En un contexto económico en el que el acceso a financiación sigue siendo determinante para el crecimiento de pymes y autónomos, las herramientas que aportan solvencia y facilitan el crédito se han vuelto esenciales.
Las sociedades de garantía recíproca desempeñan hoy un papel clave en este equilibrio, especialmente en regiones con un tejido empresarial tan diverso como Andalucía. En este escenario, Garántia cumple ocho años consolidada como referente, con unas cifras que reflejan su impacto en la economía regional.

«Garántia existe para convertir buenas ideas de empresas viables en financiación real», explica Antonio Vega, director general de Garántia en esta entrevista.
Garántia cumple ocho años desde su constitución en diciembre de 2017. ¿En qué punto se encuentra hoy la entidad?
Garántia celebra su octavo aniversario como una entidad plenamente consolidada. En este tiempo ha triplicado sus principales magnitudes: más de 27.300 socios, una cartera de avales que supera los 1.025 millones de euros y una actividad anual por encima de los 316 millones. Un crecimiento que refleja, sobre todo, la confianza del tejido empresarial andaluz en un modelo sustentado en la colaboración público‑privada, la solvencia y la cercanía territorial.
El ejercicio 2025 ha marcado cifras récord. ¿Qué balance económico hace del año?
No se trata solo de volumen, sino de impacto económico real. La actividad generada ha permitido inducir más de 400 millones de euros en inversión y contribuir a la creación o mantenimiento de más de 14.600 empleos. Desde el punto de vista financiero, alcanzar un riesgo vivo superior a los 1.025 millones demuestra que la entidad ha crecido de forma responsable, reforzando su capital y su gobierno corporativo.
¿Qué hace a Garántia especialmente útil para pymes y autónomos en el actual contexto económico?
Nuestra utilidad como SGR, Sociedad de Garantía Recíproca, radica en facilitar el acceso a financiación en mejores condiciones. Permitiendo a pymes y autónomos mejorar plazos, reducir costes financieros y, en muchos casos, acceder a créditos que sin nuestro respaldo sería más difícil. Además, de acompañamiento y asesoramiento financiero especializado, lo que nos convierte en un aliado estratégico para el desarrollo de proyectos empresariales, no solo en un avalista puntual.
Las SGR y, en el caso de Andalucía, Garántia, ¿por qué son hoy más necesarias que nunca para la economía de una región, como la andaluza?
Andalucía cuenta con talento y proyectos viables, pero a menudo falta lo más difícil: confianza financiera. Ahí es donde actúa Garántia, transformando ideas sólidas en financiación real y eliminando barreras de acceso al crédito para pymes y autónomos. En un contexto de incertidumbre y mayores exigencias, el aval se ha convertido en una herramienta estratégica para la economía. Hoy, garantizar que ningún proyecto viable quede sin financiación es clave para el crecimiento, el empleo y la cohesión territorial.

¿Qué aporta Garántia a las entidades financieras que mejoren su operativa?
Aportamos seguridad, conocimiento y eficiencia. Seguridad al asumir riesgo y mejorar la calidad crediticia; conocimiento porque conocemos de cerca la realidad de pymes y autónomos; y eficiencia al agilizar decisiones y dirigir el crédito hacia donde genera valor. Garántia complementa a la banca y actúa como un socio estratégico que facilita un crecimiento financiero responsable y orientado a la economía real.
¿Qué mensaje lanzaría a las pymes y autónomos que aún ven la financiación como algo de difícil acceso?
El mensaje es sencillo: no están solos. Muchas pymes y autónomos temen que pedir financiación implique un «no» automático, pero en Garántia trabajamos para cambiar esa percepción. Analizamos proyectos, no solo balances, y ponemos el foco en el futuro. Queremos que el crédito sea un impulso para crecer, invertir y crear empleo. Si el proyecto es viable, Garántia está para hacerlo posible.
¿Qué papel deben jugar las Administraciones públicas en el modelo de financiación empresarial del futuro?
Las Administraciones desempeñan un papel esencial al multiplicar el impacto de cada euro público. A través de instrumentos como las sociedades de garantía recíproca, ese apoyo se convierte en financiación recurrente, sostenible y con efecto real sobre la economía. Apostar por Garántia es apostar por un modelo eficiente y alineado con Europa, basado en la colaboración público‑privada para impulsar competitividad, innovación y cohesión territorial. No se trata de gastar más, sino de invertir mejor, y en Andalucía contamos con el respaldo decidido de la Junta.
Si miramos a cinco años vista, ¿cómo le gustaría que se hablara de Garántia?
Me gustaría que se reconociera a Garántia como una pieza clave en el crecimiento de miles de empresas andaluzas: una entidad que convierte ideas en proyectos sólidos, impulsa el tamaño empresarial, genera empleo estable y refuerza la confianza entre la economía real y el sistema financiero. Y, sobre todo, que cuando Andalucía ha necesitado -y necesite- un impulso, Garántia esté siempre ahí, actuando con rigor, cercanía y compromiso con el desarrollo de nuestra tierra.