Contenido elaborado para Quirónsalud

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Una enfermedad silenciosa, muy frecuente y con una alta tasa de mortalidad. Estos son los datos a los que se enfrentan los médicos en el momento de tratar a un paciente con cáncer de pulmón. «Esto ocurre porque diagnosticamos en estadios avanzados, lo que supone menos éxito en el tratamiento», explica el doctor Peñas de Bustillo, neumólogo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, quien también apunta que otro de los problemas es que es un cáncer silencioso, ya que los síntomas son muy inespecíficos.

 

Para abordar la problemática del diagnóstico precoz existen varias posibilidades. La primera de ellas es abordar el tabaquismo, su principal factor de riesgo. Según los datos, el tabaco es el causante de entre el 80% y el 85% de los casos de cáncer de pulmón, por lo que, los expertos se muestran preocupados porque el 20% de la población de más de veinte años sea fumadora.

 

 

 

«Sabemos que al dejar de fumar, el riesgo de padecer cáncer disminuye, por lo que hay que centrar muchos esfuerzos en este aspecto», sostiene el doctor Peñas. «Todo paciente que sea fumador y presente determinados síntomas debe acudir a su médico de familia», coincide el doctor Cayo García, neumólogo intervencionista del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla. «Es necesario establecer una educación sanitaria para que las revisiones no se de moren, ya que cuanto más precoz, la supervivencia puede variar de forma radical», añade.

 

Por otro lado, otra de las propuestas para abordar a tiempo el cáncer de pulmón es diagnosticar la enfermedad en una fase precoz mediante cribados con técnicas de screening. «Para ello se tiene que identificar a la población de riesgo y realizar un TAC de baja radiación periódico», añade el doctor Peñas.

 

«Aquí en España se está impulsando ese cribado mediante el proyecto Casandra. Pero es muy importante diseñar y definir muy bien las características de los pacientes para conseguir reducir la mortalidad y abordar el problema del coste-efectividad», sostiene, por su parte, el doctor Daniel Andrades, cirujano torácico del Hospital Quirónsalud Sagrado Co razón. Esta técnica detecta diez veces más nódulos de los que se aprecian en una radiografía, y es capaz de detectar un cáncer por cada 160 personas. «Se trata de un programa dirigido a personas de alto riesgo, no para la población en general, por lo que consigue ser mucho más efectivo», apunta el doctor Peñas.

 

 

 


UN DIAGNÓSTICO MÁS PRECISO


La tecnología se ha vuelto una herramienta fundamental tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Una de esas técnicas es la ecobroncoscopia, que combina la broncoscopia con la ecografía. «Cuenta con una sonda ecográfica en la punta, que permite ver los ganglios que están por fuera de los bronquios y tomar muestras de tejido en tiempo real», explica el doctor Cayo García y añade que «esto es importante ya que las muestras determinan el avance de la enfermedad y somos capa ces de saber exactamente hasta dónde llega el tumor».

 

Una de las ventajas de la ecobroncoscopia es que «esta prueba se realiza de forma ambulatoria, no hace falta que el paciente esté ingresado ni que reciba anestesia general, por lo que podemos alcanzar el mismo grado de rentabilidad evitando la cirugía y, disminuyendo, así, posibles complicaciones», argumenta.

 

Entre las técnicas más avanzadas está la denominada CrioEBUS. Esta herramienta permite, median te el uso de criosondas, obtener muestras de gran tamaño de los ganglios mediastínicos y es especialmente rentable en enfermedades como la sarcoidosis y linfomas, además de neoplastias malignas como el cáncer de pulmón.

 

En concreto, la CrioEBUS utiliza una sonda de crioterapia a través de una ecobroncoscopia con ultrasonido que se introduce a través de las vías aéreas del paciente para obtener muestras de biopsia, mucho más rentables que las obtenidas por citología. «Digamos que el tamaño de la muestra es mucho mayor que con la ecobroncoscopia convencional, por lo que se facilita el hecho de tener un diagnóstico más preciso», apunta el doctor García.

 

Otra de las ventajas de la CrioEBUS es que al aportar una muestra de tejido de mayor calidad, los estudios moleculares son más efectivos a la hora de identificar el conjunto de mutaciones del tumor, por lo que las terapias dirigidas son más efectivas. «Podemos identificar los marcadores genéticos que nos permitan establecer tratamientos más precisos, lo que cambia favorablemente la supervivencia de los pacientes», sostiene el doctor García.


MAYOR SEGURIDAD EN LA CIRUGÍA


Una vez establecido el alcance del tumor, entra un juego la cirugía. «En relación con la cirugía de cáncer de pulmón, hay dos cuestiones que tenemos que resolver. La primera, cuánto tejido tenemos que extirpar, y el segundo, buscar fórmulas para hacer un abordaje menos invasivo para los pacientes», aclara el doctor Andrades, cirujano torácico del Hospital Quirónsalud Sa grado Corazón.

 

En ese sentido, el doctor Andrades rompe una lanza a favor de la cirugía robótica. «Sus beneficios son múltiples: es una cirugía mínimamente invasiva, ya que con pequeñas incisiones podemos hacer lo mismo que en una cirugía completa, lo que se traduce en una mayor precisión, con menos impacto en los órganos internos, menor dolor y menos sangrado, además de que se reduce la probabilidad de futuras complicaciones, incluso la estancia hospitalaria, y aumenta, considerablemente, la posibilidad de extraer ganglios linfáticos».

 

Aunque existen varios dispositivos, el más extendido para la cirugía robótica es el robot Da Vinci. «En el Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón hay un grupo de médicos que tenemos bastante experiencia en este tipo de cirugía, y todos coincidimos en que los resultados son bastante prometedores, especialmente, en el tratamiento del cáncer de pulmón», concluye el doctor Andrades.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio