Situada sobre una colina a 240 metros de altitud, desde Carmona se domina la inmensidad de su vega. Un enclave estratégico en la provincia que históricamente le ha valido para erigirse como una de las principales poblaciones de Andalucía.
Su actual término municipal ha estado poblado desde hace más de medio millón de años. Los primeros asentamientos datan del Calcolítico y la Edad de Bronce. Desde entonces, las distintas civilizaciones que pasaron por la península fueron dejando su impronta en estas tierras, de manera que Carmona sintetiza en sus edificaciones y entorno la historia de Andalucía. Hoy la podemos conocer a cada paso que demos por esta impresionante ciudad, ya que posee un valor de conjunto en el que lo monumental y lo popular, lo histórico y lo etnográfico se conjugan de manera armoniosa.
Su origen como ciudad se remonta al siglo IX a.C. Entonces debió ser una de las ciudades-fortalezas más importantes de la civilización tartésica, según muestra la muralla defensiva construida en esa etapa. En la época turdetana incluso se expandió, llegando a convertirse en un importante enclave cartaginés, como demuestra el complejo del bastión y fosos defensivos de la Puerta de Sevilla.
Tras la conquista romana, «Carmo» pasó a ser uno de los municipios más importantes de la Bética, como lo atestiguan sus murallas, sus puertas de Sevilla y Córdoba, sus termas, su anfiteatro y su necrópolis.

En época musulmana, «Qarmuna» llegó a ser reino de taifas. Se remodelaron sus murallas, se construyeron alcázares, mezquitas y se abrieron nuevas calles. Sobre la mezquita mayor de época musulmana se levantaría después la hoy Iglesia Prioral de Santa María, de estilo gótico. En su interior se conservan objetos de arte sacro de gran valor. Entramos ya, por tanto, en la época cristiana. La ciudad fue reconquistada en 1247.
Las reformas cristianas se iniciaron con Don Pedro I. Se transforman los dos alcázares. Sufrieron obras de reforma tanto el de la Puerta de Sevilla como el del Rey Don Pedro, este último construido sobre las ruinas de un palacio musulmán. Hoy, en su plaza de armas y dominando el paisaje de la vega, se encuentra el Parador de Turismo que lleva su nombre.
En el arrabal histórico se construye en el siglo XV la Iglesia de San Pedro, aunque será en el siglo XVIII cuando se le confiera su aspecto actual, realizando la torre a imitación de la Giralda sevillana.
Mudéjares son las iglesias de San Blas, San Bartolomé y San Felipe, con un impresionante artesonado. La Iglesia de Santiago posee una torre construida a la manera de los alarifes mudéjares.
Con gustos ya barrocos se inicia San Salvador a principios del siglo XVIII y se le confiere al resto de iglesias y conventos su aspecto actual. Además, ermitas como San Antón o Nuestras Señora de Gracia son exponentes de siglos de religiosidad de la ciudad. Entre los conventos, destaca el de Santa Clara, del siglo XV, por el empaque de su torre mirador, o los de Concepción o Madre de Dios del siglo XVI.
Por su parte, la arquitectura civil es bien representativa de la historia local. La concentración de la tierra en manos de grandes propietarios produjo casas-palacio de la calidad monumental y artística del Palacio de los Aguilar, de los Rueda, del General Freire o del Marqués de las Torres. Este último es el actual Museo y Centro de Interpretación de la ciudad.
PATRIMONIO NATURAL
Además de su rico patrimonio histórico y monumental, Carmona cuenta con un patrimonio natural y paisajístico de incalculable valor, donde destacan la inmensidad de la vega, la transición de las terrazas y la escarpada cornisa de los alcores.
La vega, atravesada por el río Corbones, muestra una impresionante llanura organizada en torno a las grandes extensiones de cultivo de cereal y olivar, que aportan una gama cromática inigualable al entorno. Las terrazas, originadas por la acción fluvial del Guadalquivir, son una zona intermedia que oscila entre llanuras, pendientes y pequeñas lomas. El contrapunto lo pone la rocosidad de la zona de los alcores y su vegetación silvestre, un escarpe de gran valor paisajístico y calidad visual.
Diseminados por este paisaje de contrastes se encuentran otros puntos de interés a las afueras de la ciudad. Algunos de ellos son la llamativa cantera de la Cueva de la Batida, que ha creado un paisaje especial y emblemático al norte de la ciudad, o los numerosos cortijos y haciendas de hermosa construcción, como el Cortijo de Martín Pérez, donde se conserva una torre medieval y restos de un asentamiento romano.
Asimismo, el paisaje está salpicado por diferentes pilares-abrevaderos que abastecen a la ganadería. También se conserva en el entorno de Carmona un puente y restos de una calzada de origen romano.

GASTRONOMÍA Y FOLCLORE
Carmona está llena de cosas que ver, colores que sentir, texturas que tocar… Pero también de historias que escuchar, experiencias que vivir, olores que descubrir y, por supuesto, sabores que probar.
En este último caso, a través de los numerosos establecimientos de restauración con los que cuenta la ciudad, se pueden degustar platos tan típicos como las escarolas con pimiento molido, así como guisos de verduras y carnes, además de la alboronía o las papas en amarillo, los espárragos y tagarninas con majao. Tampoco pueden faltar aperitivos como las aceitunas de la zona ni los postres como la famosa torta inglesa.
Por su parte, para vivir las tradiciones y fiestas de la ciudad, hay que apuntar en el calendario la Cabalgata de Reyes, el Carnaval, y la Semana Santa, fiestas declaradas de Interés Turístico. También destacan la Feria de mayo o las fiestas de la Patrona, la Virgen de Gracia, en septiembre.
En definitiva, una visita a Carmona es sinónimo de disfrutar de su patrimonio monumental, cultural, etnográfico, gastronómico, paisajístico y medioambiental.

CANDIDATA A PATRIMONIO MUNDIAL
Carmona está trabajando en su candidatura para ser declarada Patrimonio Mundial. Esta distinción sería el culmen perfecto a la puesta en valor de su extensa historia, su exuberante patrimonio y su rico paisaje que le confieren un valor universal a esta hermosa ciudad, ejemplo sobresaliente de formas tradicionales de asentamiento humano y de la interacción entre el hombre y su entorno natural a lo largo del tiempo.
OPINIÓN
JUAN MANUEL ÁVILA GUTIÉRREZ – ALCALDE DE CARMONA
«CARMONA, UN VIAJE A TRAVÉS DE LOS SIGLOS»

Carmona es una de las ciudades más antiguas de Europa. Durante más de 7.000 años ha estado habitada ininterrumpidamente por todas las civilizaciones que han habitado el sur de la Península Ibérica, por lo que su visita supone un viaje a través de la historia.
Esta circunstancia hace que el visitante que llega a Carmona se asombre con uno de los patrimonios más ricos y singulares del país: monumentos milenarios, alcázares que han flanqueado los siglos, puertas romanas bajo cuyos arcos desfilaron las legiones victoriosas, casas-palacio señoriales, iglesias y conventos que desprenden belleza y paz, yacimientos arqueológicos que nos ayudan a conocer nuestro pasado…
A ello se añade un entorno natural y medioambiental único, que ha sido reconocido como Paisaje de Interés Cultural de Andalucía.
En toda esta riqueza patrimonial y paisajística se centra la candidatura que estamos promoviendo para que Carmona sea declarada por la Unesco como Patrimonio Mundial, dada su singularidad como paisaje cultural y urbano único en el mundo.
Desde el Ayuntamiento de Carmona siempre hemos sido conscientes de la importancia, no sólo de la conservación de nuestro patrimonio histórico y natural, sino de su difusión y puesta en valor como fuente de riqueza y motor de desarrollo.
En este sentido, una de nuestras iniciativas ha sido «Carmona, Patrimonio Abierto», destinando los recursos necesarios para la apertura al público del mayor número de enclaves, edificios y monumentos. De esta manera, ampliamos la oferta cultural y turística para que el turista que llega a Carmona permanezca el mayor tiempo posible visitando la ciudad.
Por ello, animo a todos los visitantes que quieran tener una experiencia única a recorrer esta ciudad milenaria y a disfrutar de su conjunto histórico, de su patrimonio natural, de su rica gastronomía y de su amplia y variada oferta comercial, hotelera y de restauración.