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La provincia de Sevilla atesora un pasado romano de una magnitud incalculable, hecho que se subraya al considerar que dos de los emperadores más destacados del Imperio, Trajano y su hijo adoptivo Adriano, nacieron y vivieron en Itálica, en Santiponce. Esta circunstancia singular es el motor de la ruta turística «El Legado de Roma en Sevilla», que se articula en función de las antiguas vías de comunicación: la Vía de la Plata, la Vía Augusta y la Ruta Bética Romana.

 

El itinerario comienza en Sevilla, la antigua Colonia Iulia Romula Hispalis. La ciudad, fundada según la mitología por Hércules y luego inaugurada por Julio César en el 45 a.C., aún conserva murallas, foro y construcciones que atestiguan su esplendor.

 

Desde la capital, esta antigua calzada romana enlaza pueblos con importantes vestigios:


La Rinconada: Con restos arqueológicos que datan del siglo VIII a. C., se han hallado cerámicas tartésicas, fenicias e ibéricas.

Carmona: Un referente ineludible del pasado imperial, con su imponente Puerta de Sevilla, el anfiteatro y su vasta necrópolis.

Alcalá del Río: Destaca la muralla monumental construida en torno al siglo I d.C.

Tocina: Se han descubierto monedas, ánforas y restos de villas romanas y áreas de servicio.

Villanueva del Río y Minas: Aquí descansa la antigua ciudad minera de Mulva (Munigua), uno de los conjuntos arqueológicos más bellos de España, con la categoría de Bien de Interés Cultural.

Fuentes de Andalucía: En los cerros de San Pedro y Obúlcula, se aprecia la presencia romana, de donde se han extraído restos de cerámica campaniense y un ataúd de plomo.

La Luisiana: Alberga unos baños de interés artístico y arqueológico, posiblemente ligados a una villa.

San Nicolás del Puerto: Conserva dos vestigios romanos: un puente sobre el río Galindón y una columna con capitel incrustada en la parroquia.

Écija (Astigi): Ciudad con gran movimiento en el Imperio y con grandes edificios monumentales.

Peñaflor: Aquí se encuentran los vestigios de la estructura urbana del oppidum de Celti, que forma parte de la necrópolis oriental del conjunto arqueológico Casas Cuevas.


La Ruta Bética Romana se convierte en una vía imprescindible para comprender la colonización y dirección del orbe conocido por parte de Roma, y cómo su legado arquitectónico, monumental y cultural perdura hasta nuestros días.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio