La unión hace la fuerza. Vivimos tiempos en los que hay que hacer fuerza para alcanzar ciertas metas. Una de las más importantes, la sostenibilidad, para luchar contra el cambio climático, es uno de los ejes en los que trabajan de forma conjunta las dos entidades: la Fundación Juan Ramón Guillén y Fundación Ibercaja. Una labor que se une a la acción social y a la reivindicación del entorno rural andaluz, dos puntos clave no sólo en cuanto a la sostenibilidad y el impulso del territorio, sino también dentro del tejido social y económico de nuestra comunidad.
«Nuestro compromiso se ha centrado en estar al lado de la sociedad»
Por un lado hablamos con Inés González, jefa del área de Desarrollo de las personas y Centros de Fundación Ibercaja, institución que, además, celebró el año pasado su 145 aniversario. «En estos años nuestro compromiso se ha centrado en estar al lado de la sociedad, con una visión solidaria, al lado de los que más nos necesitan, impulsando el territorio», afirma Inés González.
Durante todos estos años, la hoja de ruta de Fundación Ibercaja se ha mantenido inalterable: desarrollo profesional, personal, acción social, cultura y educación. «Actualmente también hemos incorporado en nuestra programación factores que creemos son de especial importancia como son la sostenibilidad, el medio ambiente y la movilidad sostenible», añade González.
Tanto Fundación Ibercaja como Ibercaja Banco están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible planteados por Naciones Unidas dentro de la Agenda 2030. «Por un lado, alineamos nuestras actividades con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas, programamos actividades alineadas con 16 de los 17 ODS y también somos agentes implementadores, dándolos a conocer y llevándolos a cabo», apunta.
«Damos la posibilidad de que las empresas se unan a nuestros proyectos»
Esta institución prioriza la sostenibilidad acompañando a las empresas que quieran implementar esta agenda dentro de sus planes de negocio, trabajándola como un elemento diferenciador. «Ofrecemos la posibilidad de que las empresas se unan a nuestros proyectos y de esa forma podemos trabajar conjuntamente y multiplicar el alcance».
Por otro lado, Álvaro Guillén, patrono de la Fundación Juan Ramón Guillén y consejero de Acesur, explica la importancia de las sinergias con entidades como Ibercaja a lo largo de su primera década: «Intentaba ser, y creo que lo ha conseguido, un referente en el entorno rural. Tiene patronos de primera referencia como es la Confederación de Empresarios de Andalucía, el Colegio de Ingenieros Agrónomos, Caja Rural de Jaén, JaénCoop y por supuesto la familia Guillén y Aceites del Sur – Coosur».
«Queremos conseguir que el paisaje del olivar andaluz sea Patrimonio Mundial de la Humanidad»
Esta Fundación nació de la necesidad de poner en valor el entorno rural y el olivar en particular. «Hay primero una idea de trabajo que es la que nos movió desde el principio, que no es otra que conseguir que el paisaje del olivar andaluz sea Patrimonio Mundial de la Humanidad. Se ha venido trabajando durante diez años, el expediente ya está en Europa, y pronto será una realidad, si todo va bien, con todo lo que eso conlleva económicamente, históricamente y socialmente para el futuro del campo andaluz y para la industria española», explica Guillén.
Desde la Fundación Juan Ramón Guillén trabajan en tres líneas principales: investigación y desarrollo en el olivar, la formación y la divulgación de las bondades del entorno rural y del olivar en particular. «En este sentido llevamos a cabo algunos programas de referencia como el que llevamos junto a Ibercaja, el ‘Programa Olivar’, para llevar la formación online a más de quinientos colegios andaluces», añade. A día de hoy más de 24.000 personas se han beneficiado de todas las actuaciones de la fundación, «tenemos programas de investigación con distintas universidades, sin olvidar los diversos eventos que llevamos a cabo durante el resto del año», señala.

