Hay ciertos momentos en la vida que sólo concebimos vivirlos acompañados y no porque no se puedan hacer en soledad, sino porque el sentimiento que destapamos con esa vivencia precisa de la compañía de las personas más importantes de nuestra vida para poder procesarlo, compartirlo y valorarlo. Es por ello que Ana acudió con su madre y su suegra a su primera cita con el atelier para vestidos de novia de la diseñadora Teresa Baena. Así comienza la historia del viaje íntimo y personal que emprenden todas las novias, como Ana, para que su esencia esté presente en el diseño del vestido de novia con el que siempre ha soñado
La suegra de Ana ya era clienta de este atelier así que, cuando Ana recibió como regalo una colcha familiar de un valor sentimental incalculable, no dudó en que debía acudir a Teresa Baena para ver cómo podían incluir esta reliquia en su vestido. «En la mayoría de los casos, cuando nos traen una pieza antigua, hay un cierto miedo a que al manipularla la estropeemos. La idea inicial era ponerla sólo como cola, y nosotras le propusimos una falda envolvente, para que luciera la colcha en todo su esplendor. En este caso, ellas confiaron plenamente en nuestro criterio y nos dejaron actuar libremente para recortar y entolar y darle forma a la silueta de Ana», explica Teresa.

Una vez diseñada la falda envolvente con cola, Teresa y su equipo comenzaron la búsqueda de tejidos y tonos para encajarlo todo. «Era una boda de verano, necesitábamos tejidos ligeros, sutiles , y algo muy relajado y romántico que refleja la personalidad de Ana», detalla. El resultado, qué duda cabe, fue excelente: «Nos quedamos con el buen feeling que hemos tenido en todo momento , lo bien que lo hemos pasado en todas las pruebas, la tranquilidad que ha tenido a lo largo del proceso, y que cada vez que venía a las pruebas disfrutaba muchísimo», apunta Baena.
Vestidos de novia en Sevilla, únicos y con personalidad

El estilo de esta diseñadora española se podría definir como romántico con inspiraciones de la moda francesa pero, a su vez, con una estética que recuerda a ese imaginario vintage y elegante de las bodas, algo que intenta mantener en todas y cada una de sus colecciones. Ese punto de nostalgia, en prendas como sus enaguas, tan delicadas, o sus bordados y encajes de anticuario tiene su contrapunto en la incorporación de las tendencias de cada temporada, haciendo que estos diseños de alta costura sean toda una referencia en el sector sevillano.
Parte de ese éxito reside, como hemos visto en el caso de Ana, en el proceso con el que encaran cada uno de sus diseños. «Somos muy preguntonas, intentamos conocer en una cita lo máximo posible de la novia, qué tipo de novia es, qué quiere reflejar el día de su boda, cómo quiere sentirse… Aún así, a lo largo del proceso, vamos conociendo a la novia y sus gustos, y siempre la vamos a aconsejar y asesorar dentro de lo que a ella le guste y que tenga siempre nuestra esencia».

Este proceso, por supuesto, requiere de mucha psicología, buen humor y mucha empatía para que las novias se sientan como en casa en todo momento. Como en todos los procesos que requieren un conocimiento tan íntimo y detallado de los gustos y necesidades de una persona, los vestidos de novia también necesitan entendimiento de ambas partes para superar el proceso de diseño.

Aunque Teresa y su equipo siempre consiguen encontrar esa esencia íntima y única que se esconde como un tesoro pero que, a su vez, es imprescindible para culminar con éxito el diseño del vestido de novia y que cumpla todas las expectativas. Para eso, Teresa tiene claro que sólo hay un consejo posible que dar: «Necesitamos que las novias sean ellas mismas, no existe un sólo patrón de novia. Lo mejor que te pueden decir el día de tu boda es que eres tú».

Para más información
Web: teresabaena.com
Fotos: @monicaortdomin