El servicio de estudios de BBVA mantiene prácticamente sin cambios las expectativas de crecimiento de España: revisa el crecimiento estimado del PIB una décima a la baja en 2021, hasta el 5,1%, y lo mantiene en el 5,5% para 2022. Además, calcula que en 2023 la economía avanzará un 4,9%. «Las grandes áreas económicas como Estados Unidos, pero también la Eurozona, seguirán creciendo por encima de su potencial de crecimiento, que continuará también a lo largo de 2023, impulsado por las inversiones que van a realizar los diferentes países del entorno europeo en el marco de los fondos europeos NGEU», explica Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research y añade, «en este contexto global estamos viendo como la normalización de la demanda está siendo mayor que la de la oferta, lo que se traduce en una inflación más elevada, persistente e intensa».

Rafael Domènech
En esta misma línea, apunta Roberto Hernanz, responsable de Inversión de Banca Privada de BBVA en España para quien el año 2021 fue muy bueno en términos de recuperación y el 2022 arranca con los mismos mimbres: «este año tenemos muchos factores que tendrá un impacto positivo en los beneficios de las compañías, por lo que los precios estarán determinados por estos repuntes. La fortaleza del consumo o la riqueza de los hogares, así como la mayor creación del empleo nos lleva a pensar que el 2022 va a ser un año pro bolsas».
Así pues, el entorno global es de crecimiento, aunque con riesgos significativos que pueden sesgar dicho crecimiento y perspectivas a la baja. Entre estos riesgos está incluida la posibilidad de nuevas variantes del virus, aunque las nuevas olas de contagio tienen cada vez menos incidencia en la actividad económica. También la aparición de cuellos de botella en los mercados por los cambios en el tono de la política monetaria o de carácter geopolítico, como la posibilidad de un conflicto militar en Ucrania, que puede alterar los precios del gas.
En Europa tampoco hay que olvidar que en 2022 hay que llegar a un consenso sobre el reestablecimiento de reglas fiscales para 2023. «Salimos de esta crisis con más deuda pública y hay que realizar una consolidación fiscal gradual pero sostenida en el tiempo. Además, también hay que tener en cuenta el riesgo de que la desaceleración en China pueda ser más intensa de lo que se espera», comenta Doménech.
Inflación y tipos de interés
En cuanto a la inflación, la previsión es que seguirá alta en la primera parte del año, pero los precios comenzarán a estabilizarse en la segunda mitad de 2022, en la medida que se normalicen las cadenas de suministro y se vayan reduciendo los cuellos de botella durante los dos primeros trimestres.
Respecto a los tipos de interés, hay que distinguir lo que está pasando a ambos lados del Atlántico. Estados Unidos tiene un problema de inflación más intenso y ha recuperado su actividad previa a la pandemia, incluso recuperando su tendencia de crecimiento. «En este contexto, la previsión es que la FED suba los tipos de interés cuatro veces al menos 100 puntos básicos este año, y otros 100 puntos básicos en 2023, lo que supondría un aumento de 200 puntos básicos en dos años», detalla el responsable de Análisis Económico de BBVA Research.
Sin embargo, en Europa «la previsión es que el BCE va a tratar de reducir el riesgo de tener que aumentar tipos este año y demorar esta subida a 2023, aunque esto va a depender lógicamente de la evolución de la inflación en los próximos trimestres», indica Doménech.
Alternativas de inversión
El inversor conservador lo tiene cada vez más complicado en el actual contexto y de cara al conjunto del 2022. La renta fija se ha convertido en un activo financiero que posee poco valor, tanto desde el punto de vista coyuntural para el año 2022, como desde el punto de vista de largo plazo. Así pues, Hernanz aconseja que «para estos inversores más conservadores lo mejor es tratar de acercarse a la renta variable, en la medida de lo posible y siempre respetando el perfil inversor». En BBVA cuentan con una amplia gama de fondos de gestoras internacionales donde se puede dar cabida a este tipo de inversores.

Roberto Hernanz
Asimismo, comenta Hernanz que en renta variable depende del momento en el que nos encontremos, de la región o de los países. «Países que se han quedado más rezagados, como España o Reino Unido, deberían hacerlo mejor, mientras que, en determinados mercados como el norteamericano, el comportamiento es algo más discreto. En cualquier caso, no debemos de perder el foco de la diversificación».
Claves para decidir cómo invertir

Antonio García
Desde BBVA Banca Privada gestionan más de 66.600 clientes y, en concreto en Andalucía son más de 5.100 clientes. En 2021, BBVA Banca Privada cerró con excelentes resultados, convirtiéndose en una de las entidades líderes en el país. En concreto, 93.107 millones de euros bajo gestión, lo que representa un 21% de crecimiento frente a 2020. En el caso de Andalucía, gestionaron 7.730 millones de euros en 2021, lo que supone un 20,8% frente al año anterior.
Antonio García, director de Banca Privada para la DT Sur de BBVA, sostiene que «las carteras de inversión, tanto de gestión discrecional como de asesoramiento son el vehículo más adecuado para diversificar el patrimonio y recibir un asesoramiento o gestión profesionales». Asimismo, indica las claves que hay que tener en cuenta para invertir:
Diversificación
Uno de los objetivos de las carteras es diversificar las inversiones por tipo de activo, por sector, áreas geográficas, temáticas, estrategias, volatilidad o por correlación entre tipo de activo.
Rigor y profesionalidad
Banca Privada de BBVA cuenta con un sólido proceso inversor, comités de inversiones, house view y la visión de mercados que ofrece el CIO de Banca Privada, análisis y due diligence en el caso de fondos de terceros, así como con equipos especializados en inversión.
Ajustar tu perfil de riesgo
Desde Banca Privada de BBVA realizan periódicamente evaluaciones de idoneidad para conocer cuál es el perfil de riesgo de sus clientes y presentarles propuestas de inversión ajustadas.
Horizonte de inversión
Es necesaria una estrategia con sentido, con vocación a largo plazo, que busque capturar el valor y contar con profesionales experimentados.
Megatendencias
Desde Banca Privada de BBVA fueron pioneros en apostar por las megatendencias. Para ello, cuentan con equipos muy especializados que saben detectar cuándo hay una nueva tendencia o idea de inversión, además de apoyarse en gestoras internacionales con equipos muy preparados.
«En 2020, creamos un módulo para apostar precisamente por cuatro grandes temáticas que creemos que van a ser ganadoras en el medio y largo plazo: la disrupción tecnológica, la sostenibilidad, los nuevos estilos de vida y de consumo y los cambios demográficos y sociales», explica García y añade, «un módulo que, desde su arranque, ha tenido un comportamiento muy destacado y que seguimos monitorizando y gestionando de forma totalmente proactiva».
Así pues, las innovaciones tecnológicas como el 5G van a ser claves y otra tendencia con mucho potencial es el uso de los datos. «Su gran disponibilidad y capacidad de almacenaje y tratamiento permiten crear modelos predictivos cada vez mejores que están revolucionando todas las industrias y suponen una clarísima oportunidad de inversión, como la robotización, aplicaciones en el sector de salud o los vehículos autónomos», apunta García. Asimismo, otro ámbito con gran crecimiento en los últimos años y que tiene un gran protagonismo es la ciberseguridad.
Otro cambio disruptivo y que para BBVA es una prioridad estratégica es lo relacionado con la sostenibilidad. «En BBVA queremos acompañar a nuestros clientes y a la sociedad en esta transición hacia un futuro sostenible», comenta García y concluye, «esta transición hacia un mundo más limpio podría impulsar hasta un 25% más de crecimiento acumulado del PIB sólo en las próximas dos décadas».