Dentro del aprendizaje de los más pequeños, el entorno es un elemento más a tener en cuenta. Los niños necesitan de espacio para correr, saltar, trepar, esconderse y explorar. En este sentido, apuntan desde Bosque Escuela Cuna, situada en Espartinas, «la naturaleza es el mejor espacio donde niños y niñas pueden desarrollarse desde la temprana infancia libres, sin paredes». En la naturaleza no hay límites para su imaginación, «sus juguetes son naturales: palos, piedras, hojas, árboles. Sus mejores amigos: las aves, los insectos…», señalan desde esta granja escuela de Sevilla.

«La naturaleza nos aporta todo lo que necesitamos y ellos lo incorporan a sus rutinas con naturalidad. Aprenden a observar, a tener paciencia mirando a su alrededor, a desarrollar la imaginación inventando historias de lo que ven, a ser “resilientes”, adaptarse a los cambios que la naturaleza nos proporciona cada día, a creer que cada granito de arena cuenta y suma, a no tener prisa, a vivir el momento y disfrutarlo… y a un sinfín de cosas que aún tenemos que descubrir juntos», explican el equipo de profesionales que trabaja en Cuna.
Granjas escuela: un mundo por descubrir
No todo tiene que ver con el entorno o la naturaleza, pero, a la vez, es esta base la que resalta puntos importantes en la educación de los más pequeños dentro del programa educativo de Cuna. Aquí aprenderán la importancia, por ejemplo, de una alimentación saludable, del consumo responsable, así como a reducir los desechos o a reusar objetos y prendas, aportando un valor ecológico pero también racional a sus hábitos de consumo.

Esta granja escuela, que tiene más de 30 años de experiencia, explica que más aún después de lo vivido en los últimos años, «las escuelas en la naturaleza son el presente y el futuro». Además, añaden, es necesario «sacar las aulas al aire libre, en un mundo tan digitalizado. Los niños necesitan aprender con los cinco sentidos: tocar la tierra, el agua, las plantas, oler las flores y la tierra mojada después de un día de lluvia. O probar las habas y comerte una naranja debajo de un árbol, es decir, experimentar y disfrutar».
Su programa formativo se adapta al entorno: «Hacemos mates, lengua, ciencias, arte, música… todo, con los recursos que nos aporta cada día la naturaleza y, por supuesto, adaptándonos a cada estación del año». Así, el reto del profesorado consiste en crear un ambiente en el que los pequeños se entusiasmen con las actividades propuestas. Para ello, afirman desde Cuna, proponen experiencias reales y sensoriales. «Nos inspiramos en los estímulos del lugar: animales, plantas, fenómenos atmosféricos… Las reglas son claras y los juegos son básicos, así que intentamos ejercitar su imaginación y combinar estos ejercicios con momentos de debate y reflexión».
Sin duda, la naturaleza puede ofrecer a los pequeños un entorno diverso, así como un abanico de posibilidades en constante cambio. Si te interesa este tipo de escuela, no dudes en contactar con Bosque Escuela Cuna, concertar una cita y conocer de primera mano cómo trabajan en este entorno y qué puede aportar a los más pequeños estar en contacto con la naturaleza.
Para más información
Carretera A-8076, Km 7,5. 41807 (Espartinas)
Información: 664 124 469
Email: info@bosquescuela.com
Web: bosquescuelacuna.com