La tecnología, sin las manos que la dirigen detrás, queda vacía. Con más de 1000 intervenciones robóticas llevadas a cabo con éxito, los doctores Manuel Ruibal, Antonio Medina y Rubén Campanario, lideran en Sevilla los tratamientos ante el cáncer de próstata. Gracias al robot Da Vinci, y sobre todo a la pericia de los especialistas en urología de Vithas Sevilla, «se minimiza el riesgo de incontinencia urinario e impotencia sexual, siempre que la realice un cirujano con amplia experiencia».
Estas cualidades fueron las que llevaron a Juan Carlos Rodríguez a solicitar cita en Vithas. Su caso se remonta a 2022, con un diagnóstico de cáncer de próstata ante el cual «mi urólogo me recomendó ir a Vithas ya que él no contaba más que con los medios tradicionales para la biopsia y, llegado en caso, para la intervención». Un primer paso que dio, «con un vértigo total y mucha desazón. Diría incluso que miedo».

El Dr. Antonio Medina, especialista en Urología de Vithas Sevilla, junto a su paciente Juan Carlos Rodríguez.
El diagnóstico de cáncer suele llevar consigo «una búsqueda en internet y en todos los sitios posibles sobre los tratamientos. En este punto hay que tener en cuenta no solo que se disponga de los medios para la intervención, es mucho más importante la trayectoria y referencia de los especialistas, la seguridad de saber que estoy en manos expertas», subraya Juan Carlos. Robots contra el cáncer sobre los que «no había escuchado hablar, ni tampoco de esta técnica. En la primera etapa pensaba que era algo futurista con robots y equipos humanos súper especializados».
Pero detrás de todo hay personas reales, con una formación y trayectoria solvente «la máquina sola no puede hacer nada, además de la propia complejidad que tiene su uso y el conocimiento y la precisión que requiere para atender cada caso según lo que necesite el paciente».
Entre los principales motivos que posicionan a la cirugía robótica como la más recomendable, se sitúa que esta permite reducir al mínimo las secuelas provenientes de la extirpación de la próstata por tumor, «de modo que actualmente la mayoría de los pacientes recuperan de modo completo y precoz a continencia urinaria con resultados de potencia sexual satisfactorios».
En este punto, Juan Carlos suma su visión al otro lado del bisturí, pues «lo recomendaría sin el más mínimo lugar a dudas, creo que es una solución muy avanzada que aplicada por facultativos con experiencia es la que mejores resultados va a dar».
De hecho, explica, su recuperación «estuvo compuesta de dos días de hospital y un mes en casa, cuyas dos primeras semanas estás con un drenaje. A destacar que al finalizar la recuperación se vuelve a tener la continencia y potencia anterior, y esto es muy importante dependiendo de la edad».
Manos expertas para la última tecnología

El Dr. Antonio Medina durante una cirugía con el robot Da Vinci.
Un aspecto muy importante es que, a la hora de realizar la intervención, el robot Da Vinci no opera solo, «el que opera es el cirujano, cuyos movimientos son reproducidos con gran precisión por los brazos robóticos, por ello es muy importante que lo maneje un cirujano con mucha experiencia».
En palabras del doctor Antonio Medina «el robot tiene unos instrumentos articulados que permiten hacer giros de más de 360 grados, algo muy superior a lo que puede hacer la mano humana y así podemos realizar intervenciones muy seguras y precisas. Pero, para llegar a dominarlo hace falta mucho trabajo y una trayectoria que asegure el conocimiento a fondo tanto de la patología como del equipo quirúrgico».
Como reiteran desde el equipo de urólogos de Suturo en Vithas Sevilla «el cáncer de próstata es un tumor muy frecuente, pero si es detectado a tiempo su tasa de curación es muy elevada». Además del cáncer, la cirugía robótica también está indicada para nefrectomía parcial en el cáncer de riñón, cistectomía con neovejiga en el cáncer de vejiga infiltrante, o la colposacropexia en los prolapsos femeninos, así como para la liberación robótica del nervio pudendo en pacientes con atrapamiento de dicho nervio.
Además, también permite la realización de adenomectomía robótica para el tratamiento de pacientes con clínica miccional. Todas están intervenciones exigen un manejo y experiencia dilatada, como la obtenida por el equipo Suturo de Vithas Sevilla, la cual se remonta a 2014, consolidándose como referentes de la cirugía robótica a nivel nacional y siendo galardonados con diversos premios en congresos por sus cirugías.
Así, toda tecnología que depende de las manos que la dirigen. Calidez humana para ver más allá de la máquina pues, como paciente, «tuve la ocasión de conocer a la casi totalidad de equipo humano que me iba a intervenir comandado por los doctores Ruibal, Campanario y Medina, que me demostraron su solvencia y me inspiraron la máxima confianza». Por todo ello, «el mensaje que puedo dar es muy directo. Chicos, estoy enormemente agradecido; sois un equipo humano y profesional excepcional».
Para más información:
Web: vithas.es