Llega enero, dejamos atrás los días de fiesta y todos en nuestra cabeza nos planteamos nuevos propósitos para empezar el año, ¿adivinas cuál es el más repetido? Empezar en el gimnasio, y por ende empezar a cuidarse, añadir a nuestros hábitos un estilo de vida más saludable. Desde Lowfit centros deportivos nos ayudan en este propósito con una serie de claves.

Muchos lo adoran y les supone un reto de lo más apasionante, para otros es algo más difícil de gestionar y empiezan con muchas dudas; «a ver si esta vez duro…», «la otra vez no me fue bien», «empiezo bien pero me desmotivo en nada…»; no nos vamos a engañar, empezar en el gym es todo un reto y lleva consigo una buena planificación y mentalidad adecuada para que no quede en un intento de tantos.
En Lowfit Centros deportivos, centros fitness de referencia en Sevilla y Huelva, lo tienen claro, el éxito reside en que los usuarios de gimnasio mantengan la motivación e incorporen sus rutinas de gym como una actividad más del día a día y esto se consigue con una buena planificación del entrenamiento y con un refuerzo de su coach, quien lo guía, da apoyo y le ayuda a dar sentido a lo qué hace y por qué lo hace cuando viene a entrenar.

Cuatro claves
Entonces, ¿cuáles son los pilares sobre los que asentar nuestro nuevo estilo de vida y mantenerlos en el tiempo?.
El primero de ellos es saber desde qué punto partimos, para ello la primera valoración física con un profesional es imprescindible. Saber cómo está compuesto nuestro cuerpo nos dará información relevante sobre nuestro estado de salud y la rutina de adaptación con la que tenemos que empezar a trabajar.
El segundo es establecer con el coach un objetivo realista y planificar una rutina de entrenamiento para conseguirlo. No se trata de llegar a nuestro objetivo en un mes, esto no es ni realista ni saludable. Mantener el hábito nos garantizará la consecución de nuestros objetivos, pero todo lleva su tiempo.
El tercero es acompañar el ejercicio físico con una correcta hidratación y alimentación. Tardaremos mucho más en conseguir la forma física que queremos si a nuestra rutina en el gym no la acompañamos con una alimentación rica y variada en nutrientes.
El cuarto, y no por ello menos importante, tener la mentalidad adecuada. Para muchos usuarios, lo más complicado no es entrenar en sí o hacer los ejercicios que les toque ese día, lo más difícil es tener esa fuerza de voluntad para venir a entrenar y esquivar la pereza. Como nuevo hábito, tenemos que tener paciencia, práctica y persistencia. Nuestro cerebro tiene la característica de la plasticidad, es decir, la capacidad de crear continuamente nuevas conexiones neuronales para adaptarse al entorno, por lo que será cuestión de tiempo familiarizarnos con el entrenamiento y nuestro gimnasio.

¿Cómo cambiar nuestra mente para motivarnos a entrenar?
Ojalá fuera tan fácil como darle a un botón, pero lo cierto es que tenemos que poner de nuestra parte, tener claro un objetivo, visualizarlo y premiar los logros conseguidos. Con una buena planificación y la ayuda de un coach es posible conseguirlo.
Y si se quieres alguna ayuda extra para no faltar a la cita con el gimnasio, prepara la bolsa de deporte un día antes y fija una hora para ir, no lo dejes al azar o costará más ganar a la pereza. Otra alternativa puede ser buscar una actividad dirigida que nos guste, por ejemplo clases de cycling o bodypump, puesto que a muchas personas les gusta entrenar acompañadas y adquieren el compromiso de asistir a su clase. Así hay menos probabilidades faltar al entrenamiento.
Como dicen desde Lowfit Centros deportivos: «más vale entrenar dos días a la semana durante toda la vida, que todos los días de la semana durante 3 meses. Para ayudarte a ello, cuentas en nuestra cadena con grandísimos profesionales, la tecnología necesaria y un servicio de nutrición incluido en la cuota que hará que todo sea más fácil de lo que piensas».
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