Contenido Promocionado

Compartir

Es cierto, Berta tenía claras algunas cosas. Sobre todo lo que quería y no quería. Lo que quería resaltar o disimular, aunque no sabía qué necesitaba o qué abanico de posibilidades podría tener el día de su boda. Cuando tuvo su primera entrevista con Teresa Baena, «ella me hizo un boceto teniendo en cuenta que yo quería mezcla de textura y tejidos especiales. Me enseñó algunos ejemplos que tenía allí y me ayudó a realizar todo lo que yo tenía en mente».

 

Así comenzó el precioso proceso de obtener el vestido de novia perfecto para Berta. El primer paso, por supuesto, era descubrir qué necesitaba y qué era lo que quería, con qué se sentía cómoda. «Me probaron algunos vestidos, para que viera los cortes con los que me veía favorecida, eso me ayudó a hacerme una idea de lo que quería».

 

 

 

El suyo era un vestido de otoño-invierno, así que el siguiente paso era identificar qué tipo de novia era según las necesidades y lo que tenía en mente. «Había que identificar si era más romántica o minimalista, más moderna quizás», apunta Teresa Baena. «Intentamos conocerla a través de esta primera entrevista y, así, conseguir que el vestido tenga todos esos puntos importantes para la novia», añade.


QUÉ TIPO DE NOVIA ERES, CUÁL ES TU ESENCIA


 

Hay, sin embargo, muchas cosas que tener en cuenta y, algunas de ellas, pueden resultar un obstáculo. «Las novias tienen demasiada información y, en ocasiones, pierden su esencia dejándose llevar por las tendencias. Nosotras las guiamos para que sean ellas mismas».

Para eso hay que encajar gustos, necesidades y, también, consejos de las especialistas. En el caso de Berta, por ejemplo, «se esforzaron mucho en conocerme, lo hacen de forma distendida, sin que sea un cuestionario, sino con distintas pruebas con las que se va labrando una relación de confianza», explica. «Eso hace que identifiquemos cosas que incluso nosotras, a priori, no sabíamos. Dieron en el clavo desde el principio y, además, se van  adaptando y readaptando a lo largo del proceso».

 

 

 

Lo que más valora Berta de todo este proceso es la tranquilidad que transmite trabajar con una profesional que le haga sentir a gusto. «Es un momento muy importante, que hace mucha ilusión, toca la vena sensible y, por tanto, te quieres ver guapa. En ocasiones no sabemos gestionarlo y hacernos sentir queridas y acompañadas, como en una relación de amigas, es importante», afirma. «Quieren que me lo pase bien, en un entorno especial, y que me sienta segura. Son profesionales, detallistas y se fijan mucho en todo».

 

 

 

De cara a los vestidos de otoño-invierno, en Teresa Baena lo más demandado son los bordados, aunque hay una variedad infinita de tejidos y texturas que se pueden mezclar y superponer, «tener un vestido convertible», añaden, «ofrece la posibilidad de tener un look para la ceremonia y otro para la fiesta». Y tú, ¿sabes ya qué tipo de novia eres?

 


Para más información entra en teresabaena.com


 

 

Compartir

Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio