Contenido elaborado para Quirón Salud

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Este 4 de marzo se celebra el Día Mundial contra la Obesidad, una fecha que busca concienciar a las personas sobre el daño que conlleva para el organismo esta enfermedad. En el Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, el equipo del Centro de Excelencia en el Tratamiento de la Obesidad trabaja cada día para mejorar la vida de los pacientes que sufren esta afección y buscan el enfoque idóneo para tratarla de manera efectiva.

 

Se trata de un equipo multidisciplinar especializado en tratar la obesidad de manera integral. El Centro de Excelencia en el Tratamiento de la Obesidad del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón está compuesto por seis especialistas de diferentes ámbitos: Alberto Aliaga y María Luisa Fonte, endocrinólogos; Salvador Morales, especialista en cirugía de la obesidad; Felipe del Valle, nutricionista; Paloma Carrasco, psicóloga, y Adriana Núñez, entrenadora personal.

 


Un primer paso 


Alberto Aliaga, endocrinólogo

 

Cuando un paciente con obesidad o sobrepeso acude al Centro de Excelencia en el Tratamiento de la Obesidad, el doctor Alberto Aliaga es el primero en recibirlo, ya que el endocrino funciona como el director de orquesta de todo el equipo que participa en el tratamiento de la obesidad. El doctor define esta enfermedad, cuyo concepto ha evolucionado en el tiempo, como «un exceso de grasa del tejido adiposo del cuerpo. Este exceso, cuando supera unos límites, repercute directamente en la esperanza de vida del paciente ya que surgen otras enfermedades derivadas como la diabetes, hipertensión o algunos tipos de cáncer».

 

Aliaga defiende que la obesidad no está provocada sólo por el estilo de vida de los pacientes, «aunque el entorno es importante». «Algunas personas que la padecen tienen una alteración biológica que les impide tener buen peso. El tratamiento base es sacar la mejor versión del paciente, empezando por cambiar hábitos como la alimentación y el deporte. Si no responde, empezamos con fármacos y ajustes hormonales y, después, entra la cirugía», sostiene.

 

Según el doctor Aliaga, en España en torno al 25% de la población adulta tiene problemas de obesidad, mientras que en la población infantil roza entre el 10% y el 15%. Esto supone que dos de cada tres españoles tienen sobrepeso. «Se trata de un problema de salud pública donde también tienen que intervenir las autoridades políticas, la industria alimentaria y los colegios», argumenta el doctor Aliaga. «Existe una gran falta de conocimiento fuera de la consulta, por lo que es importante dar conciencia y divulgación», afirma el doctor Aliaga, que también defiende la importancia de tratar la obesidad de la mano de otros profesionales.

 


Cambio en la dieta


Felipe del Valle, nutricionista

 

Después de tratar con el endocrino, un paciente con obesidad del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón pasa por la consulta del nutricionista, que evalúa su estado actual, sus hábitos y las posibles líneas de mejora. En ese caso, Felipe del Valle es responsable del área de nutrición del centro, donde también ejerce María Luisa Fonte, concreta que «es importante insistir en el cambio de hábitos en los pacientes, detectar sus puntos de mejora y vigilar que mantengan el peso perdido», afirma.

 

María Luisa Fonte, nutricionista y endocrinóloga

 

Además de la dieta, para casos más extremos donde el paciente con obesidad o sobrepeso presente ciertas comorbilidades, Felipe del Valle explica que utilizan tratamientos farmacológicos. «Estos tratamientos ayudan a quitar el apetito, saciar y controlar los impulsos ansiosos», sostiene. «Estos tratamientos ayudan a generar una ventana de tiempo en el que estos fármacos hacen efecto mientras nos centramos en el cambio de estilo de vida de los pacientes», afirma, y añade que «nuestra forma de trabajar no es centrarnos exclusivamente en que un paciente pierda mucho peso en poco tiempo, sino en que no recupere los kilos perdidos».

 


Vida activa


Adriana Núñez, educadora física

 

Para conseguir el objetivo de cambiar el estilo de vida de los pacientes con obesidad, la actividad física adquiere un papel fundamental. Adriana Núñez, es licenciada en Ciencias del Deporte y Actividad Física, y ejerce de entrenadora personal del centro. Núñez apunta que «el primer paso cuando llega un paciente derivado del endocrino es charlar con ellos, conocer sus hábitos de vida y ver cómo se puede mejorar», explica.

 

El entrenamiento que propone Núñez, que varía en función de las características de cada paciente, es la combinación de ejercicios de fuerza con cardio y movilidad. «Es importante activar esas cadenas musculares y las partes del cuerpo que normalmente no trabajamos», afirma. El segundo paso es asegurarse de la continuidad y adherencia del tratamiento.

 

El programa que ofrece el Centro de Excelencia en el Tratamiento de la Obesidad es de diecinueve sesiones individualizadas, como mínimo una a la semana. «Lo ideal es educarlos, que ellos aprendan y después puedan volar solos. Siempre siendo comprensivos y adaptándonos a sus necesidades, aunque es importante que entiendan que no deben dejar de moverse», asegura Núñez.

 

El trabajo de la entrenadora también se centra en solventar cualquier duda que le pueda surgir y hacer desaparecer los miedos de los pacientes. «Es importante trasladar el mensaje de que tener un estilo de vida activo es una inversión en salud, también se trata de una motivación constante para mejorar la autoestima y generar confianza», explica.

 


Nueva mentalidad


 

Paloma Carrasco, psicóloga

 

En todo este proceso, la psicología tiene un valor esencial para el éxito del tratamiento. Paloma Carrasco, responsable del área de psicología del centro, defiende la importancia del abordaje multidisciplinar que trabaja en equipo para abordar de manera personalizada cada caso particular.

Carrasco habla de dos tipos de pacientes, «los que creen que no tienen problemas psicológicos de ningún tipo, se consideran felices, equilibrados y sin ningún tipo de problema con la comida; y los que vienen con un trabajo previo en el que ya han asumido sus problemas psicológicos, como ansiedad o síntomas depresivos asociados a su obesidad y, por lo tanto, con muchas ganas de hacer terapia».

 

Carrasco explica que, a nivel psicológico, la raíz de la obesidad se trata, en la mayoría de los casos, de un mal aprendizaje en relación con la comida desde la infancia. «Es primordial enseñar buenos hábitos a los niños para que en la edad adulta no se desencadenen hábitos no saludables», argumenta. Desde su punto de vista, hay tres aspectos que pueden estar detrás de la obesidad: «que comer mucho es importante, es decir, poner el foco en la cantidad de comida; no haber interiorizado que la comida sana también está rica, es decir, que se haya disfrutado sólo de comida no saludable y haber adoptado un estilo de vida sedentario, sin asumir que la actividad física es una importante fuente de salud».

 

En cualquier caso, subraya Paloma Carrasco, lo más importante de la psicología en el tratamiento de la obesidad es «saber trabajar la compulsión y la adicción que muchas veces existe a la hora de comer como forma de escape o gestión del estrés».

 


La solución quirúrgica 


Salvador Morales, cirujano

 

En el caso de que el cambio en el estilo de vida y los tratamientos farmacológicos no sean suficientes para combatir la obesidad, la mejor solución, en estos pacientes, es la cirugía bariátrica. El cirujano al frente de ello es Salvador Morales, jefe del servicio de Cirugía General del hospital y especialista en cirugía de la obesidad.

 

Según Morales, es primordial que estos pacientes hayan sido estudiados, e incluso tratados en algún caso, antes por todo el equipo y que la decisión esté refrendada por otros profesionales. «Es recomendable que los pacientes que van a ser sometidos a cirugía deben haber intentado previamente llevar a cabo una pérdida de peso con cambios nutricionales y de hábitos de vida», defiende el doctor. Además, deben presentar requisitos como que tengan un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 30 kg/m² con alguna comorbilidad asociada (como hipertensión, diabetes, dialipemia, etc..), o mayor de 35 con o sin comorbilidades, que tengan una clara intención de someterse a cirugía ya que se ha demostrado que esta opción es mucho más eficaz que someterse a cualquier tratamiento farmacológico o resolución endoscópica.

 

La cirugía bariátrica puede llevarse a cabo a través de diferentes procedimientos y técnicas, aunque hay dos de ellas que constituyen el 90% de las cirugías de pérdida de peso que se realizan a nivel mundial. La primera de ellas es la gastrectomía vertical, también conocida como la manga gástrica, que consiste en la realización de una sección vertical del estómago para reducir su capacidad a una décima parte.

 

La segunda técnica más extendida y más consolidada es el by-pass gástrico, una técnica mixta en la que se realizan una serie de cambios quirúrgicos en el estómago y el aparato digestivo para conseguir así una menor capacidad gástrica y, a su vez, una disminución de la absorción de las grasas y de la absorción calórica y de nutrientes  sin tener que recurrir a la agresividad de las técnicas malabsortivas puras, evitando, así, la aparición de problemas metabólicos ni impacto en la calidad de vida por el aumento del número de deposiciones.

 

El doctor Morales resalta que es «importante poner en relieve que la cirugía no es algo mágico con lo que se pierde peso sin más. Es importante ser conscientes del proyecto global en el que se embarca el paciente, siendo primordial también el cambio en sus hábitos de vida».

 


Para más información:

Web: quironsalud.com

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