Los fumadores saben que fumar es perjudicial para su salud. Lo que muchos desconocen es que el principal problema de consumir cigarrillos son los compuestos tóxicos existentes en el humo, la mayor parte de los cuales se forman al quemar el tabaco en un cigarrillo. Así se desprende de un test respondido por más de 200 lectores de ABC en el que se muestra que algunos encuestados siguen pensando erróneamente que la nicotina es la principal causa de las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar.
Según los estudios científicos, la nicotina es adictiva y no está exenta de riesgo, pero son las sustancias químicas presentes en el humo del cigarrillo y que en su mayoría se forman cuando se quema el tabaco, el principal motivo que causa las enfermedades generadas al fumar. Así pues, las alternativas sin humo respaldadas por la ciencia están diseñadas para reducir la exposición a tóxicos en comparación con los existentes en el humo del cigarrillo.

Pese a ello, y tal y como se pone de manifiesto en esta encuesta, los participantes siguen sin tener clara la información referente a las alternativas sin humo. Es evidente que lo mejor que puede hacer un fumador es abandonar el consumo de tabaco y nicotina por completo, pero si no lo hace, cambiar a las alternativas sin humo es una mejor opción que continuar fumando cigarrillos. Tanto los productos de calentamiento de tabaco como los cigarrillos electrónicos, pese a basarse en tecnologías diferentes, evitan la combustión, aunque hay que tener en cuenta que estas alternativas no son inocuas y liberan nicotina que es adictiva.
Una encuesta realizada por la empresa independiente de investigación Povaddo para Philip Morris evidenció la confusión que existe en torno a las alternativas sin humo, ya que casi la mitad de los encuestados afirma haber recibido información contradictoria o poco clara sobre los cigarrillos electrónicos o los productos de calentamiento de tabaco, en los últimos seis meses. Ocho de cada diez andaluces considerarían cambiar a alternativas menos dañinas si tuviesen claridad sobre cómo se diferencian de los cigarrillos convencionales y la ciencia que los respalda. Asimismo, el 72% de los andaluces considera que animar a aquellos adultos que, de otra manera van a seguir fumando, a optar por alternativas sin humo puedan contribuir a los esfuerzos dirigidos a reducir los daños provocados por el tabaquismo.
Desde la óptica científica
Philip Morris, que lleva más de una década investigando para desarrollar una serie de alternativas que demuestren ser mejores en comparación con el cigarrillo, estima que gracias a ellas en 10-15 años, los cigarrillos podrían desaparecer en muchos países. En esta apuesta de Philip Morris por los productos libres de combustión, la compañía ha invertido más de 8.000 millones de dólares y cuenta con más de 900 científicos que trabajan en sus dos centros de I+D, entre los que se encuentra el bioquímico Ignacio González-Suárez.
Como doctor en Biología Molecular y licenciado en Bioquímica por la Universidad de Oviedo, Ignacio González-Suárez accedió en 2007 al departamento de Oncología Radiológica de la Escuela de Medicina en Washington University (Misuri, Estados Unidos). Tras más de 15 años de experiencia en modelos preclínicos de enfermedad, técnicas avanzadas de microscopia y en la aplicación de la biología de sistemas a los estudios toxicológicos, el doctor González ha realizado también numerosas publicaciones en distintas revistas científicas. González-Suárez es quien responde en el vídeo anterior a algunas de las cuestiones planteadas por los propios participantes de la encuesta para disipar las dudas y profundizar en la información sobre este tema, avalada por los estudios científicos llevados a cabo.
Así pues, «la principal fuente de daño en un cigarrillo son las sustancias tóxicas que están presentes en el humo y que se forman al quemar el tabaco. En el caso de los productos libres de humo, como el cigarrillo electrónico y el tabaco calentado, están diseñados para eliminar la combustión, no quemar tabaco y por tanto reducir los niveles de sustancias tóxicas comparado con el humo del cigarrillo. En este sentido, son una mejor opción que continuar fumando. Ahora bien, no hay ningún producto de tabaco o nicotina que sea inocuo y lo mejor es siempre dejar de fumar» señala González-Suárez.
Nicotina o combustión: quién es quién
Para aquellos adultos que no pueden o no quieren dejar de fumar es necesario que cuenten con información precisa sobre las alternativas libres de humo y los estudios científicos al respecto de estas opciones.
El cigarrillo, al alcanzar altas temperaturas en su combustión, genera un humo que contiene más de 6.000 sustancias químicas. De ellas, alrededor de 100 son consideradas dañinas o potencialmente dañinas. Los altos niveles de estas sustancias químicas en el humo del cigarrillo son la principal causa de las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar.
Los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de calentamiento del tabaco, aunque también son adictivos y no están exentos de riesgo, están diseñados para liberar nicotina sin generar humo ni ceniza -eliminan la combustión- y por tanto para reducir los niveles de las sustancias químicas dañinas si se compara con los cigarrillos tradicionales.
La nicotina se encuentra de forma natural en las hojas de la planta de tabaco. Esta sustancia es adictiva y está desaconsejada para personas con enfermedades cardíacas o presión arterial alta, pero no es la principal causa de las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar.
Más información en la web: Todos merecemos saber los hechos
*La encuesta mencionada en el artículo fue realizada por Povaddo para Philip Morris International en Diciembre de 2020