La Puebla del Río es un lugar del que enamorarse. Un mundo por descubrir. Un municipio con ingredientes de sobra para querer volver. Desde su patrimonio histórico hasta el entorno natural —donde se respira aire marismeño a las puertas de Doñana—, pasando por su rica gastronomía, reúne alicientes que despiertan el apetito para visitarlo asiduamente.
Situada al suroeste de la provincia de Sevilla, a tan sólo 15 kilómetros de la capital andaluza, y enmarcada por el cauce del río Guadalquivir, La Puebla del Río actúa como enlace entre la riqueza monumental de la ciudad de Sevilla, la comarca del Aljarafe y las marismas de Doñana, en un conjunto de entorno rural irresistible.
El municipio cigarrero constituye la última zona en altura antes de la llegada de la Marisma, en la que se cimentan sus terrenos de cultivos entre los que destaca el del arroz, puesto que La Puebla del Río es la localidad española con mayor extensión de este cultivo —unas 15.000 hectáreas—, siendo, por tanto, el mayor productor de España.

En esos mencionados niveles de altitud, la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada se ubica en su pico más alto. Cabe destacar que la construcción de esta parroquia, del siglo XIII, nace con la necesidad de observar y defender el Gualdaquivir, desde la provincia de Sevilla, tras la reconquista, y da nombre a lo que en su día fue el nombre primigenio de la localidad, La Guardia.
Tras dejar atrás el Museo de la Autonomía de Andalucía y la Casa de Blas Infante, ubicados en el límite entre La Puebla del Río y Coria del Río, la calle Larga, con su decoración a base de hileras de naranjos, vertebra el casco antiguo del pueblo. Alfombra de romero en el Corpus Christi, día más grande del año en la localidad, forma un eje desde la antigua cruz de Humilladero hasta el río, paralela a la calle Betis, balcón del Guadalquivir.
El río, protagonista

Precisamente el río es otro de los elementos fundamentales del municipio. Y es que La Puebla del Río es el pueblo con más kilómetros de costa de España a lo largo de su término municipal. El río Guadalquivir forma parte de la historia de la localidad como referencia en la provincia por ser puerto para comunicaciones y comercio, así como, a su vez, era defendido por la localidad desde la vigía que otorgaba la Iglesia. La Puebla del Río era un sitio estratégico para lo militar, puerto para lo comercial y de bastas tierras para cultivar.
Al pasear por La Puebla es más que recomendable visitar el Parque Municipal con su Torre de La Guardia, con otro balcón en forma de mirador en el que se divisa la ciudad de Sevilla y los municipios que se encuentran ubicados al otro lado del río. Es imprescindible recorrer calle abajo la calle Larga para girar hacia la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Granada, rodear la misma para disfrutar del «Rincón» y llegar a las Palmillas y admirar el Guadalquivir desde el muelle de la Barqueta.
Otras construcciones en las que detenerse son la capilla de San Sebastián, del siglo XVII, el antiguo Ayuntamiento, hoy conocido como «La Esquina del Reloj», encargado de la gestión pública local hasta bien entrada la década de los 80 y que hoy se convierte en escenario neurálgico de los encierros en honor a San Sebastián; y el Ayuntamiento, una construcción de finales de los 80 que destaca por su orden y belleza arquitectónica, además de servir de inmejorable escenario decorativo para actos que se celebran en la plaza, como el pregón de las fiestas del Corpus Christi.
La Doñana más sevillana

Una vez dejado atrás el núcleo urbano, La Puebla del Río nos descubre la Doñana más sevillana en un entorno natural incomparable y único. Con un singular paisaje que fusiona el bosque mediterráneo, la dehesa y, sobre todo, la marisma, se configura como un destino de gran interés para los amantes de la ornitología y la naturaleza. La totalidad del término municipal se incluye en la Reserva de la Biosfera Doñana (UNESCO). Es uno de los cuatro municipios que forman el Parque Nacional, constituyendo una parte fundamental del Espacio Natural Doñana.
Igualmente, el municipio cigarrero es una de las áreas con mayor concentración de avifauna de Andalucía y son numerosos los equipamientos de uso público que permiten la observación de aves, contando con diferentes conexiones con las instalaciones del Parque Nacional. De hecho, la localidad cigarrera concentra la principal colonia europea de cigüeñas blancas. Entre las aves que pueden observarse, destacan el águila imperial ibérica, el flamenco, la cigüeña blanca, el avetoro, la cerceta pardilla y otras aves acuáticas.
Previa parada en el Cortijo-Palacio «Los Montes», propiedad de los Duques de Maqueda y un auténtico tesoro ubicado en la urbanización «Los Arrayanes», la Dehesa de Abajo, catalogada como Reserva Natural Concertada, es un lugar de obligada visita al pasar por La Puebla del Río para respirar el aire puro de la Marisma y detenerse entre sus aves y espacios.
Igualmente, una densa red de senderos, caminos y vías pecuarias surcan los Pinares de la Puebla y Aznalcázar, dentro de la ZEC Doñana Norte y Oeste, ideales para la práctica del senderismo, orientación, ciclismo de montaña, rutas a caballo o el disfrute simple de la naturaleza. Brazo del Este, Veta la Palma, Cañada de los Pájaros o Isla Mínima son lugares que apuntar en rojo en la agenda para no dejarlos de lado en la visita a la localidad.
Para comer, arroz
Por último, la gastronomía. No puede faltar en la visita el arroz con pato, recomendable en los establecimientos de la Aldea de Colinas o en los grandes restaurantes de la localidad, y coronar el almuerzo con un buen postre de repostería casera, como las cañitas, los famosos «quemaítos» o una porción de cuña ya a la hora del café.
La Puebla del Río, un municipio al que siempre volver a visitar para descubrir sus inmensas riquezas.
OPINIÓN
MANUEL BEJARANO- ALCALDE DE LA PUEBLA DEL RÍO
«LA PUEBLE DEL RÍO, UN LUGAR DEL QUE ENAMORARSE»

La Puebla del Río debe sentirse orgullosa como pueblo. A su riqueza patrimonial se le une un maravilloso marco natural que concentra un amplio abanico de fauna y flora y en el que se respira el aire más puro de la marisma a las mismas puertas de la Doñana más sevillana. Todo ello, bañado con la pureza del río Guadalquivir, lo que nos aporta una visión del día a día en el que detenerse para admirar los atractivos de la localidad y enamorarse de nuestro pueblo continuamente.
Pero, si hay algo que también caracteriza a nuestro municipio, esa es la gentileza de sus vecinos y vecinas. El cigarrero recibe con los brazos abiertos a sus visitantes, con hospitalidad y amabilidad, ofreciéndole todo lo que está en su mano cada vez que tiene oportunidad. Claras pruebas de ello son nuestras fiestas de San Sebastián, el Corpus Christi o la gran cantidad de eventos que organizamos durante el año, en los que multitud de personas de otras localidades acuden a La Puebla para disfrutar de su forma de ser. Y eso, igualmente, se traduce en el día a día, en cada fin de semana.
La principal misión del alcalde de La Puebla del Río es la de mantenerla como municipio referencia dentro de la provincia, tanto por su legado patrimonial, como por su maravilloso entorno natural y el ritmo cultural y turístico a lo largo del año. El arte de su gente, esa especial forma de ser y los rincones entrañables que conocer. Desde el Ayuntamiento trabajamos por un pueblo limpio y atractivo para ofrecer alternativas reales al turista. Visitar La Puebla es y debe ser sinónimo de felicidad. Un plan inmejorable para todo aquel que desee descubrir un trocito de la Sevilla marismeña.