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A pesar del descenso que el mercado de la automoción ha experimentado desde que se desató la pandemia, las ventas de vehículos electrificados -híbridos y eléctricos- crecieron en 2021, cuando se vendieron 71.079 unidades, lo que supuso un incremento del 63% con respecto al año anterior y representó el 7% del mercado total, según el informe que la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) elabora cada año. En este contexto, la semana pasada se celebró la sexta edición de Ecomueve, la muestra del vehículo sostenible, un evento organizado por ABC, patrocinado por Ibercaja y con la colaboración de Fundación La Caixa y del Centro Comercial Torre Sevilla.

 

Sergio Guerrero, director comercial en Sevilla Wagen Audi, se muestra optimista, ya que cree que se trata de «un mercado que va en aumento y que es el futuro inmediato», pero concede: «El presente podría ser todavía mejor si no tuviéramos los problemas de suministros y semiconductores que tenemos actualmente». Raúl Tarragó, director comercial en Sevilla Wagen Volkswagen, también se muestra prudente: «Es un mercado totalmente emergente […] y queda mucho camino por andar en infraestructuras y puntos de carga; lo veo con mucha fuerza, pero aún en su etapa de arranque».

 

 

Sergio Guerrero

 

Por su parte, Eduardo Pérez, presidente de Grupo Terry Automoción, asegura: «El interés por este tipo de vehículos está ya en la mente de cada vez más personas. […] Ahora bien, si nos ceñimos estrictamente al vehículo eléctrico, lo que observamos, por desgracia, es que el porcentaje de venta se sigue situando en torno al 3% del total de las adquisiciones. Nos queda mucho por hacer. Y no es porque los concesionarios seamos reacios a venderlos. Más bien, al contrario. ¿Qué ocurre? Pues que, si no se ayuda a este sector, es imposible que el vehículo eléctrico despegue a la velocidad a la que quieren el Gobierno de España». Manuel López, responsable de marketing de Concesur en Sevilla, coincide con que «un mayor apoyo gubernamental y, sobre todo, un aumento de la red pública de carga aceleraría todavía más esta transición».

 

 

Manuel López

 

Ángela Laborda, gerente en Honda Carinsa, considera que «en España la introducción del vehículo eléctrico está siendo más lenta que en otros países, especialmente respecto a los de Centro y Norte de Europa», aunque prevé «que el crecimiento va a ser muy importante en los próximos años». Juan Antonio Molina, director comercial en Sevilla Motor CUPRA, también incide en que «la cuota es baja en comparación con el mercado de Europa», pero confía en que «evolucionará hacia arriba hasta alcanzar cifras iguales o superiores a los países que lideran ese mercado. Para lograrlo, ayudará la ampliación de la oferta de modelos, facilitar la gestión de los planes de ayuda del Gobierno y completar una buena red de carga a nivel nacional que permita la recarga rápida».

 

 

Ángela Laborda


Las barreras del eléctrico


Justamente, de la todavía escasa infraestructura se quejan los expertos. Pérez explica: «En Andalucía hay 1.300 puntos de recarga y necesitamos en torno a 50.000. Si queremos que los consumidores se planteen más la adquisición de estos coches, hay que facilitarles su día a día con ellos. Si no, no terminarán de dar el último paso». Molina concuerda con que «la red es insuficiente», a lo que añade que debe ser de calidad: «Con más estaciones de carga ultra rápida de 250 kW con tiempos de 25 minutos».

 

 

Eduardo Pérez

 

Al hándicap de los puntos de recarga, Guerrero suma que «el exceso de burocracia, la falta de claridad en las subvenciones y los plazos de cobro dificultan el lanzamiento de las ventas». Molina también señala: «Necesitamos que la tramitación de la ayuda sea mucho más rápida y fácil para todas las partes implicadas». Y Pérez insiste en la necesidad de «una rebaja de impuestos que permita que un coche eléctrico no valga más que uno de combustión».

 

 

Raúl Tarrago

 

Sin embargo, la autonomía, una de las desventajas que al principio arrastraban los coches eléctricos, ya no es un problema (hay vehículos que alcanzan 500 y 600), aunque continúe siendo una de las dudas con las que los compradores acuden a los concesionarios. Según Guerrero, se trata de «un cliente moderno, informado y más sofisticado que busca exclusividad, ser ecológico y movilidad sostenible». Cuenta Laborda que este nuevo perfil de comprador tampoco se olvida de otros aspectos como «el tipo de conducción, la tecnología, el diseño, la seguridad y la comodidad», a lo que el resto de los expertos agregan los puntos y tiempos de carga, así como los pasos que tienen que dar para solicitar ayudas.

 

No obstante, la mayoría de los clientes se decantan por el híbrido frente al eléctrico puro: en 2021, se vendieron 43.317 unidades de los primeros y 27.769 de los segundos, como recoge ANFAC. Laborda afirma que «los full Hybrid son una gran opción, ofrecen una experiencia de conducción ágil y agradable, con una gran capacidad de respuesta y un ahorro de combustible impresionante». Tarragó piensa que el híbrido «es una buena opción para cumplir con la etiqueta que exige la administración pero […] no es la solución, es el producto de transición hacia una movilidad eléctrica total». Un a visión con la que López coincide: «[Los híbridos] pueden ser una opción fabulosa para aquellos que todavía no pueden instalar punto de recarga en su lugar habitual de aparcamiento o para los que por circunstancias necesitan viajar largas distancias con frecuencia. Pero hay que entenderlos como una solución temporal, porque si piensas en futuro tienes que pensar en 100% eléctrico».


Mirando al futuro


Todas las marcas insisten en su compromiso con no emitir CO2 a la atmósfera; por ello, Pérez dice que cuando un cliente entra por la puerta de uno de sus concesionarios y pregunta por una marca, sus vendedores «le ofrecen el mismo modelo que pide, pero en su versión de eléctrico o de híbrido» y Guerrero, con los ojos puesto en los próximos años, informa de que «el Grupo Volkswagen-Audi se ha marcado no vender coches con emisiones de gases a partir de 2035; en 2030, el 60 por ciento de los modelos térmicos ya no estarán disponibles». En la misma línea, Laborda asegura que el objetivo de Honda «es comercializar únicamente vehículos eléctricos antes de 2040 y estar preparados para responder a los criterios normativos de los países europeos, ya sea con eléctricos de baterías o de pila de combustible».

 

Por su parte, López declara que el reto es «abrir los ojos de esos indecisos o de lo que a día de hoy ni siquiera se plantean el eléctrico como una opción por tabús o ideas preconcebidas que en la mayoría de los casos ya no son reales». Y Pérez asegura que, para lograrlo, se están explorando «nuevos modelos de negocio que toman como referencia los nuevos hábitos de compra y de consumo de los ciudadanos (‘sharing’, modelos de suscripción) y nuevas tecnologías centradas en el consumo de energías limpias y no contaminantes».

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