Como si fuera una sastrería que trabaja con sus propios patrones y telas, realizando un trabajo casi artesanal, con un producto único de su propio diseño, en el que su experiencia personal en cada uno de los destinos se convierte en un valor añadido. Así trabaja la firma Nuba, un referente de los viajes exclusivos y a medida que propone una nueva forma de descubrir el mundo, de expandir horizontes, comenzando este mismo verano con cuatro destinos imprescindibles repletos de experiencias únicas.
Con casi tres décadas de experiencia y con presencia en España, México y Estados Unidos, Nuba se consolida como líder en el segmento de lujo, revolucionando el sector y yendo siempre un paso más allá; y es que su objetivo no es ofrecer productos, es generar recuerdos que perduren en la memoria de por vida a través de experiencias diferenciadoras, exclusivas y diseñadas, siempre, a medida. Puedes contactar con ellos a través de este enlace.
Zimbabwe, el gran rugido
«Bajo una suave llovizna, o con un deslumbrante sol calentando la tierra, el arco iris nunca se pone en Zimbabwe», describen desde Nuba sobre uno de sus destinos más recomendados. La tranquilidad del río Zambeze, el legado histórico de las ruinas del Gran Zimbabwe y la rompedora energía de las cataratas Victoria, interpretan la banda sonora de un país que emerge junto a su naturaleza.
«Un territorio en el que vivir experiencias incomparables, como cabalgar entre manadas de elefantes, recorriendo los rincones más inexplorados del Parque Nacional de Gonarezhou, con el río Runde como telón de fondo; o volar en helicóptero hasta las Grandes Ruinas de Zimbabwe y adentrarse en ellas como los antiguos exploradores, para descubrir todos sus secretos de la mano de un guía experto y finalizar con un delicioso almuerzo en su interior».
Perú, tierra sagrada
En Perú comienzan todas las aventuras, todos esos momentos que bailan entre la mera emoción y la pura magia, y que llenan el libro de viajes que es nuestra vida. Ciudades eternas se reinventan con un ritmo frenético y una gastronomía sorprendente, mientras conservan la tradición y la herencia recibida a través de sus colores, sus sonidos y la grandeza de sus ancestros.
Capital imperial de los incas, una maravilla con la mística belleza natural de un enclave histórico
Desde Nuba afirman que «es imposible conocer el país andino sin disfrutar de su gastronomía, para ello, adentrarse en las cocinas de los chefs Virgilio Martínez o Pedro Miguel Schiaffino, dos de los embajadores más importantes de la gastronomía peruana, para aprender los secretos de la alta cocina en privado, es una manera incomparable de hacerlo. Disfrutar del privilegio de sobrevolar Valle Sagrado, capital imperial de los incas, y maravillarse con la mística belleza natural de este enclave histórico, para después aterrizar a orillas de la laguna Huaypo y contemplar, en sus aguas de un intenso azul, el reflejo de los picos nevados, será otra experiencia que guardar para siempre en la memoria».
Turquía, Bósforo de plata y oro
Como un puente que conecta dos mundos tan distintos pero tan cercanos, Turquía es un lugar de sonrisas, exotismo y medias lunas que brillan alto y cuyo reflejo se funde en las aguas del Egeo. «Las silenciosas mezquitas, los vívidos e impredecibles bazares y una gastronomía que convence con sus aromas y sabores son los últimos pétalos de la que, durante siglos, fue la flor más deseada del mundo», indican desde Nuba.
Las silenciosas mezquitas, los vívidos e impredecibles bazares y una gastronomía única
«Aquí aguardan un sinfín de maravillosas experiencias, como visitar una impresionante mansión otomana, antigua residencia de un distinguido pasha, y de la colección de arte privada que alberga en su interior, para finalizar degustando un glorioso festín digno de un sultán; o conocer el Museo de Arqueología Subacuática de Bodrum junto al arqueólogo que excavó estas joyas ocultas bajo la superficie, y descubrir los tesoros que, tiempo atrás, fueron atrapados por el mar y que ahora vuelven a resurgir», explican.
Mozambique, paraíso marino
En las playas se encuentra el final del camino y el comienzo de todo lo demás; la paz y el descanso se hallan en la suave caricia del sol sobre la piel. En las costas africanas, se escucha una melodía que mece las palmeras y las cortinas de lino al unísono y que habla a un mar que brilla más con el atardecer (o durante una cena a la luz de las antorchas).
Vivir la verdadera esencia de una inmersión de buceo, en una zona de conservación marina protegida
«Mozambique se convierte así en el entorno ideal para vivir la verdadera esencia de una inmersión de buceo, en una zona de conservación marina protegida, con incomparables arrecifes que son hogar de tortugas sin edad, colosales ballenas, curiosos delfines y del desconocido dugongo, en peligro de extinción», afirman desde Nuba.
«En este paraíso, existen además experiencias con las que hacer realidad el compromiso con la naturaleza, como monitorear los efectos del cambio climático en los ecosistemas locales, junto a los científicos marinos del Centro de Estudios Científicos de Bazaruto, ayudando a etiquetar y rastrear a los impresionantes tiburones tigre y tiburones toro durante sus migraciones, para formar parte de la conservación de estas criaturas y de su hogar».



