La empresa pública Emasesa avanza en las obras de estabilización de la cabecera del «Barranco de la Trocha», una acción que se sitúa dentro de su política de gestión sostenible de sus infraestructuras, esto es, «actuaciones que posibilitan la gestión integral del ciclo del agua, aumentando así la resiliencia de una zona de vital importancia para este cometido como son los depósitos de agua potable y las tuberías que transportan el agua a la población», según explican desde la propia empresa.
«El objetivo es estabilizar el Barranco de la Trocha dentro de las actuaciones generales de estabilización de toda la ladera. Para ello se descarga la ladera realizando los bancales y se refuerza en el pie del barranco con un relleno granular, al tiempo que se protegen las tuberías gemelas, de enorme importancia para abastecer de agua diariamente a más de un millón de personas, y que serán sustituidas en este tramo, construyendo una galería para las mismas (Losas de hormigón sobre pantallas de pilotes). También se procederá a la restauración de tramos de la red de drenaje actual», explican desde Emasesa.

Así, las obras cuentan con un presupuesto exacto de 1.493.930,59 euros y un plazo de ejecución de algo más de año y medio. No se prevén afecciones al tráfico peatonal ni rodado, según afirman desde Emasesa.
Integración paisajística

Estas obras irán acompañadas de una integración paisajística de las infraestructuras de Emasesa en esta zona a través de «soluciones basadas en la naturaleza, que contribuyan a minimizar el impacto de la actividad de la empresa en el medio natural, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas», confirman desde la empresa.
El ámbito del proyecto engloba el Barranco de la Trocha y los terrenos que se extienden hacia el este hasta prácticamente la A-49 y la rotonda de entrada a Camas, abarcando las parcelas catastrales tanto del propio barranco como de la zona anteriormente descrita, ambas propiedades de Emasesa.
En función de los condicionantes del proyecto y de las características de la zona, la solución propuesta por Emasesa se basa en los siguientes criterios: densificación de la cobertura vegetal leñosa general; integración de las instalaciones de Emasesa en el «Barranco de La Trocha» mediante la ocultación; mejora del uso público del Barranco de La Trocha mediante el reforzamiento de sus equipamientos (Cordel del Patrocinio) a través de la sombra; mejora de la biodiversidad a través de la diversificación de la cobertura vegetal tanto específica como fisionómica: recursos tróficos y de refugio; y finalmente mejora del paisaje gracias a la ocultación de infraestructuras y a la potenciación de los miradores naturales.

En el diseño se han tenido en cuenta también medidas frente a riesgo de incendio, evitando las continuidades tangenciales e incluyendo las labores de bina, desbroce y siegas necesarias para ello. Se estima que se van a plantar unos 1.000 pies de árboles y arbustos distribuidos en rodales con unos objetivos concretos, como son la ocultación de infraestructuras y la funcionalidad ecológica. Entre las especies seleccionadas se encuentran el acebuche, el pino carrasco, el palmito, el lentisco, la coscoja, el fresno, el álamo blanco, el almez o la adelfa.
Para más información visita emasesa.com