Contenido elaborado para Agbar Agriculture (SUEZ)

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La agricultura está llamada a responder al reto de alimentar a la creciente población mundial, para lo que debe mantener el equilibrio entre producir más usando menos recursos (agua, suelo, fertilizantes, energía, etc) y conservar el entorno que la rodea, en perfecta armonía. Ha de dar un paso adelante en su modelo productivo para cumplir con los tres pilares de la sostenibilidad: desde el punto de vista social, económico y medioambiental.

 

Se trata de un desafío fundamental para el futuro de la Humanidad, pues de su cumplimiento dependerá que los 9.000 millones de habitantes previstos para 2050 tengan acceso a alimentos de forma que los recursos del planeta no estén en peligro. El papel que juega el agricultor es vital para contrarrestar las consecuencias derivadas del cambio climático y dar un salto cuantitativo y cualitativo, apostando por la modernización de los modelos de producción de escaso nivel tecnológico, lo que le permitirá incrementar su eficiencia y sostenibilidad de la mano de la digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías.

 

 

 

 

 

Desde que comenzó la crisis mundial derivada del coronavirus, la agricultura ha demostrado que es un sector esencial para la economía, pues se ha encargado, sin especulación alguna, de garantizar el abastecimiento de alimentos a la población. Y todo ello, sin olvidar su implicación en materia de sostenibilidad y eficiencia; en situaciones de crisis es aún más importante racionalizar los recursos para salir reforzados de esta coyuntura, con el objetivo de mejorar la productividad y la rentabilidad de los agricultores, en necesario equilibrio con los recursos de su entorno.

 

La actividad agrícola es un sector que proporciona estabilidad a sus inversores. Su objetivo, garantizar el abastecimiento de alimentos a la población, la aleja de la especulación a la que están sometidas otras actividades económicas, lo que la sitúa como una inversión rentable y duradera en el tiempo, a salvo de los riesgos convencionales de otro tipo de inversiones.

 


Un sector importante y atemporal


 

La agricultura ha demostrado que es un sector refugio capaz de acoger a aquellos inversores procedentes de otras actividades con una mayor volatilidad. Estos inversores se adentran en el agro en busca de estabilidad, rentabilidad y bajo riesgo, de ahí la importancia de contar con la ayuda y el asesoramiento de un especialista, para que se encargue de todo el proceso de puesta en marcha de una finca de cultivos de alto valor y le acompañe durante todas las fases del cultivo, hasta la recogida de la cosecha, minimizando el riesgo asociado a la toma de decisiones.

 

En el caso de que sea el productor el que decida dar un paso adelante para cambiar su modelo agrícola en busca de una mayor rentabilidad, puede optar por diversificar hacia cultivos de alto valor, productivos y rentables, de forma que complementará sus ingresos. También puede transformar la finca por completo poniendo el cultivo que mejor se adapte al terreno en términos de rentabilidad.

 

En Andalucía, los cultivos mejor posicionados para dar este salto cualitativo y cuantitativo son los leñosos, principalmente; destacan los cítricos (casi 88.000 hectáreas), el aguacate (más de 15.000 hectáreas), el almendro (casi 200.000 hectáreas), el olivar (más de 1.600.000 hectáreas) y el pistacho (casi 3.000 hectáreas). Entre todos, la comunidad andaluza roza los dos millones de hectáreas de superficie. Teniendo en cuenta las características de esta región, como el suelo, la orografía, el clima o la disponibilidad de agua, unidas a las posibilidades de desarrollo de estos cultivos con sistemas de cultivo de alta eficiencia de la mano de una empresa especialista, como Agbar Agriculture (SUEZ), las probabilidades de éxito se disparan: la rentabilidad del cultivo se multiplica por cinco en comparación con otras producciones con cultivos extensivos, gracias a que Agbar Agriculture (SUEZ) acompaña en la toma de decisiones y la gestión que necesita la explotación, a lo largo de cada una de las fases del proceso productivo, en colaboración continua con los expertos de los principales centros de investigación y universidades de España.

 


Decisiones que significan rentabilidad


 

En este sentido, Agbar Agriculture (SUEZ) monitoriza y recopila la información que necesita la finca, analiza los datos y parámetros que arroja el cultivo en cada momento y facilita la toma de decisiones en busca de mayor eficiencia en el uso de los recursos, más productividad y rentabilidad final.

 

Además, pone al alcance del agricultor proyectos ‘llave en mano’ con un servicio integral que le permite gestionar de la mejor forma posible los recursos y el acceso al mejor material vegetal, a la optimización del agua y los fertilizantes mediante el uso de la tecnología de riego más avanzada, así como a la obtención de las mejores condiciones de financiación para su explotación, gracias a los convenios que mantiene con las entidades financieras especializadas en agronegocios.

 

Si desea más información y asesoramiento personalizado, puede ponerse en contacto con Agbar Agriculture (SUEZ), a través del teléfono 957115207 o el correo electrónico agricultura@suez.com.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio