El Hospital Quirónsalud Infanta Luisa pone en marcha una nueva Unidad de Coloproctología —dividida entre Cirugía Colorrectal y Proctología avanzada—, un área de especialización de la cirugía general y del aparato digestivo que se encarga del diagnóstico y tratamiento quirúrgico y no quirúrgico de todas las patologías y enfermedades del colon, distal, recto y ano. Un buen funcionamiento intestinal adquiere cada vez más relevancia en el bienestar de las personas. Toda patología del colon tendrá repercusiones en la salud del paciente. Por otra parte, una desregulación intestinal puede alterar el colon, el recto y el ano de forma que muchos síntomas y patologías anales estén originados por un mal funcionamiento del intestino delgado o el colon.

El doctor Antonio Amaya
En este sentido, la Unidad de Coloproctología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa nace con el fuerte compromiso de convertirse en el primer centro de referencia privado para el estudio, diagnóstico, revisión y tratamiento de las enfermedades del colon, recto y ano de forma global y con un alto grado de excelencia. Y es que es de los pocos centros españoles donde se dispone de una consulta dedicada a la patología anal y detección precoz del carcinoma de ano en el paciente homosexual, según explica el doctor Fernando de la Portilla, cirujano experto en esta área, quien incide en que «la Proctología Avanzada asume el tratamiento de fistulas anales complejas empleando técnicas novedosas de vanguardia, el manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal perianal, el diagnóstico y tratamiento del dolor anal o el empleo de técnicas mínimamente invasivas para el tratamiento de la patología proctológica». «Tratar la patología anal requiere una especialización importante del cirujano ya que es un órgano de enorme complejidad y, por ello, el hospital dispone de un gabinete para el estudio de todas las enfermedades de la especialidad», apunta el doctor De la Portilla.
La cirugía colorrectal

El doctor Fernando de la Portilla
El centro pasa a contar con un nutrido grupo de cirujanos colorrectales liderados por especialistas con amplia cualificación técnica y experiencia en el abordaje mínimamente invasivo como los doctores Antonio Amaya y José Manuel Romero, que realizan los procedimientos colorrectales con técnicas laparoscópicas y tecnología de vanguardia como la inmunofluorescencia, una angiografía en tiempo real que objetiva el riego sanguíneo del intestino del paciente, así como otros dispositivos específicos para el abordaje transanal de lesiones rectales o para la cirugía del cáncer de recto bajo. El cáncer de colon y recto son los tumores malignos más diagnosticados en España. El cáncer colorrectal (CCR) representa el tercer cáncer con mayor incidencia en ambos sexos y su diagnóstico continúan en aumento.
Además del cáncer colorrectal, hay otras enfermedades del colon y recto que pueden requerir valoración y tratamiento quirúrgico y que la Unidad de Cirugía Colorrectal del centro hospitalario también puede tratar con la máxima exigencia y cualificación.
El doctor Amaya señala que el objetivo como cirujanos colorrectales experimentados es «acompañar a los pacientes en su proceso, proporcionando a cada paciente el tipo de cirugía y el tratamiento necesario para su patología intestinal. En este sentido, se ha creado en el hospital un comité de tumores multidisciplinar, integrado por oncólogos médicos y oncólogos radioterápicos, radiólogos, anatomopatólogos, médicos internistas, cirujanos colorrectales, cirujanos hepáticos, cirujanos pancreáticos y cirujanos esofagogástricos, que analizan cada caso de manera personalizada, con un seguimiento específico en los pacientes con cánceres digestivos».
Finalmente, para el doctor Amaya, es importante que el paciente alcance la intervención en la mejor condición posible, con rehabilitación/prehabilitación multimodal. «La implicación activa del paciente en la optimización de las condiciones médicas como corregir la anemia, normalizar la glucemia, mejorar la condición física, la optimización nutricional, reducir el estrés y la ansiedad, lograr la deshabituación tabáquica y alcohol, así como un conjunto de medidas intra y posoperatorias conllevan una reducción significativa de las complicaciones y una menor estancia hospitalaria», asegura Amaya.