Contenido elaborado para la Orden Hospitalaria San Juan de Dios

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La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es una institución sin ánimo de lucro que realiza una labor sanitaria y sociosanitaria en sus hospitales, residencias, centros de discapacidad y de salud mental, centros docentes, etc. No obstante, también lleva a cabo una gran acción social a través de su área deSolidaridad’. En este sentido, los programas de intervención social que realiza con los colectivos más vulnerables son posibles gracias a la acción voluntaria de más de 1.000 personas que colaboran con San Juan de Dios en Andalucía, pero también gracias a los fondos que sus socios y donantes, entre ellos, muchas empresas andaluzas, aportan a su obra social.

 

Para agradecer a estas empresas su compromiso y el impacto positivo que generan en la sociedad con estas colaboraciones, el próximo 9 de octubre celebrarán el I Acto de reconocimiento a empresas colaboradoras ‘Granadas Solidarias’, lo que pretenden sea un evento de referencia para hacer visible el valor social que aporta el tejido empresarial con su implicación en las causas sociales. Hablamos con María José Daza Sierra, Directora Territorial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Andalucía y Canarias para conocer en detalle cómo es este área de ‘Solidaridad’ y cuál es su trabajo en el día a día.

 

 

En Servicios Sociales San Juan de Dios de Sevilla, el servicio de ropería ofrece prendas a los usuarios que lo necesitan.

 


Como entidad sin ánimo de lucro, vuestras principales actividades de impacto en la sociedad las lleváis a cabo a través del área de Solidaridad de San Juan de Dios. ¿Cómo abordáis ese trabajo desde la Orden?


 

Promovemos la atención a todas las personas vulnerables a través de programas y proyectos de diferente índole

San Juan de Dios es una institución que, desde su nacimiento, hace casi 500 años, no puede entenderse sin su labor con los colectivos más vulnerables de la sociedad, una labor que consiste en curar y cuidar de quien más lo necesita, a través de los tiempos y en los territorios en los que estamos presentes. Por eso, aunque San Juan de Dios suene por ser el nombre de un hospital al que vamos, o el de una residencia en la que vive alguien que conocemos, se trata de una institución sin ánimo de lucro que trabaja la sanidad, pero también la discapacidad, la salud mental, mayores, docencia e investigación y, por supuesto, la solidaridad.

 

Cuando hablamos de solidaridad, lo hacemos concibiéndola como un área transversal a través de la que atendemos las necesidades que la sociedad nos plantea, acompañando y cuidando a las personas que viven situaciones de vulnerabilidad para ayudarlas a recuperar su autonomía, reconstruir su vida y caminar hacia un futuro mejor. Promovemos la atención a todas las personas vulnerables a través de programas y proyectos de diferente índole: ofrecemos becas de continuidad para niños de familias sin recursos que terminan su ciclo en atención infantil temprana y necesitan continuar con sus terapias; pero también estamos en la urgencia de ofrecer servicios de desayuno y comidas en nuestros comedores sociales para quienes disponen de recursos limitados o carecen de ellos.

 

Alojamos y damos cobertura a personas refugiadas procedentes de zonas en conflicto, como sucede con Ucrania y, al mismo tiempo, ofrecemos talleres ocupacionales que buscan la integración de personas con discapacidad o problemas de salud mental.

 

 

 

Las personas mayores, como esta residente de San Juan de Dios en Granada, forman parte de los colectivos vulnerables que atiende la Orden

 


¿Qué tipo de personas y circunstancias atendéis desde la Orden? ¿Cómo ha evolucionado ese trabajo en el tiempo?


 

Nuestro Fundador, San Juan de Dios, comenzó en el siglo XVI en Granada atendiendo a las personas que no tenían donde vivir y estaban enfermas. Para ello, ya pedía dinero y especias a todo aquel que quería ayudarlo en su labor desinteresada. Y consiguió, con ayuda de la sociedad, levantar el primer hospital de la Orden, donde se llevó a cabo la práctica de la enfermería moderna, por eso es patrón de la Enfermería. Todo ese legado se ha ido transformando y enriqueciendo, adaptándose a los tiempos y a las problemáticas sociales que se han desarrollado en cada etapa de la historia hasta hoy. El nuevo Hospital San Juan de Dios de Sevilla que tenemos en Nervión, hoy tan moderno y a la vanguardia, nació en 1943 para atender a los niños afectados de poliomielitis.

 

Los programas sociales se reformulan en función de las nuevas necesidades

Esa era la necesidad en aquel momento y durante muchos años, los hermanos atendieron a esos niños, pero no solo eso: procuraron su formación académica y, cuando fueron adolescentes, los introdujeron en el mundo laboral con talleres formativos para personas con discapacidad. Con el tiempo, los programas sociales se reformulan en función de las nuevas necesidades que van surgiendo, pero la intención es la misma: la atención integral, no quedarnos en la ayuda de urgencia, sino procurar que las personas que nos necesitan encuentren o recuperen un proyecto de vida. En 2022 hemos contribuido a mejorar la vida de más de 30.000 personas en Andalucía a las que hemos atendido en alguno de nuestros programas de garantía alimentaria, atención social a la infancia, urgencia social, inserción socio-laboral, personas refugiadas, prestaciones socio-sanitarias y adecuación de espacios destinados a la prestación de estos programas.

 

Todo ello se lleva a cabo en centros y dispositivos sociales, como el de Servicios Sociales San Juan de Dios de Sevilla, al lado de las Setas, el Economato Social Hermano Adrián, en Jerez, o el Centro de Acogida San Juan de Dios de Málaga. Pero estos programas solidarios y de intervención social también se llevan a cabo en cada uno de nuestros hospitales y residencias de mayores, centros de atención a la discapacidad y a la salud mental, en Sevilla, Jerez de la Frontera, Córdoba, Granada y Málaga, que es donde estamos presentes en Andalucía.

 

 

Talleres ocupaciones para personas con discapacidad intelectual en Ciudad San Juan de Dios en Alcalá de Guadaíra (Sevilla)

 


¿Cómo es el día a día en el área de Solidaridad de San Juan de Dios? ¿Cómo es la organización?


 

La actividad es muy diversa, tanto como los colectivos a los que atendemos: desde atención psicopedagógica a niños con trastornos en el desarrollo; personas en situación de sin hogar a las que ofrecemos dispositivos sociales que palían la exclusión residencial; personas mayores, muchas de ellas dependientes y en situación de soledad no deseada; familias en exclusión social o riesgo de estarlo, facilitándoles el acceso a una alimentación básica, ayudas a la vivienda, ropas, gafas o atención bucodental; personas con discapacidad o con problemas de salud mental, desarrollando programas de ocio, culturales, de orientación laboral, rehabilitación y actividades terapéuticas que permiten su inclusión social, familiar y laboral con un acompañamiento en todas las esferas de su vida; personas que requieren de protección internacional, como son las personas refugiadas.

 

 

El Voluntariado, entre otros muchos programas, presta su apoyo acompañando a personas hospitalizadas, como este paciente del Hospital San Juan Grande de Jerez de la Fra (Cádiz)

 

 

Ese apoyo que va desde lo material a la necesidad de trato humanizado, la acogida digna, el calor personal que muchos necesitan, es nuestro día a día en los centros. Y ese día a día reflejado en cada centro es nuestra idiosincrasia, lo que nos hace diferentes. Somos mucho más que hospitales, mucho más que centros socios-anitarios. Somos una organización de personas que ayudan a personas, sin distinción de ningún tipo. Somos una institución sin ánimo de lucro que persigue la sostenibilidad para dar respuestas a las necesidades con las que convivimos. ¿Cómo lo hacemos? Pues con el valor de la Hospitalidad por bandera, ese que los Hermanos de San Juan de Dios nos enseñan cada día en cada gesto, y con grandes equipos de personas que trabajan en el área de Solidaridad a través de cuatro departamentos: Obra Social, Voluntariado, Sensibilización, y Cooperación Internacional.

 



El próximo 9 de octubre realizáis un acto para reconocer y poner en valor la ayuda de las empresas colaboradoras, ¿cómo va a ser ese acto?


 

 

Por primera vez vamos a celebrar lo que pretendemos que sea una cita obligada cada año para celebrar la solidaridad en San Juan de Dios: el Acto de reconocimiento a empresas colaboradoras ‘Granadas Solidarias’. Con este evento queremos dar las gracias públicamente a las empresas que están colaborando activamente con San Juan de Dios para hacer posible toda esta labor social que llevamos a cabo en Andalucía. Este primer año hemos querido distinguir especialmente a cuatro empresas –Grupo CuatroGasa, Bodegas Williams & Humbert, Fundación la Caixa y Anelair- por su implicación y trayectoria con nosotros.

 

 

 

El área de Solidaridad en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba reparte lotes de alimentos a familias en exclusión social o riesgo de estarlo

 

 

Pero son muchas las empresas andaluzas que en esta última década están ayudándonos a ayudar, casi 700. Por eso, pretendemos ese día rendir justo homenaje al mundo de la empresa, reunir a muchas de ellas, y dedicarles un evento entrañable dirigido por Zapata Tenor y en la que participarán grandes representantes de la empresa andaluza. Tenemos que estar muy orgullosos como andaluces porque nuestro tejido empresarial es empático y comprometido con las causas sociales, y queremos darles las gracias y seguir promoviendo estas colaboraciones que tanto bien hacen a tantas personas.

 



¿Cómo de importante es la colaboración y la implicación de las empresas para ayudar en esta labor social? ¿Qué tipo de servicios y proyectos podéis mencionar, los más importantes, que hayan salido adelante gracias a estas colaboraciones?


Las sesiones terapéuticas con ‘Juande’ son posibles gracias al proyecto de atención a la infancia desarrollado con el robot

 

 

El hecho de poder contar con el apoyo de empresas y entidades ya no es que sea fundamental, sino que es determinante. Y retomo lo que ya hemos mencionado: está en el ADN de esta institución poder llegar a los que más lo necesitan a través de alianzas con otros agentes capaces de impulsar nuestra acción social. Es decir, sin ellos no sería posible hacer mucho de lo que hacemos. Como ejemplos, estamos mejorando la medición del rango de movimiento de niños con problemas motores gracias a la financiación del proyecto ‘Juande’, un robot con el que ha comenzado a trabajar el Centro de Atención Infantil Temprana San Juan de Dios de Sevilla que hace que los pequeños imiten sus movimientos y podamos ser matemáticamente precisos a la hora de medir sus avances y prescribir tratamientos con mayor acierto. Esto es gracias a la colaboración del Grupo Cuatrogasa con nuestra acción social en Sevilla.

 

Está en el ADN de esta institución poder llegar a los que más lo necesitan a través de alianzas con otros agentes

En Jerez de la Frontera, el economato social es un dispositivo del que 623 familias con pocos recursos hacen uso cada mes, lo que se traduce en que 1.609 usuarios se benefician de este proyecto. Y gran parte de esta labor se lleva a cabo gracias a ayuda de las Bodegas Williams & Humbert. Fundación la Caixa apoya la labor que hacemos en todos nuestros centros en Andalucía a través de programas de emergencia social, garantía alimentaria y destinados a la infancia. Las personas sin hogar que acogemos y acompañamos en el Centro de Acogida de Málaga son las beneficiarias del apoyo que nos presta la empresa Anelair. Y como éstas, en Andalucía son muchas las empresas que aportan valor a la sociedad a través del apoyo que nos brindan.

 

Al fin y al cabo, las empresas juegan un papel fundamental en el bienestar social de las comunidades en las que se encuentran, y el impacto positivo que pueden llegar a causar gracias a estas colaboraciones es revolucionario para los colectivos con los que trabajamos, pero también inmensamente gratificante para los profesionales que las integran, porque siempre es un aliciente trabajar en una empresa comprometida con la sociedad de su tiempo y sus problemas.

 


¿Cuáles son vuestros objetivos a corto plazo?


 

En el horizonte más cercano, nuestra área de Solidaridad siempre tiene un objetivo clave: seguir promoviendo alianzas solidarias con corporaciones, grandes o pequeñas, que nos permitan llegar a más personas que lo necesitan. Hacemos todo lo que podemos, pero siguen existiendo necesidades por cubrir. Y nuestro objetivo es llegar a todos los que llaman a nuestra puerta. Y ojalá no fuéramos necesarios, porque significa que se ha conseguido acabar con las vulnerabilidades sociales, las brechas y las desigualdades. Pero mientras se nos siga necesitando, ahí estaremos. Y para ello, necesitamos que esta red de Hospitalidad y solidaridad que llevamos tejiendo desde hace siglos siga fortaleciéndose con las complicidades necesarias para sensibilizar y transformar realidades.



¿Cómo de importante es, además, el voluntariado en la Orden? ¿Qué mensaje tenéis para aquellas personas que estén interesadas en aportar su grano de arena en tipo de actividades para la comunidad y la sociedad?


El recurso de economato social permite a las personas con escasos recursos adquirir productos de alimentación e higiene a precios simbólicos.

 

El Voluntariado de San Juan de Dios es, como ocurre con nuestros donantes y colaboradores, otro de nuestros principales activos. En nuestra Institución encontramos un sitio desde donde poder ayudar a mejorar la vida de las personas y ver que, en el día a día, cada paso cuenta. La labor solidaria y social que llevamos a cabo en Andalucía cuenta con el apoyo de más de 1.000 personas voluntarias y para nosotros es vital darles visibilidad, porque poco se habla del impacto que la figura de un voluntario puede tener para alguien que se encuentra solo, que necesita que le escuchen, que le dediquen una mirada humilde y hospitalaria.

 

Hace unos meses pusimos en marcha una campaña que decía de los voluntarios que pueden parecer personas aparentemente normales, pero teniendo en cuenta que renuncian a un rato de relax, o de estar con su propia familia y amigos para hacer tan inmensa tarea, no lo son. Son personas extraordinarias.  Para San Juan de Dios, son parte de la familia Hospitalaria, parte necesaria de esta cadena de solidaridad. Y aquellas personas que sientan la necesidad de transformar el mundo que les rodea con su acción voluntaria con mayores, con personas con discapacidad, con personas enfermas o con aquellas que atraviesan situaciones de dificultad económica o sinhogarismo, las animo a que se acerquen hasta un centro de San Juan de Dios y pregunten por su responsable de Voluntariado, porque tiene las puertas abiertas desde ya.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio