Colegio de Médicos de Sevilla

El papel esencial del Colegio de Médicos de Sevilla y el doctor Alfonso Carmona como voz que vela por la profesión

El presidente del Colegio de Médicos de Sevilla reivindica la importancia de una institución que protege, forma y acompaña a los profesionales sanitarios en un sistema que reclama más especialistas, más calidad y más diálogo

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En un momento en el que la sanidad se ha convertido en uno de los temas centrales de la conversación pública, conocer la visión de quienes viven su realidad desde dentro resulta imprescindible. El doctor Alfonso Carmona, presidente del Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, reflexiona sobre los retos, carencias y fortalezas del sistema sanitario, al tiempo que reivindica el papel fundamental que desempeñan los Colegios Profesionales en la defensa de los médicos y en la calidad de la atención a la ciudadanía.

 

Para comprender el estado actual de la profesión en Sevilla, Carmona dibuja un panorama preciso. Según explica, «hay unos 12.100 médicos colegiados en Sevilla, de los cuales unos 3.000 están jubilados. En activo habrá alrededor de 8.000, y no son suficientes ni en Sevilla ni en España», afirma el doctor con rotundidad.

 

El déficit de profesionales no es, para él, cuestión de percepción, sino un hecho. Y tampoco se trata de la cantidad total, sino de su cualificación y distribución. «No es que hagan falta más médicos, sino especialistas. Y no se trata de abrir más facultades, sino de ampliar las plazas existentes. Si seguimos creando nuevas facultades, podemos encontrarnos con jóvenes recién titulados sin plaza donde formarse», señala Carmona, preocupado por una tendencia que considera contraproducente.

 

La inquietud se extiende al ámbito universitario, donde denuncia la pérdida de un vínculo tradicional entre la práctica médica y la docencia. «De siempre, los facultativos han dado las clases. Son los profesionales sanitarios quienes deben impartir ciertas materias. Esa conexión entre asistencia y docencia es esencial y no debe perderse», sostiene Alfonso.

 

 


«El futuro de nuestros médicos está en la educación»


La proliferación de facultades privadas de Medicina suele generar debate, pero Carmona evita la confrontación ideológica y lleva el foco hacia lo que considera verdaderamente importante, la excelencia de la formación. «Tanto en la sanidad pública como en la privada debe haber buena cualificación de los facultativos. Profesionales exigentes que quieran enseñar. La calidad es fundamental», afirma Carmona.

Sin embargo, el doctor denuncia que esa calidad no siempre se acompaña del reconocimiento que merecen quienes sostienen el sistema sanitario. «Dicen que somos los más valorados, pero seguimos sufriendo agresiones y malos tratos. Nos dejamos el cuerpo y el alma y no tenemos una valoración económica adecuada. El dinero no lo es todo, pero las guardias mal pagadas te obligan a sacrificar a tu familia», lamenta.

 

Aun así, Carmona recuerda que el motor de la profesión sigue siendo el mismo que históricamente ha guiado a los médicos: «La vocación está por encima de todo. Ese médico que se dedica al paciente con cariño y seguimiento… La humanización de la Medicina debe estar por encima de todo», afirma.


Una institución que acompaña y protege


Más allá de su labor reguladora y deontológica, el Colegio de Médicos de Sevilla desarrolla un papel social cada vez más relevante. Desde la Vocalía de Cooperación y Acción Social, impulsa programas destinados a acompañar a los colegiados y sus familias en momentos de especial dificultad.

 

El doctor tiene claro que «el Colegio, consciente de su responsabilidad social, fomenta actuaciones para hacer frente a situaciones de crisis o dificultad de nuestros colegiados. Hemos creado un grupo de trabajo para apoyar a quienes afrontan retos diarios con sus hijos y necesitan acompañamiento». Además, reivindica el papel del Colegio de Médicos como interlocutor ante la Administración para el que «tenemos una puerta abierta a la Administración. Siempre nos tendrán, y seremos críticos cuando haga falta. El diálogo es fundamental y todos tenemos la obligación moral de participar en él», señala con firmeza.


Formación continua como compromiso ineludible


La Medicina evoluciona a un ritmo imparable. Nuevas tecnologías, procedimientos y conocimientos obligan a los profesionales a mantenerse en formación constante. El Colegio desempeña aquí un papel esencial, facilitando herramientas y recursos formativos de última generación.

 

Según Carmona, «estamos inmersos en una transformación de la docencia, con simuladores, realidad virtual, inteligencia artificial y nuevos materiales didácticos. Es fundamental». El Colegio también participa activamente en el plan andaluz de competencias digitales, con un programa de 150 horas que busca que los médicos comprendan, utilicen y supervisen adecuadamente las nuevas herramientas tecnológicas. «La formación digital es transversal y enseña a conocer la IA en todas sus vertientes. La IA nunca sustituirá al médico, pero sí ayuda a agilizar procesos. Eso sí, siempre bajo la supervisión del profesional», explica.


Sanidad pública y privada como combinación necesaria


Lejos de la confrontación que a menudo se plantea en el debate sanitario, Carmona defiende una visión pragmática y orientada a la eficiencia. «La sanidad pública y privada nunca han sido competidoras. Siempre se han complementado. En salud debemos estar unidos. La sanidad es muy cara y debemos aprovechar todos los recursos del país», asegura.

 

Lo relevante, para él, no es la titularidad del servicio, sino su eficacia. «Si hay cosas que no están bien hechas, habrá que mejorarlas. Pero no podemos dejar que los malintencionados interfieran en una buena relación entre lo público y lo privado», afirma.

 

Sobre quién debe dirigir el sistema sanitario, Carmona aboga por un liderazgo híbrido. «Tiene que haber de todo. Lo esencial es que quien dirija sea buena persona, trabajador y esté bien asesorado. Si no hay un médico al frente, debe estar apoyado por profesionales económicos y viceversa», señala.

 

Aunque el Colegio mantiene su mano tendida, la comunicación con la Administración no siempre resulta fluida. «En la última etapa no hemos tenido relación. Las reuniones no han servido para nada. Dejamos todo por escrito desde el Consejo y desde cada Colegio de Médicos de Andalucía», lamenta Carmona.

 

Sin embargo, no pierde de vista la meta principal en la que «la sanidad no tiene que ser política; debe ser justa y equitativa, para todos los andaluces. Debería haber un gran pacto por la sanidad y que se apostara más por ella», propone Alfonso. Aun así, reconoce que se están dando pasos en la dirección correcta, aunque con lentitud, debido a que «nos están dando nuestro lugar para exponer nuestras necesidades, pero los procesos son lentos», asegura el doctor.


Una institución imprescindible


La sociedad evoluciona, la tecnología avanza y las exigencias sanitarias se multiplican. Pero hay algo que permanece constante, y es la necesidad de instituciones que protejan y respalden a quienes sostienen la salud de todos. El Colegio de Médicos de Sevilla es una de ellas. Acompaña, forma, orienta, representa y defiende a sus profesionales. Y lo hace con la vocación de contribuir a un sistema sanitario más humano, más preparado y eficiente. Una labor que, como recuerda el propio Carmona, «no es solo necesaria, sino fundamental para que la Medicina siga siendo un servicio profundamente humano y al servicio de la ciudadanía», concluye.

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