Cuando se habla de atención individualizada no hay que caer en lo obvio: no solo cada persona es única, sino que será el diagnóstico el que determine el tratamiento, el seguimiento y el grado de alopecia. «No en todos es necesaria una cirugía capilar, algunos solo necesitan frenar y estabilizar el avance de la alopecia. Otros, de hecho, requieren de tratamiento para preparar y mejorar el estado de su zona donante para dicha cirugía», explican desde Artemisa, centro estético de Sevilla especializado en injertos capilares.
«En Artemisa disponemos de instalaciones adaptadas para realizar cirugías capilares en las mejores condiciones, tanto para el confort del paciente, como para el del equipo sanitario», apuntan desde este centro donde, además, inciden en que el acompañamiento «es lo que diferencia el resultado exitoso de un injerto capilar». Según este centro, «es igual de crucial la realización de una buena cirugía, como el seguimiento y los cuidados que los pacientes deben realizar durante el año que sigue a la cirugía. Y la clave está ahí, en no perder de vista al paciente, como vemos que sucede de forma masiva en franquicias, en las que sólo se dedican a operar de forma sistematizada, en las que en ningún momento se evalúa la continuidad de la evolución de esos pacientes operados».

COMBATIR EL MIEDO Y LA INCERTIDUMBRE ANTE EL TRATAMIENTO O CIRUGÍA CAPILAR
No cabe duda de que, aunque muchos se lo planteen, existen dudas e incertidumbres ante un tratamiento o cirugía así, aunque haya cobrado fama en los últimos años. «El principal miedo que exponen nuestros pacientes es su expectativa en el resultado satisfactorio del injerto capilar. Es esencial que los pacientes que sufren de alopecia confíen en realizarse un diagnóstico temprano, ya que como decíamos, no todos necesitan de una cirugía capilar», confiesan en Artemisa.
Existen muchos mitos relacionados con los efectos secundarios de los fármacos prescritos en la alopecia. «Por ello, la consulta médica indica el tratamiento adecuado en cada caso e informa al paciente de la buena tolerancia, de manera general, de dicha medicación», señalan.

Otro de los miedos es el rasurado, sobre todo en mujeres. «Estéticamente es muy difícil para una mujer aceptar que le rasuren de forma completa su pelo. Nosotros estamos especializados, entre otras, en la técnica denominada ‘non shaven’ sobre todo para las cirugías capilares femeninas. Es decir, rasuramos únicamente una parte de la zona occipital de la paciente, a modo de “ventana”, de forma que pueda ser perfectamente camuflada cuando se suelte el pelo. Pero no rasuramos la zona receptora, implantamos las unidades foliculares directamente en dicha zona. Cierto es, que esto conlleva cirugías más prolongadas en el tiempo, y siempre un gran equipo formado, que no todas las clínicas están dispuestas a ofertar y realizar».
La financiación o la cuantía es otro de los aspectos que valoran los potenciales pacientes. «A nivel económico, en Clínicas Artemisa, nuestros presupuestos son personalizados, adaptados a las necesidades y preocupaciones de cada paciente, ofreciéndoles la posibilidad de financiar hasta 60 meses y haciendo así accesibles nuestros tratamientos a todos los pacientes que los requieran».
LOS INJERTOS CAPILARES Y LOS RESULTADOS ESPERADOS

Los injertos capilares son cirugías muy minuciosas, las cuales conllevan la necesidad de un equipo de profesionales totalmente coordinados. «Las podemos dividir en tres fases. Tras la preparación del paciente, la primera fase es la de la extracción de las unidades foliculares. Es esencial que esa extracción se haga con un sumo cuidado para no dañar a los folículos y preservar la zona donante del paciente. Después de extraerlos, las unidades foliculares se separan y clasifican por el número de folículos presentes en ellas, y se conservan a temperatura adecuada para su supervivencia. En la segunda fase, el médico realiza las incisiones milimétricas con un bisturí de zafiro en toda la zona receptora. En la última fase implantamos las unidades foliculares en cada una de las incisiones realizadas. De igual forma, esta fase necesita de un excesivo cuidado por parte del equipo al respecto de la manipulación de los folículos para no lesionarlos».
Los cuidados del paciente tras los primeros días del postoperatorio son cruciales, para que no se traumatice la zona implantada. «Damos un protocolo por escrito donde todas las recomendaciones vienen detalladas. La primera cura médica e incluso el primer lavado lo realizamos en la clínica. Cómo indicamos anteriormente, el seguimiento del paciente en ese primer año tras la cirugía es esencial para el éxito de los resultados. Los tratamientos farmacológicos que prescribimos, así como las mesoterapias, aumentan exponencialmente dicho éxito, y los resultados finales, aunque empiezan a ser visibles a partir de los 6 meses, no son definitivos hasta los 12 meses tras la intervención».
Y es precisamente el resultado lo que, según afirman en Artemisa, sorprende a los propios pacientes. «Hay que tener en cuenta que la alopecia androgenética puede afectar en la gran mayoría en hombres, pero también en mujeres, y que dicha afectación puede iniciar en edades muy jóvenes, lo cual conlleva una perturbación psicológica importante para ellos».
FLEBOTERAPIA, OTRA DE SUS ESPECIALIDADES

En Artemisa, además de tratamientos e injertos capilares, están especializados en distintas ramas de la medicina estética, como el tratamiento de varices (fleboterapia), así como en otros tratamientos de medicina y cirugía estética y regenerativa como cirugía láser CO2 (para arrugas o acné), el blefaro lifting de párpados o el láser vulvo-vaginal, además de tratamientos corporales y faciales no invasivos así como el láser depilatorio.
En fleboterapia, además, llevan más de 20 años usando el famoso tratamiento TRAP. La cuestión más frecuente que plantean los pacientes es: ¿qué diferencia tiene este tratamiento con respecto a los tratamientos convencionales? «La principal diferencia reside en que es un tratamiento regenerativo, se reparan los vasos sanguíneos dañados, no los eliminamos (como sucede en las cirugías o láseres vasculares), ni los dejamos esclerosados como se realiza en las técnicas conocidas con fármacos esclerosantes/espumas».
Las varices pueden ser un indicador de problemas circulatorios más graves, por lo que al tratarlas, estarán mejorando la salud general de sus piernas y reduciendo el riesgo de complicaciones en el futuro. «La Fleboterapia Regenerativa es un tratamiento ambulatorio, que no conlleva ninguna interrupción del ritmo de vida cotidiano. Los pacientes deben saber, que además de la mejora estética, el tratamiento también tiene beneficios para la salud».
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