La economía social engloba un amplio abanico de entidades con diferentes modelos empresariales basados en la organización cooperativa, asociativa o sin ánimo de lucro, que anteponen los beneficios humanos y sociales a los puramente económicos. El fortalecimiento de estas estructuras en el sector agroalimentario andaluz es uno de los objetivos fundamentales de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía que, en base a esta idea, está ejecutando el proyecto ‘Clúster para el fortalecimiento de la economía social andaluza’, enmarcado en la Línea 4 para la Innovación y Competitividad Empresarial de la Economía Social, que financia la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía.
Una iniciativa que trata de profundizar en las necesidades de las cooperativas para conocer cuáles son las áreas de actuación en las que se debe incidir en pos de mejorar su competitividad, sostenibilidad e innovación a través de una estructura colaborativa formada por diferentes agentes. Se trata, pues, de estudiar la viabilidad de un clúster agroalimentario cooperativo andaluz que implique el esfuerzo común de todas las partes implicadas.
Para llegar a este punto, se comenzó con un ‘Análisis de la economía social en Andalucía’, extensa revisión documental pensada para conocer la situación de la economía social en la región y su evolución en los últimos años, poniendo el foco en las principales fuentes de información fiables que aportan datos de interés respecto al cooperativismo agroalimentario y la economía social en su conjunto.
Tras ello se inició una identificación de agentes que pudieran ser de interés en el marco de la propuesta y se procedió a clasificarlos en seis áreas: Transformación agroindustrial y valorización de producto; digitalización y trazabilidad; adaptación al cambio climático y sostenibilidad; integración empresarial y cooperación intercooperativa; servicios al socio y relevo generacional y, finalmente, comercialización, diferenciación y relevo generacional.
En paralelo, se efectuó una revisión de la normativa para conocer los requisitos jurídicos relacionados con el clúster, en aras de definir las leyes y órdenes que los regulan, los requisitos de constitución/inscripción, la forma de tramitación, etc.
Teniendo todo esto en cuenta, se han identificado diferentes agentes que, por sus características, resultan idóneos para fortalecer la economía social a través de este proyecto. El siguiente paso será cerrar acuerdos con, al menos, tres cooperativas para impulsar una apuesta de alto impacto para la región que contribuirá a dar un paso adelante en la modernización del sector cooperativista.
