Emasesa ha comenzado la implantación de una nueva tecnología de comunicación que permite la lectura diaria de los contadores electrónicos instalados. El proyecto, que se desarrollará en 4 años y supone una inversión de 24 millones de euros, inaugura una comunicación con el usuario más fluida que, además, permitirá detectar fugas o consumos anómalos, entre otras ventajas.
Qué es la telelectura y cómo funciona

La telelectura forma parte del proceso de digitalización de Emasesa y supone dotar a los contadores inteligentes de capacidad de comunicación a través de la red telefónica móvil en la banda de Internet de las Cosas (IoT). Supone un avance tecnológico para que la ciudadanía pueda conocer el consumo de agua de su hogar con precisión, datos exactos y en tiempo real. El usuario sabrá lo que gasta en cada momento y podrá poner en marcha acciones para controlar los consumos.
Así, la telelectura de los contadores contribuirá a la mejora de la eficiencia hídrica y a un mayor control de la demanda y al ahorro, proporcionando nuevos servicios a los usuarios como la detección de fugas indeseables en las viviendas, consumos anómalos o servicios a personas vulnerables.
Dónde se está implantando
Actualmente ya se está actuando en todos los barrios de Sevilla y su área metropolitana, según confirman desde Emasesa. «Se han priorizado las zonas con mayor índice de fugas y las zonas más densamente habitadas, con mayor concentración de habitantes, viviendas, comercios, etc. En el caso concreto de la ciudad Sevilla, se están implantado en Alcosa, Sevilla Este, Centro, Nervión, Pino Montano, Los Pajaritos o Las Candelarias, entre otros barrios».
«El objetivo es obtener en cuatro años la lectura automática de 311.374 hogares, lo que equivale al 80% del parque de contadores de Sevilla y su área metropolitana. Hoy en día, ya hay 25.000 contadores instalados y la previsión es que a finales de 2023 se tengan más de 130.000, es decir, casi la mitad del objetivo a 4 años».
Cómo se realiza la actualización del contador

Emasesa informa previamente de la próxima intervención sobre el contador a través de correo postal o por cualquiera de los canales digitales en los que el usuario esté inscrito.
Esta acción no supone coste alguno para los usuarios, ni requiere de su presencia en el momento de la intervención, aunque si lo desean pueden solicitarlo y acompañar al técnico durante la operación.
Las conexiones y desconexiones de estos contadores siempre son realizadas por el personal autorizado expresamente por Emasesa, que va provisto de la correspondiente documentación para acreditar su identidad.
Cuáles son sus ventajas
La telelectura servirá para una gestión más eficiente de la red, pero también para tener una relación más estrecha con el usuario y así conocer sus necesidades, proporcionando servicios de ciudad inteligente. En un futuro próximo posibilitará al usuario conocer su consumo a través de la APP ‘Mi Emasesa’ y de la oficina online, lo que le permitirá tomar un papel activo en la consecución de objetivos de sostenibilidad.
Además, la telelectura inaugurará un sistema de información inteligente que permitirá analizar automáticamente los consumos y con ello Emasesa podrá avisar de forma casi inmediata al usuario en caso de variaciones inusuales en su consumo que podrían indicar una fuga o un uso fraudulento. Por ejemplo, se podrá avisar a los usuario de viviendas o locales que de forma habitual o en periodos largos no vienen registrando consumos (caso de viviendas o locales vacíos, o deshabitadas durante largos periodos de tiempo) de la existencia de consumos que pudieran ser anómalos ofreciendo con ello a los usuarios la posibilidad de valorar si el comportamiento es irregular y, en su caso, actuar en consecuencia.
Cómo ayudará a combatir la sequía
Los contadores con telelectura permiten conocer el consumo de agua con total precisión, de manera que el usuario pueda controlarlo, ahorrar y reducirlo. Será posible verificar si se está haciendo un consumo responsable o no, y si el consumo se acerca o desvía de alcanzar el Objetivo 90 de Emasesa, consistente en bajar el consumo de agua desde 116 litros por habitante y día en que estaba antes de la prealerta por sequía a 90 –en estos momentos está en 106.
Toda la inmensa cantidad de información que proporcionará la digitalización de los procesos de Emasesa –para hacerse una idea, los 26.688 contadores con Telelectura instalados a día de hoy arrojan ya casi 15 millones de datos– se almacenará en un «lago de datos» dotado con inteligencia artificial aplicada a la gestión eficiente del agua. Por lo tanto, la toma de decisiones en Emasesa se basará en información de mayor cantidad y calidad por lo que tendrá mayor impacto en la mejora de la eficiencia.
Por el lado del cliente, esta transformación digital beneficiará a los hogares, comercios e industrias, que podrán establecer medidas de ahorro en el consumo. Y también a la gestión del agua de Emasesa porque le facilitará contar con un conocimiento detallado del funcionamiento de la red, reducir las fugas de agua y actuar con mayor rapidez ante averías o incidencias.