para aquellos casos que sea recomendable”, asegura el doctor Barranco Moreno, quien, asimismo, con más de 20 años de experiencia y más de 100 casos tratados con éxito al año, subraya que el tratamiento quirúrgico de la obesidad debe ser siempre “seguro y personalizado».

 

Las dos técnicas por laparoscopia más realizadas en los últimos diez años a nivel mundial son la gastrectomía vertical –también llamada tubo gástrico o sleeve– y el bypass gástrico. En la primera técnica –sleeve–, hay una restricción de la ingesta de comida y un efecto hormonal, que disminuye las ganas de comer. En el bypass gástrico, además de la restricción de comida, se añade un cruce de intestinos.

 

La elección de la técnica dependerá de la historia clínica, exploración y pruebas complementarias. Las variables a considerar son múltiples, tales como la edad, el grado de obesidad, actividad física, tabaco, diabetes, hipertensión, niveles de colesterol y triglicéridos, cardiopatía, entre otras.

 

La estancia media en el hospital para este tipo de cirugías es de tres días, ya que los pacientes son intervenidos por laparoscopia a través de pequeñas incisiones o una sola incisión umbilical –cirugía sin cicatrices visibles–.

 

«La cirugía de la obesidad es segura gracias a la sistematización de la intervención con protocolos preoperatorios, en el quirófano y postoperatorios para obtener los mejores resultados», incide el especialista, al tiempo que concluye que se trata de un abordaje multidisciplinar, donde intervienen cirujanos, anestesistas, intensivistas, endocrinólogos, medicina interna, psicólogos, psiquiatras, radiólogos, hematólogos, entre otros, unido al trato cercano que se ofrece al paciente desde consultas, admisión y hospitalización del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa.

 

El Servicio de Cirugía de la Obesidad recibe pacientes de Andalucía y Extremadura, fundamentalmente, si bien «también hemos intervenido a pacientes del resto de España, así como Portugal y Marruecos», subraya el cirujano.

 

 


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