«Sevilla es un público que sabe comer, que busca verdad en el plato, producto de calidad y una experiencia honesta», declaran desde Almoradux, un proyecto gastronómico que hoy enciende su fuego también en el centro de Sevilla.
El primer restaurante abrió en Hinojos, y pronto comenzó a atraer a comensales de toda la provincia, especialmente de Sevilla. Esa conexión con la capital andaluza se transformó en oportunidad cuando encontró el espacio ideal para «trasladar su filosofía a un contexto más urbano», sin traicionar su esencia.
Desde su apertura en Sevilla, el restaurante ha recibido una acogida entusiasta. Vecinos del centro, turistas con curiosidad gastronómica, y sevillanos que ya conocían el proyecto original se reúnen en torno a una misma expectativa: encontrar cocina de verdad, sin ornamentos, donde el producto brille y el trato sea cercano.

Y es que, como ya se ha adelantado, desde sus inicios, Almoradux ha cultivado una propuesta basada en la cocina de entorno, donde el producto local, la estacionalidad y el respeto al sabor marcan el ritmo del fuego. Así, la brasa se ha convertido en el lenguaje principal de este restaurante que alude su nombre a una planta silvestre aromática de la zona, parecida al tomillo limonero.
Con su propuesta, construida en torno al producto fresco y de temporada, cuenta con una carta que cambia al ritmo del mercado. El comensal encuentra de esta manera desde pescados y mariscos frescos hasta carnes seleccionadas, cordero de primera calidad, verduras del momento y platos que evolucionan con los productos y sus temporadas.
De esta manera, gracias a su sección de «especiales» mantiene una cocina dinámica, conectada con el entorno y con los clientes más fieles que buscan siempre algo nuevo. «Cada plato parte del mismo principio: el producto manda, el fuego acompaña», aseguran desde el restaurante.

Platos como la ensaladilla porcheto tonnato con ventresca de atún y guanciale fresco, el foie micuit al oloroso con piña al ron añejo y coulis de frutos rojos, la escalibada con bacalao ahumado y romesco, el tomate rosa con ajo verde, pipirrana y parmesano, las almejas con mantequilla de naranja y amontillado o la gamba blanca de El Padrón, costilla de Angus, cordero de primera… conforman una carta que genera en el comensal la necesidad de volver.
Además, uno de los pilares fundamentales de Almoradux es su compromiso con el pescado salvaje y de lonja, tratado en cocina con precisión y respeto. «No trabajamos con acuicultura ni con congelados. Las piezas llegan limpias y enteras desde lonjas de referencia como Isla Cristina, Ayamonte, Sanlúcar, Conil o, ocasionalmente, la costa portuguesa», afirman desde Almoradux. El tratamiento es mínimo pero esencial: limpieza meticulosa, punto exacto de brasa, horno o plancha.
Al frente del proyecto se encuentra el chef Jordi Palomo Grillo, con una trayectoria profesional que combina raíces andaluzas con experiencia nacional e internacional y que lidera la dirección gastronómica de Almoradux en sus dos ubicaciones, asegurando una línea coherente y fiel a los principios del proyecto: producto, temporada y cocina honesta.

Para más información:
Web: zaragoza_restaurante
Calle Zaragoza 5,
Telf.: 854 75 35 49
Instagram: @almoraduxsevilla