La gastronomía, y todo lo que la rodea, también está en continuo cambio. No es una cuestión de modas o tendencias, sino de adaptarse a las necesidades de los clientes y también a sus valores, a las nuevas formas de entender la forma de relacionarnos con la comida y, por tanto, con nuestro entorno. Productos estacionales y de cercanía, nutrición, carnes de proveedores respetuosos con los animales, sus procesos y el medioambiente: todos estos son los ingredientes de Atávico, un restaurante donde la inclusión culinaria es la protagonista de su carta y su propuesta gastronómica. «Es un reto, pero muy agradecido por nuestros clientes», comentan desde este restaurante.

Así, para ketos, vegetarianos, veganos, intolerantes al gluten, diabéticos, entre otros tipos de dietas y hábitos, encuentran en Atávico un restaurante concienciado con la nutrición y la gastronomía responsable. «Hacemos ‘comida real’ y en un espacio seguro para quienes antes no podían permitirse comer fuera de casa por sus preferencias, dietas o intolerancias», afirman desde Atávico, probablemente el único restaurante que promete una carta sin azúcar al 100%. Este restaurante, que abrió sus puertas hace poco más de cinco meses, está regentado por profesionales de la cocina provenientes de Venezuela, cuya experiencia se alarga hasta Italia, antes de llegar a Sevilla. Esta trayectoria les brinda la base perfecta para aportar un toque de fusión en cada plato. «Somos especialistas en nutrición, además de amantes de la cocina. Cada plato está pensado para que sus nutrientes se absorban correctamente, además de que tengan variedad en los mismos, priorizando comer con conciencia», confirman.

Con capacidad para 50 personas, este restaurante ofrece una amplia terraza con cinco mesas, sin duda un espacio perfecto para disfrutar de las más saludables recetas y de los mejores productos de cercanía. «Nuestro objetivo es poder brindarles a nuestros clientes información de cómo alimentarse, a la vez que una experiencia en un lugar agradable, con un buen ambiente, buena música y un increíble servicio», afirman.

Cabe destacar su buen ambiente, donde se combina la buena música y una experiencia culinaria que va más allá de la gastronomía: «Nos gusta que los clientes sepan por qué la nutrición va más allá de los alimentos que comemos», detallan. «Invitamos a que vengan a conocernos todos aquellos que quieren descubrir una forma diferente de alimentarse con comida real, es decir, como lo hacían nuestros antepasados, de ahí que llamemos a nuestra gastronomía ‘ancestral’».

Esta «comida real», como afirman desde Atávico, se basa en una serie de beneficios: trabajar con productos estacionales y de cercanía, vegetales y frutas que apoyan el comercio local; platos elaborados bajo los estándares de la «nutrición moderna»; además de que en su cocina priorizan los productos ecológicos, libres de gluten y con proveedores de carne con certificación de respeto animal. Esta forma de entender la comida atañe también a su bodega: vinos ecológicos y sevillanos, además de infusiones frías maceradas con limón y hierbabuena, sin olvidar sus kombuchas así como sus cafés y leches vegetales. «Todos nuestros postres son de elaboración propia, sin azúcar y sin gluten, lo cual es un reto pero que muy agradecido por nuestros clientes», indican.

La acogida de este restaurante en la capital hispalense ha sido muy exitosa. «Es un reto, pero muy agradecido por nuestros clientes, por disponer de un lugar que ofrezca opciones saludables sin ningún ultraprocesado, hecha al momento, donde incluso los niños se impresionan de ver como cocinan ante sus ojos ya que nuestra cocina es abierta, cuyo objetivo es que el cliente observe los procesos de preparación». En la gastronomía, lo que elijas también importa y Atávico ha llegado a la capital hispalense para demostrarlo.
Para más información:
Web: atavicogastronomia.qromo.es
Avenida de la Borbolla, 3, Sevilla.
Telf.: 854 75 54 33
Instagram: @atavico.restobar