Contenido elaborado para Solana de la Bernarda

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La tradición vitivinícola de la Sierra Norte de Sevilla se remonta a los siglos XV, XVI y XVII, «cuando llegó a ser la principal exportadora de vino a América, a cuyos caldos se denominaban ‘Serranos’ y eran muy apreciados por su calidad tanto en la capital como en la recién descubierta América. Así lo atestiguan los escritores del Siglo de Oro, Cervantes, Lope de Vega y Baltasar de Alcázar, entre otros, con numerosas citas laudatorias respecto a estos vinos», detallan desde Bodega Solana de la Bernarda, una firma sevillana especializada en vinos de la Sierra Norte.

 

 

 

 

 

«En el Libro II de las Antigüedades de Sevilla de 1634, página 65 se escribe: “Se lleva para muchas provincias de Europa, Nueva España, el Pirú, con todo aquel Mundo Nuevo, y con todo esto sobra vino, cuya calidad es bonísima. Especialmente son generosos y preciosos vinos, los de Caçalla, Constantina y Alanís”», apuntan desde esta bodega para certificar, así, cómo la comarca de la Sierra Morena de Sevilla fue en su momento la cuna de vinos con una personalidad única.


Vinos de la Sierra Norte de Sevilla: un sabor único y centenario


 

 

 

Su altitud, su clima y su suelo hacen que en la Sierra Norte de Sevilla se cultiven vinos con una acidez y un dulzor muy característicos. «Los vinos de la Sierra Morena de Sevilla nacen de una uva que aguanta temperaturas bajas en invierno y en las noches de verano. El invierno de la Sierra, a veces, trae nieve y eso supone algo singular en la crianza de estas vides. Tan únicos y duraderos que acompañaron a Magallanes a dar la vuelta al mundo», argumentan desde esta bodega sevillana.

 

«Su acidez y características lo convierten en el vino ideal ya que podría aguantar mucho más tiempo que otros vinos», afirman. «Grandes fiestas de la Historia se han regado con tintos de la Sierra Norte de Sevilla». De eso saben, y mucho, en Bodega Solana de la Bernarda, un proyecto que nace en 2021 de la mano de Noelia y César, un matrimonio de agricultores de profesión y, por supuesto, de apasionados del vino.

 

 

 

 

«La familia, nuestros padres (emigrantes de la Sierra Norte) y nuestros abuelos nos inculcaron el amor y el respeto por la Sierra Norte de Sevilla, su paisaje y su paisanaje. Donde jugamos, crecimos y soñamos… Han sido muchas las trabas burocráticas, muchos los organismos públicos con los que gestionar documentación, permisos, etc. Muchos proyectos, visitas, tiempo y dinero», detallan sobre sus inicios que, aunque fueron difíciles, ahora empiezan a dar sus frutos.  «Parece increíble, pero la ilusión y la pasión continúan a tope como el primer día».


Una bodega joven pero que conoce la historia de la zona


 

 

 

Solana de la Bernarda es una finca rústica ubicada en Alanís (Sevilla) a 670 metros de altitud. Camino de los Guindales, a unos 500 metros del casco urbano, encontramos una finca con unas seis hectáreas donde se cultivan viñas y olivares y se crían ovejas de raza Merina. «Tras la legalización de una bodega de vinos existente en la finca, el rejuvenecimiento y mejora del viñedo, hemos iniciado la elaboración de vino», afirman desde esta bodega sevillana.

 

Con el claro objetivo de producir mosto, vino tinto y vino blanco de calidad, encumbrando la tradición vitivinícola histórica de la comarca «en nuestra bodega hemos querido aportar nuestro grano de arena para crear y dinamizar la economía local y evitar la despoblación de un lugar tan bello, tan singular y un pueblo con tanta identidad. La originalidad es volver al origen, esa es nuestra misión, sencilla, que no simple, para aprovechar nuestra singularidad: la altura, clima y suelo de nuestro viñedo».

 

 

 

 

 

 

En torno a la vid y el olivo, esta bodega también realiza actividades ganaderas (ovino) e industriales (bodega de vino). Nuestra actividad económica principal es la agrícola, la ganadera y la industrial. La actividad turística es por tanto complementaria y ha de convivir con las actividades principales. Pero creemos que desde nuestra realidad tenemos la posibilidad, casi la obligación, de dar a conocer nuestra cultura, identidad y saber hacer. Conocer para valorar, valorar para proteger. «Aunque, además, también hemos puesto en marcha un proyecto agroturístico donde pretendemos mostrar las diferentes labores agrícolas», afirman.

 



Vinos con mucha personalidad


 

 

A partir de una uva única de gran calidad, en esta bodega elabora vinos originales con identidad propia y con una mínima intervención química, para que se potencien al máximo las virtudes organolépticas de esta uva. «En el mes de noviembre de 2022 sacamos nuestro primer ‘Mosto Solana de la Bernarda’. Como novedad, aunque también se ofrecía en formato de 2 litros (típico en la comarca), hemos querido embotellarlo en vidrio de 75 cl.», apuntan desde la bodega.

 

El mosto es un vino joven rosado, de gran tradición en este pueblo y esta comarca, elaborado de forma artesanal como lo hacían antiguamente. «Entendemos que lo mínimo que podíamos hacer era darle valor y prestigio con un envase que lo mostrase como lo que es, un vino joven de gran calidad. A finales de mayo sacamos nuestro segundo vino ‘Solana de la Bernarda-Blanco sobre lías’. Vino blanco macabeo con crianza durante 6 meses sobre sus lías. De color amarillo brillante y ribete verdoso. Un vino seco, con aromas naturales frutales y florales. Potente, amplio, untuoso, final frutoso y largo en boca», detallan.

 

El 1 de septiembre, en el marco de las ‘XVIII Jornadas Medievales de la Sierra Morena de Sevilla’ (Alanís) esta bodega presentó su tercer vino, ‘Solana de la Bernarda – Garnacha y tempranillo’. Un vino tinto coupage de uva garnacha y tempranillo, elaborado de forma artesanal y fermentado con levaduras salvajes que provienen del propio viñedo de forma natural. En un proceso que ha durado cinco meses en barricas de roble y tres en botella para redondear un vino que es de color cereza picota con aromas complejos en boca, un balance perfecto entre las dos variedades. «Muy agradable y equilibrado», apuntan desde Solana de la Bernarda.

 

Coincidiendo con el día de la Inmaculada Concepción de 2023, desde esta bodega presentan su segundo vino tinto ‘Bodega Solana de la Bernarda Tempranillo, Merlot y Cabernet’. Elaborado de forma artesanal por la familia y fermentado con levaduras salvajes que provienen del viñedo de forma natural, «este coupage de 3 variedades, perfectamente ensambladas durante 9 meses en roble tiene un color rubí brillante y aromas a fruta negra madura y compota, matices de vainilla. En boca buena acidez natural y tanino bien integrado. Mineral, con clara influencia del terruño», explican.

 

Los vinos que hasta ahora han visto la luz y los que aún no lo han hecho, estarán enmarcados bajo esta firma, «porque es nuestra imagen, la de Noelia y César, la de nuestra familia. Conocer para valorar, valorar para proteger».


Para más información:

Email: bodegasolanadelabernarda@gmail.com

Camino de los Guindales S/N Alanís

Telf.:  637 53 08 04

Instagram: @bodegasolanadelabernarda

Facebook:@Bodega-Solana-de-la-Bernarda

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