Las energías renovables en general y la fotovoltaica en particular constituyen hoy por hoy la principal palanca de desarrollo del territorio rural. La ocasión de dar un salto adelante para aquellas comarcas del interior o alejadas de los núcleos urbanos, que han permanecido ajenas a la prosperidad económica. En este contexto, la participación de sus habitantes en la toma de decisiones sobre el futuro de su propio territorio es una tendencia que toma cada vez más fuerza en todo el mundo desarrollado. La sociedad tiene mucho que decir respecto al modelo de futuro que quiere para su entorno, circunstancia que está quedando patente en múltiples ámbitos.
El nuevo modelo energético, imprescindible en el momento actual para garantizar el futuro del planeta, es un claro ejemplo de que el desarrollo y la transformación del territorio debe contar con quienes lo habitan, con quienes siempre estuvieron ahí, para que sea realmente sostenible. Así lo entiende la compañía de energías renovables EnerHi (anterior Harbour Energy), que acaba de incorporar al sevillano Beltrán Pérez García como nuevo integrante de su consejo de administración.
«La participación activa de los habitantes de los pueblos en el desarrollo de las energías renovables es imprescindible», afirma Beltrán Pérez, quien ha sido teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Sevilla, consistorio en el que también desempeñó el cargo de delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos. «Durante mi etapa en este cargo», explica, «pude poner en práctica una estrategia integradora para que el Ayuntamiento estuviese al servicio de las personas en su día a día; y este mismo planteamiento es el que estamos llevando a cabo en EnerHi: poner a las personas en el centro de nuestro trabajo».
EnerHi cree en el valor de las energías renovables como la herramienta de cambio necesaria para garantizar la viabilidad económica futura de los territorios rurales y menos desarrollados, al tiempo que implanta un nuevo modelo productivo respetuoso con el medio ambiente y con las próximas generaciones. «Nuestra base de actuación es el diálogo con las instituciones y los ciudadanos para crear sinergias de trabajo que intensifiquen el impacto sobre el tejido socioeconómico de la zona», apunta el nuevo consejero. «De este modo, queremos contribuir a impulsar la España rural e interior», sentencia.
La importancia de los criterios socioeconómicos en los concursos
Recientemente, el Ministerio para la Transición Ecológica resolvió convocar concursos de capacidad de acceso en la mayor parte de los nudos de la red eléctrica para instalaciones de fuentes renovables. Este hecho implica un mayor peso de los aspectos sociales y medioambientales, en línea con la forma de trabajar de EnerHi.
«Los proyectos de EnerHi se caracterizan por la relevancia que se concede a cuestiones como la coexistencia y cooperación con el tejido productivo tradicional, la interacción con instituciones y colectivos o la búsqueda de fórmulas de colaboración público-privada y de participación de fuerzas locales», afirma Beltrán Pérez. «Desde la compañía defendemos que los concursos valoren aquellos proyectos que hayan sido capaces de aglutinar a las fuerzas sociales de cada territorio, con acuerdos suscritos que así lo demuestran», añade. En este proceso son claves todo tipo de instituciones, incluyendo las asociaciones empresariales y la sociedad civil, a través de sus diferentes colectivos profesionales, vecinales o ambientales.
Una apuesta de EnerHi por Andalucía

Desde el órgano directivo y de representación de EnerHi, Beltrán Pérez trabajará para potenciar la actividad de la empresa en la provincia de Sevilla y en toda Andalucía, territorios que conoce a la perfección desde su experiencia profesional y de gestión institucional.
Cabe subrayar que EnerHi no solo fue fundada en Andalucía y tiene su sede principal en Sevilla, sino que «entre sus perspectivas de futuro a corto, medio y largo plazo, los proyectos de la compañía en esta comunidad autónoma son esenciales», detalla Beltrán Pérez.
En estos momentos, EnerHi está desarrollando proyectos en nueve comunidades autónomas: Comunidad Valenciana (Castellón y Valencia), Madrid; las tres provincias de Aragón; Andalucía (Sevilla, Córdoba, Huelva, Cádiz y Málaga); Castilla y León (León, Zamora, Salamanca, Ávila y Valladolid); las cinco provincias de Castilla-La Mancha; La Rioja; Navarra; y las dos provincias de Extremadura.