No solo es uno de los pueblos más bonitos de España, Mojácar es un paraíso los doce meses del año. Uno de los enclaves del Mediterráneo que no deja indiferente a nadie, no solo como destino turístico, sino por todo lo que tiene que ofrecer: carisma, diversidad, belleza, además de descanso, naturaleza, ocio, tradición y una gastronomía de altura.
A sus 17 km de playas tranquilas, luminosas y de aguas cristalinas, se suma su precioso pueblo, encaramado a la Sierra de Cabrera, mirando al Mediterráneo almeriense. El pueblo se recorre peatonalmente y nos sorprende con rincones preciosos, calles estrechas de casas blancas y espectaculares miradores donde disfrutar de una buena comida o cena.

Mojácar ha sido reconocido con varias certificaciones y sellos de calidad: Destino de Turismo Familiar, Andalucía Segura, Banderas Azules, y sellos SICTED de Calidad en playas. Recientemente, además, ha sido nombrada oficialmente como Municipio Turístico de Andalucía por el Gobierno Andaluz. «Sin duda, es el pueblo almeriense más conocido internacionalmente, no solo por su belleza, sino por toda la oferta cultural de ocio y deporte que nos ofrece todo el año», afirman desde Turismo de Mojácar.
UN PARAÍSO EN EL MEDITERRÁNEO
Su ubicación —en el sureste peninsular— ha bendecido a Mojácar con un microclima especial, donde los veranos son suaves y los inviernos cálidos, convirtiéndose en uno de los destinos invernales favoritos de deportistas nacionales e internacionales: el ciclismo en todas sus vertientes, practicar golf, equitación o caminar por sus senderos son algunas de las grandes posibilidades que se suman a los deportes náuticos como surf, kite o buceo no son exclusivamente del verano.

El clima suave y soleado que posee Mojácar la mayor parte del año es su principal reclamo. Las más de 3.000 horas anuales de sol dan al paisaje una gran luminosidad influyendo de manera decisiva en su alta temperatura ambiental y marina. El otoño en Mojácar sigue ofreciendo la calidad hotelera y de restauración que le caracteriza y, además, las buenas temperaturas, nos permiten seguir disfrutando de su costa, de sus playas y de deportes acuáticos, entre otras muchas opciones. No podemos olvidarnos de las fiestas patronales en honor de la Virgen del Rosario, llenas de tradición y colorido, a interesantes ciclos dedicados a la literatura y al teatro, sin olvidar locales de ocio de la más alta calidad y servicio.
Luego está la Navidad, una época que cobra especial relevancia gracias al haber sido galardonada con el Premio Ferrero Rocher ‘Juntos brillamos más’, que llenó el municipio de luces e ilusión. Una navidad que ahora en Mojácar luce con millones de bombillas, convirtiendo al casco antiguo en el escenario más mágico que uno pueda encontrar en fechas tan especiales. Magia que se complementa con multitud de actividades: música, espectáculos y todo aquello que la hace más fascinante e inolvidable para grandes y pequeños.