Contenido elaborado para Guadaira Glass

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Febrero suele traer prisas, citas de última hora y más de un disgusto en la ITV. Y, sin embargo, los temidos «no apto» rara vez responden a averías graves o fallos mecánicos llamativos. La mayoría nacen en detalles discretos, casi invisibles, que pasan desapercibidos en el día a día: un chinazo en el parabrisas, unas escobillas gastadas, un faro opaco o una lámina tintada sin homologación. Pequeños fallos que, eso sí, pueden obligarte a volver otro día.

En Guadaira Glass conocen bien cuáles son los clásicos que más rechazos provocan y cómo atajarlos antes de llegar a la línea de inspección. El primero es el parabrisas con grietas o fisuras. No se trata solo de ver bien: el vidrio forma parte de la estructura del vehículo y cualquier daño compromete su resistencia.

 

 

 

A ello se suman los impactos en el campo de visión del conductor. Un «simple chinazo», si está en la zona crítica, basta para que la ITV lo considere un riesgo. También son frecuentes las marcas provocadas por escobillas gastadas, que reducen la nitidez del barrido, especialmente de noche o con lluvia, y que pueden derivar en un rechazo inesperado.

 

Otro defecto habitual es la deslaminación del parabrisas, esas manchas blanquecinas que aparecen entre las capas del cristal y que indican fatiga del material. Afectan a la visibilidad y, por tanto, a la inspección.

 

También generan problemas los sensores o la cámara sin calibrar tras un cambio de luna. Sistemas como el detector de lluvia, la luz automática o los ADAS necesitan un ajuste específico cuando se sustituye el parabrisas, y la ITV lo detecta si no se ha realizado.

 

 

Finalmente, las láminas tintadas sin homologación o con burbujas siguen siendo un motivo recurrente de «no apto». Y es que el tintado no puede restar visibilidad.

 

La solución  es pasar por una revisión previa que permita llegar a la ITV con todo en regla. Y, en Guadaira Glass, evalúan si conviene reparar o sustituir el parabrisas y, si la póliza lo cubre, gestionando ellos directamente el trámite con el seguro.

 

Por si fuera poco, desde Guadaira se encargan de pulir los faros para recuperar la intensidad de luz, cambiar las escobillas deterioradas, verificar y calibrar los sensores y cámaras, así como comprobar la homologación de las láminas tintadas.

 

 

«El objetivo no es simplemente pasar por pasar, sino evitar segundas visitas y salir a la primera», aseguran los expertos.

 

Con un horario de lunes a viernes de 9:00h a 14:00h y de 16:00h a 19:30h, y los sábados de 9:00 a 13:00, salvo en junio, julio y agosto, cuando permanecen cerrados los sábados.  Y es que desde Guadaira Glass realizan una revisión enfocada en la visibilidad, seguridad y documentación que puede marcar la diferencia. Porque es mejor prevenir que volver.

 


Para más información:

Web: Cristalería del Automóvil en Sevilla: Sustitución y tintado de lunas

Avda. Idelfonso Marañón Lavín, 6 , 640 615 749 / Avda. Antonio Mairena, 86 · 622 660 213 ( Alcalá de Gda)

Telf.:  640 615 749

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