A simple vista, Casa Moral parece lo que no es: un caserón grande típico de los pueblos de Andalucía. Sin embargo, su interior alberga un espacio inmenso, de 5.000 metros cuadrados de superficie repartido en once espacios, donde se puede celebrar cualquier tipo de evento respaldado por la calidad del producto.

En total, Casa Moral cuenta con once espacios repartidos entre Comedor Doña Luisa, Comedor Don Pepe, Salón Villafranca de la Marisma, Comedor Duque de Arcos, Patio de San Ginés, Terraza del Estanque, Terraza Mudéjar, La Neotaberna y Taberna Periñaca. Además, los próximos proyectos de la familia Moral pasan por abrir un hotel y unos baños árabes en el espacio.

Una de las señas de identidad de Casa Moral es su cocina, tradicional, pero con un toque de vanguardia. Ese toque lo aporta la tercera generación de la familia, Ángela y Marina, que ya se han incorporado al negocio después de formarse en el Basque Culinary Center y en la Taberna del Alabardero, respectivamente.
Entre ellas y sus padres, José Antonio Moral e Isabel Troncoso, dirigen el negocio. Durante todos los días del año que permanece abierto Casa Moral, siempre hay uno de ellos a pie del cañón. «Siempre estamos uno de los cuatro porque, si nuestro nombre está en la puerta, es para que estemos aquí. Es un negocio muy personal», explica Marina Moral.

Otra de las características del restaurante es que sólo sirven en su espacio. «No queremos salir fuera para no perder nuestra identidad», destaca José Antonio Moral. Para ellos, es igual de importante atender un evento de quinientas personas que una celebración más pequeña. «No hacemos diferencia, la cocina siempre es la misma y trabajamos siempre con productos de primera gama y elaboración propia», resume Ángela Moral. Para abarcar todo el trabajo, Casa Moral cuenta con cuatro cocinas, aunque una de ellas sólo se utiliza en verano, y treinta personas en su equipo.
Un equipo de confianza
Las cifras de los eventos que maneja Casa Moral son enormes. Con un espacio tan amplio, el restaurante acoge 40 bodas al año, comuniones, eventos de empresa o celebraciones familiares como aniversarios. A la vez, el restaurante puede atender hasta ocho o nueve espacios. «Vendemos un servicio conjunto y nos adaptamos a las características de cada evento», sostiene José Antonio Moral.
La personalización a la hora de celebrar un evento también destaca en Casa Moral, mostrando la implicación de los dueños en cada detalle. Es el mismo José Antonio Moral quien se encarga de la organización de cada evento, presentándose como “asesor nupcial”. «Lo mismo estoy pendiente del fotógrafo que me encargo de la decoración», explica. «Vimos que faltaba esa figura, así que me encargo yo de que todo esté en orden para dar tranquilidad a los clientes», concluye.